Haruka, Michiru y el amor lésbico en mi infancia
Si naciste en México a finales de los 80s o al inicio de los 90s, seguramente creciste viendo la primera ola de anime en TV pública. ¡Oh! que hermosos recuerdos. Mí día consistía en ir a la escuela y volver a casa directamente a la comida y después correr a hacer la tarea. Todo para que a las 5 pm tuviera media hora para ver mi caricatura favorita de todos los tiempos: Sailor Moon.
Este anime compuesto por 200 episodios marcó mi vida para siempre. Porque deje de soñar con ser Blanca Nieves o cualquier otra princesa de Disney. Yo quería ser una Sailor Scout que lucha por el amor y la justica. Patear traseros pués.
Pero dentro de este universo que se abrió ante mis ojos, hubó dos personajes que sobresalieron. Y no sólo para mi, para muchas mujeres de mi generación, Sailor Moon no fue solo colores, brishos y sueños de justicia: fue la primera vez que vimos a una pareja lésbica. Y nos encantó.
Haruka y Michiru son dos personajes que forman parte del arco Sailor Moon S que aunque vió la luz en Japón en el 95, llegó a México a finales de los 90s.
Haruka Tenoh es por sí sola sobresaliente. Un personaje claramente androgino que además es presentado en la serie como conductor de autos tipo Formula 1. Callera corta, rubía y que usa uniforme compuesto de pantalón y saco. Un hombre a primera vista (y uno muy guapo).
Michiru Kaioh es una estudiante de excelencia que además es un prodigio del violin. Es hermosa, desde su pelo onduiado hasta el tono de su voz. Además tiene esta aura de "soy demasiado buena para ti o cualquiera" que la hace peculiarmente inalcanzable.
Este par sin dudas nos quito el aliento por varios capitulos.
¿Pero donde está el amor lésbico?
Sus primeras apariciones son sumamente extrañas. Haruka es vista en algunos capitulos sola y es confundida con un hombre provocando que las otras protagonistas femeninas tengan un crush por ella. Y después nos damos cuenta que Michiru siempre está con ella, de ahí tenemos la sospecha de que en realidad son pareja, hasta que al final de un capitulo Michiru le explica al resto del grupo que Haruka es una mujer.
Pero nunca desmiente que sean una pareja.
Y a partir de ese momento la serie nos regala un montón de momentos en donde vemos la complicidad de esta pareja. Normalizamos que siempre esten juntas, que hagan planes solo para ellas y que en general se perciba que viven en una hermosa burbuja que no da acceso a nadie más.
Aunque no hay nunca una declaración, quienes vimos la serie entendemos que hay un compromiso entre ellas, incluso al final de la serie, en el arco Sailor Moon Sailor Stars, podemos ver que su amor es tal, que no se puede concebir que solo una de ellas muera. Ellas siempre estarán juntas.
Aunque eso se olvido un poco en Sailor Moon Crystal
En la más reciente adaptación de Sailor Moon que vio la luz en el 2014 el equipo de producción decidio llevar una línea más apegada a el manga (y los fans lo agradecimos) aunque eso cambie un poco las bases de esta pareja.
En este anime vemos que Haruka no solo sigue siendo androgina, también le gusta usar ropa para mujer y para hombre, esto provoca que al inicio el resto del grupo de Sailor Scouts crea que son dos personas distintas, pero una vez más Michiru nos aclara que Haruka puede ser el genero que desee, hombre o mujer.
Pero la relación de estos dos personas sigue siendo igual de clara, aunque aquí nos regalan un poquito más de fanservice.
Para una niña de 10 años, el ver esta pareja en la pantalla no solo normalizo el hecho de que claramente había amor entre estas dos mujeres, me hizo desear un amor así. Porque Haruka y Michiru no son una pareja típica en donde una le esconde cosas a la otra (como Mamoru y Usagi) y tampoco se esconden sus sentimientos (como Rei Hino) y tampoco se esconden por miedo a lo que los demás digan. El amor entre Haruka y Michiru no es solo un ideal lésbico, es el ideal de cualquier persona.
A partir de ese momento dejó de importarme como se conformaban las parejas, hombre y mujer, hombre y hombre o mujer y mujer. Eso es lo de menos. Lo que me gusta del amor, es esa sensación de complicidad que (si tienes suerte y le chambeas) formas con la pareja. Y eso lo puede tener cualquiera.
Gracias a Sailor Moon no pasé por ninguna etapa de homofobía, desde pequeña aprendí que amor, es amor.










