my collection of weird girl carl pictures
AnasAbdin

JBB: An Artblog!

#extradirty
trying on a metaphor

JVL
Game of Thrones Daily

No title available
No title available
sheepfilms
ojovivo
Claire Keane
Sade Olutola
Monterey Bay Aquarium
One Nice Bug Per Day

titsay
No title available

izzy's playlists!

tannertan36
we're not kids anymore.

Discoholic 🪩

seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from South Korea
seen from United States

seen from United States

seen from Canada

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Mexico
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@grissacceo
my collection of weird girl carl pictures
“Dejamos un rastro de sangre y semen por todo el país” (entrevista traducida al español)
Entrevista realizada por James Oldham para la revista británica NME (Junio, 1998). Foto: Brian Molko fotografiado por Martyn Goodacre en el festival Glastonbury de ese mismo año.
Dejamos un rastro de sangre y semen por todo el país
¡Wow!, eso no es bueno, ¿verdad niños? Aun así, ser “bueno” no es por lo que Brian Molko de Placebo es conocido. No, aspirar sacos de drogas por sus cómicos orificios nasales de un enano sexual y pelearse con la gente es más “su juego”. ¿Qué piensas tú? ¿Una última oportunidad?
La primera vez que Placebo apareció en escena era 1997, en el Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York. En su hogar, Inglaterra, su single “Nancy Boy” acababa de entrar en las listas de éxitos en el número 4 y sin saberlo estaban a punto de ser llamados para aparecer en la película de Velvet Goldmine con Ewan McGregor.
Mientras tanto, aquí en Nueva York, estaban tocando para más de 20.000 personas en la fiesta del 50 cumpleaños de David Bowie, en compañía de Sonic Youth, Lou Reed, The Cure o el propio David Bowie, sus héroes y quienes les inspiraron a la hora de crear una banda.
Era el comienzo de una fiesta para Placebo que no pararía durante los siguientes seis meses y que incluía abuso de alcohol, amenazas de muerte, cocaína, profunda paranoia, infortunios sexuales e insomnio. En el momento en el que acabó, la banda estaba física y psicológicamente exhausta: el bajista Stefan Olsdal estaba convencido de que estaba a punto de sufrir un infarto cardiaco, mientras que el cantante Brian Molko estaba abrumado por sentimientos de repugnancia personal. Aun así, ahora pueden reírse de ello. O quizás no. 18 meses después, en un pub del londinense King’s Cross, Stefan y Brian no se ríen en absoluto. Al contrario, están observando pensativamente sus bebidas, confirmando que sí, la mayoría de recuerdos son malos.
Brian, en particular, es el primero en admitir que se convirtió en algo así como una “bala perdida” y un provocador de los medios de comunicación, que estaba exprimiendo su éxito al máximo y que, finalmente, cuando Placebo terminó tocando en Brixton Academy este verano “todo le estaba afectando a su cerebro”. Su actuación en Glastonbury este año será únicamente la segunda vez que la banda haya tocado en Inglaterra desde entonces. Se podría decir que todo lo que pasó el año pasado es un cuento con moraleja. O al contrario, se podría decir que es todo un cliché fabricado. La fábula de tres corderos que llegan al Valhalla del rock’n’roll, solo para descubrir que no les gusta; y lo que el rock hace con ellos no es algo precisamente original.
Placebo no es la primera banda a la que le ha pasado esto y, sin duda, no será la última. Además, ¿a quién le importa si todo fue excesivo? ¿no es esa la finalidad?. Sin embargo, antes de simplemente condenar a Brian y compañía como si fueran unos estúpidos quejicas, quizás deberíamos ofrecer un pequeño contexto. Después de todo, aquí están tres (jóvenes) hombres que apenas hace 12 meses habían firmado un contrato con Hut que se rumoreaba valer algo así como un millón. Mientras tanto, casi al mismo tiempo que “Nancy Boy” estaba en el Top Five, su batería original (y amigo desde hace tiempo) Robert Schultzberg se iba de la banda después de varias amargas peleas con Brian.
