Lo que te hace pasar del colmo a la calma...
El amor es cuando sin proponértelo encuentras a alguien que se atreve a comenzar una construcción entre tus ruinas y se convierte en tu lugar favorito al escapar de la rutina.
Su risa resuena al ritmo de los latidos de tu corazón y te sientes cómodo compartiendo tanta emoción; su cariño y paciencia se convierte en tu panacea mientras tanto tu amor se convierte en una hoguera y de segundo en segundo más humea.
¿Sabías que en todo lo que decimos y escuchamos están presentes las Propiedades del Lenguaje Humano?
A continuación te compartiré algunas de estas propiedades y ejemplos.
Productividad es una de las propiedades del lenguaje humano y básicamente es nuestra capacidad de crear una infinidad de mensajes usando signos finitos. ¿Sabes cuáles son esos signos? Exacto, nuestro alfabeto. Entonces, si quisiéramos ampliar un poco más la anterior definición de lo que es amor, podríamos hacerlo construyendo nuevas palabras utilizando los distintos signos.
Evanescencia es otra propiedad del lenguaje que se presenta al emitir un mensaje oral, si quisiéramos dedicarle las palabras de amor a nuestra pareja debemos estar seguros que está escuchándonos o de lo contrario si el mensaje no es captado en el momento se desvanece con rapidez y no perdura en el espacio o el tiempo. Como bien dirían “Las palabras se las lleva el viento”
Trasmisión irradiada y recepción direccional. Como ya lo explicaba en la evanescencia, el sonido se propaga en forma de onda en todas direcciones, por lo que si al momento de dedicarle estas palabras a tu pareja se encuentran mas personas cerca o a una distancia accesible, ellos también podrán escucharlas y recibir el mensaje.
Retroalimentación total como emisores también somos receptores de lo que emitimos, por lo que podemos controlar nuestra producción y corregir posibles errores. Por ejemplo, si nos equivocamos en la pronunciación de la palabra “cariño” y en su lugar decimos “caiño”, inmediatamente después de haberlo dicho erróneamente podemos corregirlo.
Desplazamiento es una más de estas propiedades, y es nuestra capacidad de hablar y hacer referencia a otro tiempo y espacio, no necesariamente al contexto en el que nos encontramos actualmente. Entonces, cuando escribimos para ampliar el anterior texto, podríamos incluir deseos para el futuro o hechos acontecidos.