Me gustan los hombres que están machacados. Que tienen ojeras y en sus ojos no hay nada. Que tienen una sonrisa muy grande y linda, que la muestran mucho pero la sienten poco. Que tienen una sombra de barba, porque hoy a la mañana, sinceramente, no tenían ganas de afeitarse. Que fuman para soportar el hecho de que con o sin el tabaco, ya se están muriendo. Que no tiene hijos porque saben que no van a ser buenos padres. Que son capaces de matar a una persona en caso necesario pero también piensan en hacer más bibliotecas públicas. Devuelta, con ojeras, muchas y más ojeras, porque significa que su desvelo o insomnio se puede deber hasta de un Trastorno de identidad disociativo. Los mediocres, pero aquellos que saben que lo son. Los posibles psicópatas, los psicópatas controlados. Los nocturnos con necesidad de acabar con la civilización. ¿Alguien encaja con esta descripción?
No me es facil conservar una pareja, llega un momento que veo todo a la cara y se que ya no pertenezco ahí, me doy cuenta que estoy mas cómoda sola, siempre lo he sentido pero a veces me gusta hacer parte de algo. A ver por cuanto tiempo más puedo seguir
¡Así de jodido está!, no se si me pienses, si siquiera me importe que lo hagas, si fue real, si algo de todo lo que pasó existió o solo ocurrió en mi mente, ya ni esto es mío...
Ya no es nuestro -15,20,14.4- Ya no nos pertenecemos, solo habitas entre pensares, solo buscas la forma de escalar ese hombro a rebosar de caricias - Me falta leche y cervezas- de trepar por la cintura hasta llegar a las piernas y justo en ese momento darse cuenta que andabas de cabeza, que deambulaba sin mente, que existías en mi -Debo dejar lista esa matriz para mañana- sin pensar un momento más, sin reconocer una noche más, sin dormir un día más...
Y si un día despierto con ganas de destrozar todo, con intenciones de no pensar más... Espérame que serás al que primero escribiré.
Y si confieso todo de una buena vez, ¿que más da, quien verá, quien leerá?, mas importante aun... ¿Eso importará?, creo que importará si tu me ves, si tu me lees, si tú estás...
Y luego que tus manos se desdibujaron entre sabanas, solo había noches en penumbra aguardando tu regreso, aún quedaban algunas caricias y besos que bajo la almohada porsionaba cada noche el insomnio, un insomnio que se alimentaba de recuerdos y salivas, de sonrisas fugaces que reclamaba Morfeo, mientras tu voz solo se hacía eco.
Caminar en tu cuerpo de agua, hasta sumergirme en tus mares lunares, respirando palabritas saladas, exhalando en ellos hasta formar olas de deseo que me lleven a aguas poco profundas, a los charquitos que se forman en tu ombligo y derrapar con ayuda de la gravitación a mareas de besos y caricias; de gemidos y cometas haciendo resurgir de nuevo ese mar de anhelos que algún día prometimos sentir.
Y si los colores pasteles que adornas la mente de los oprimidos no fueran más que colores de furia y deseo, de dedos y papelitos al aire, de esos que se lanzan desde la azotea donde seguidamente se aventaran mis ganas de caer adentro, profundamente, en el fondo sin aviso; adentrarme, recorrerlo hasta conocer las galaxias en tus lunares, las historias de tus cicatrices, los gritos de tu boca, los suspiros de tus palabras, las olas de tus orgasmos y así poder habitar en ellos, así poder ser parte de ellos, de nosotros; tan conjunta a este ser que solo aguardaba el momento para estallar en un mar de colores, en un océano de arco iris, que aunque suene cursi; no lo es. Que aunque suene tierno, no lo es. Es una mezcla de tu ser con mi ser, siendo uno; de tus caricias y mi piel, de mis dedos resbalando por tus labios, cayendo impulsivamente a tu pecho, cayendo sorpresivamente a tus charquitos de galaxias.