Habiéndolo reemplazado con Steve Hewitt, la banda se encuentra de repente en el Madison Square Garden y al borde de la cobertura total por parte de todas las revistas musicales británicas. No hace falta ser un genio para darse cuenta de que estaban irremediablemente sin preparación y que eran extremadamente inocentes sobre lo que estaba a punto de pasarles.
Por una vez, tanto Stefan como Brian, habían dejado sus números de teléfono en las guías telefónicas. Y como no hay muchos Molkos en el norte de Londres, no pasó demasiado tiempo hasta que el teléfono empezó a sonar. “Olvidamos no dar nuestros números así que tan pronto como Nancy Boy empezó a ser famosa empecé a recibir amenazas de muerte. Básicamente recibía estos mensajes tipo “sé dónde vives, hijo de puta y voy a ir a por ti”. Aunque también una chica una vez me mandó una frase hecha con un karaoke y la tocó para mí en el teléfono y me decía que iba a venir a mi habitación a cortarme la polla para ponérmela en el culo. Ese era generalmente el tono de lo que estaba pasando en ese entonces”.
Por supuesto, el hecho de que cada una de las entrevistas que hacía Brian era una intrigante mezcla de bruta misoginia, extrañas prácticas sexuales y… eh… darse chutes de crack, no ayudó a mantener frenados a los críticos. Más bien los estimuló. “Sí, dije demasiadas cosas” admite Brian entre una nube de humo. “No quería que pareciera que soy un misógino, simplemente quería ser sincero. Creo que eso era parte del problema. Estaba creciendo ante el público y diciendo cosas que la mayoría de bandas no se atreverían a reconocer sobre ellos mismos, cosas que podrían ser perjudiciales. También creo que cuando se dice algo tan descaradamente hedonista y sexual, la gente tiende a agarrarse a eso y hacer de ello algo mayor de lo que en realidad es”.
Inevitablemente, Brian empezó a tener una crisis de identidad: “empecé a sentirme extraño y confundido sobre quién era. Me era difícil sentirme identificado conmigo mismo y en la cima de todo eso estaban de repente todas esas personas cuyas vidas eran tan vacías que, no sé…”
¿Empezaron a modelarse a sí mismos en ti? “Sí, supongo. Me parece divertido que la gente quiera ser como una versión exagerada de mí. Es muy extraño, estoy seguro de que esto enfadará a algunos, pero tengo que decirles, ¿por qué no os buscáis una vida? Supongo que es solo una parte de la música, pero tener que estar delante de miles de réplicas de ti mismo es raro. Es muy duro tener que llevar esa cruz para esa gente. Sabes que hagas lo que hagas vas a decepcionar a algunas personas, porque no puedes ser todo aquello que ellos quieren que seas. Esencialmente, no saben quiénes son. Sabía que íbamos a ser un imán para gente rara, pero…” Brian balbucea pero no es difícil imaginar cómo fueron las cosas desde aquí. El repentino (e inesperadamente amplio) éxito sumado con la naturaleza verdaderamente obsesiva de algunos fans de Placebo dejaron a Brian “profundamente infeliz y muy solitario”. Como ya hemos dicho antes, él no estaba preparado para todo esto, así que naturalmente, siguiendo la clásica tradición del rock’n’roll: buscó el alivio en la bebida y las drogas.
“Llegó a un punto en el que ya no podía dormir” recuerda “Me dedicaba a destrozar el papel de las paredes despertando a Steve y a Stefan a las seis de la mañana, teniendo ataques de pánico. Creo que muy, muy desesperadamente quería ser rock’n’roll y creo que llevamos a nuestras almas y cuerpos al extremo para luego darnos cuenta de que no podíamos aguantar más”
¿Dejaste de tomar cocaína? “Bueno, definitivamente ahora me he calmado. Hay un límite al que puedes llegar. Después empieza a cambiar tu personalidad, empieza a dar miedo. Hubo un punto en el que cada vez que salía de fiesta, y salía mucho, me era difícil no acabar en alguna pelea con alguien y gritarle. Sé que esto puede parecer increíblemente superficial, pero era simplemente nuestro intento de tratar con todo esto. Era nuestro intento de bloquear las cosas en vez de enfrentarnos a ellas. Las drogas y el alcohol son solo un camino más largo desde el cual huir de las cosas. De repente nos dimos cuenta de que definitivamente era el momento de desintoxicarnos”.
Ha sido sugerido que empezaste a tomar heroína. Brian se queda pasmado. “De ninguna manera. Eso es basura, completa basura, mira mis brazos”. Nos enseña sus brazos, no hay agujeros. “No somos una banda heroinómana” continúa diciendo rápidamente “Es lo que hace que las estrellas del rock se queden sin talento y se revuelquen en lo que solían ser. Si hubiera empezado a tomar heroína, creo que habría sido realmente patético y habría defraudado a muchas personas. Además, alcancé un punto en el que quería volver. Antes de Nancy Boy, la droga no estaba presente, había muchas fiestas y después… después me dejé llevar por todo esto. Habiendo dicho esto, sin embargo, nos lo pasamos muy bien… de verdad”.
¿Cuándo te diste cuenta de que tenías que parar? Brian hace una pausa para pensar “Fue en nuestra última gira en Inglaterra, la que acabó en Brixton” decide tras considerarlo “En ese punto, habíamos dejado un rastro de sangre y semen por todo el país y nos dimos cuenta de que realmente teníamos que calmarnos un poco” Bien, un poco, ¿quién no lo haría?
Lo que realmente significa fue que Placebo procedió a tocar cinco conciertos con U2, más una extensa gira por Europa y después, a finales de 1997, volverían a Londres para para empezar las demos de las canciones que serían parte del disco que seguiría a su debut homónimo del año anterior. No es tarea fácil. Y eso que no les faltaban cosas sobre las que escribir. Habiendo pasado 18 meses trabajando en nuevo material en una sala de ensayos del norte de Londres, se establecieron en los estudios Real World de Bath donde empezaron a trabajar en su todavía sin título segundo álbum con la ayuda del productor Steve Osbourne, que antes había trabajado en el disco “Pills’N’Thrills And Bellyaches” de Happy Monday además de discos con U2, Curve o Headswim. A pesar de que no será lanzado a la venta hasta finales de este verano (probablemente precedido por un par de singles), la banda ya predice que desconectará a muchos de sus fans.
“Es un disco extraño” dice Brian con orgullo “Es o muy fuerte o muy lento. Creo que puede confundir a las personas solo porque es increíblemente esquizofrénico. Quizás haya solo dos canciones que se parezcan entre ellas. También es un disco de extremos, porque cuando es lento, es muy lento”.
¿Son las letras igual de personales esta vez? “Incluso más que en el anterior. Creo que la locura de lo que nos ha pasado sale a la superficie y es la razón por la que es tan esquizofrénico. Dejo muy al descubierto mi alma, sobre cómo intento enfrentarme a todo lo que me ha pasado. Si todo el primer álbum era sobre sexo, creo que este es sobre corazones rotos. Es profundamente emocional, y muy triste en algunos momentos. Creo que me he cortado y abierto al completo mientras lo estábamos grabando. Metafóricamente, por supuesto. Lo que significa que podemos prácticamente garantizar que este disco no contiene ninguna broma, sino que contiene una gran cantidad de un mordaz auto-análisis. Creo que tiene mucho que ver con mi intento de tratar con mis propias deficiencias” confirma Brian “Mis debilidades, mi crueldad emocional, mi egoísmo, cómo de egocéntrico puedo llegar a ser… estas son las cosas que no me gustan de mí mismo. Creo que fue Sócrates quien dijo eso de “conócete a ti mismo y no hagas daño”, y eso es lo que estoy intentando hacer. Es una continua búsqueda en mi interior, porque no soy alguien que suela sentirse cómodo en mi propia piel o alguien que se quiera demasiado a sí mismo”.
Pero, ¿quién tiene una patológica necesidad de llamar la atención (lo que quizás sea la raíz de sus problemas)? Al menos eso significa que Placebo no está destinada a ser otra banda que le de la espalda a la fama. En todo caso, las tribulaciones que han experimentado les han hecho ser más decididos a tener éxito. “Queremos ser tan grandes como Abba” decide Brian a la mitad de su tercer Bloody Mary. “El éxito no significa que necesariamente cambie el arte. Puedo entender que la gente sea recelosa, pero realmente quiero que esta banda sea algo más que un pie de página en la historia del rock. Quiero que seamos significativos, y espero que hayamos traído algo a la música que ayude al desarrollo de ella. Al menos algo que no la frene como Ocean Colour Scene, Oasis o incluso The Verve. Creo que cuando la gente escuche nuestro nuevo disco se darán cuenta de lo lejos que queremos llegar”
Antes de que el disco sea lanzado, sin embargo, tú mismo puedes juzgarlo viendo el cartel de este año del Glastonbury. La única aparición de Placebo en un festival este verano será como cabezas de cartel del segundo escenario la noche del sábado donde planean mantener los espíritus elevados con 90 minutos de un ruidoso chorro de angustia. Todo esto si no se han matado los unos a los otros antes. Su historia reciente sugiere que no están hechos para el ambiente alegre y despreocupado de los festivales.
En 1995 en Reading casi se separan de su batería original Robert. Al año siguiente, en Phoenix, todos ellos acamparon en extremos opuestos del campo tras continuas peleas pre-concierto. Y, por supuesto, en año pasado en Glastonbury tocaron en un escenario que estaba poco a poco e inexorablemente hundiéndose hacia atrás en el pantano.
“El año pasado fue la primera vez que fui a ese festival” explica Brian amargamente “Tenía ganas de ir a la zona donde hacen esculturas, pero no había nada. Era una basura. Y en cuanto a las hierbas que venden, puedo decirte que fue una completa pérdida de tiempo. Solo espero que hayan limpiado todas las cagadas de vaca este año”. Nosotros también lo esperamos.
Una cosa más antes de irnos. Si fuiste allí seguramente viste a Brian por ahí con un vestido. Hoy en día, parece que no tiene suficiente con eso. “Supongo que me estoy transformando en un travesti en realidad” concluye felizmente “ha sido una especie de descubrimiento. Nunca antes había llevado un vestido en público hasta que me puse uno para Top Of The Pops, pero tan pronto como me lo puse me sentí increíblemente cómodo. Me sentí simplemente bien. Y, ya sabes, obviamente el aire acondicionado en un gran plus…”
Es una imagen duradera, pero aun así no dejes que eso te desanime. Con vestido o sin él, el regreso de Placebo debería ser uno de los momentos memorables del festival de este año.
Por su bien, sin embargo, esperamos que no sea el comienzo de otra fiesta para ellos.
Fotos y vídeo de Placebo en directo el festival Glastonbury de 1998, realizado tras la realización de esta entrevista.
Twin Peaks: Fire Walk With Me Criterion Collection edition
Director: David Lynch Released: May 16, 1992 Includes: 1 disc of feature film. Special Features:
• The Missing Pieces, ninety minutes of deleted and alternate takes from the film, assembled by Lynch
• Interview from 2014 by Lynch with actors Sheryl Lee, Ray Wise, and Grace Zabriskie
• New interviews with Lee and composer Angelo Badalamenti
• Trailers
• PLUS: Excerpts from an interview with Lynch from Lynch on Lynch, a 1997 book edited by filmmaker and writer Chris Rodley
Naoki Ito: Urban Nature (2009)
Dirimart installation by Peter Kongler.
Misty morning lake
Spring.
Tiny Acts Of Violets
Watercolor On Black Cotton Paper
2025, 8"x 10"
Sweet Violets, Viola
Source: Pinterest
Pentti Sammallahti: Rue Saint Rasparate, Nice, 1997
Angel Aura (Crystal Quartz)
Aquarius Rising ♒️
how it feels to be a girl with no friends and an empty heart