Amapola sigue dándonos suspiros.
Este domingo hermoso de mayo, les dejo el primer capítulo de esta hermosa historia.
Gracias por leerlo... si pueden compartir, eso es un regalo para esta humilde escritora.
les dejo un link del tema AMAPOLA por una banda cordobesa, si la ponen de fondo, inunda a la lectura como cuando nacen las flores en primavera:CALLE VAPOR - AMAPOLA - YouTube
Villa Reynolds, San Luis.
"Amapola, lindísima amapola
Será siempre mi alma tuya sola
Yo te quiero, amada niña mía
Igual que ama la flor la luz del día" A.B
Malena Lira Acosta tiene 14 años, y hoy es 5 de abril de 1989, son las 13:30 pm, sale de su casa hacia el colegio. Solo lo tiene a dos cuadras de su casa, pero es un otoño frio, y hay pocas ganas de moverse. Todo le da pereza en esa desolada adolescencia, es como si cada paso le costara.
¿cuántas veces creemos que nada nuevo puede pasarnos y de repente nos sucede? ¿existe algún indicador de que algo nuevo nos está por suceder y nos va a marcar?
Esa tarde, Malena conocerá a Julián. Coincidir es la palabra para definir la primera vez que cruzaron sus ojos. Desde ese momento, ella no supo cómo continuar observándolo día tras día. Y eso es lo que tuvo que averiguar.
Julián, es alto, morocho, tiene una mirada de esas que sabes que te están observando con intensidad; unos veinte largos, tal vez treinta. Se ve joven, y con mucha energía. Tiene algo distinto a las demás personas que Malena conoce. Este miércoles por la tarde, su profesora corriente, la titular de música no se presentó. En los pasillos de la escuela, mientras volvían del playón de deportes, se ventila que este joven y apuesto hombre sería quien reemplace a la profe que no había llegado. Más tarde sabremos que llegó para quedarse. Suena el timbre para ingresar al aula. Se siente el bullicio de adolescentes ubicándose en ellas, compartiendo risas, aventuras, historias, se siente el sonido de las bolsitas de comida, los gritos, la energía de los adolescentes cuando se juntan. Huele a una tarde otoño, afuera está nublado y está un poco frio. Parece que va a llover. Al fin de cuentas, al verlo entrar a su propia aula, sabía que el hermoso joven le había tocado a ella, en su aula.
Julián es su profesor de música y como tal merece respeto. Malena pensó: ¡no es lugar donde enredarse!. Pero ¿a qué costo? Pues eso es todo lo que podría hacer y lo debe hacer con mucho cuidado. Mirar, solo mirar.
Malena, tiene 1.60 aprox, es morocha, de pelo ondulado y largo. Viene de una familia con una posibilidad económica que le permite asistir a un colegio privado, hacer actividades extras y le dan todos los gustos que quiera. Es una niña que poco sabe de la vida real. Aunque la vida real, ya le había empezado a dar duros golpes. Sus padres siempre le han dicho que es una niña soñadora, pues se la pasa imaginando vidas, situaciones y personajes que solo existen y cobran vida en su interior. Ávida lectora, desde temprana sabe hacerlo y con ello descubrió que puede estar en mundos soñados, y lejanos. Hasta hace poco tiempo iba a sus clases de teatro, era principiante y, aun así, las actrices vieron algo en ella y la llamaron a participar en obras teatrales de avanzada. No solo ha descubierto que puede ser miles personas en una, sino que al explorar el arte en general ha podido darle la oportunidad de hacerse un círculo propio, un escondite privado, un escape condicionado de color. Porque claro, esa vida de niña soñadora la mantenía apartada de los dramas familiares. Malena es una niña que se está convirtiendo en una mujer, pero sabe que es una niña de rasgos bellos, con una sonrisa hermosa y una personalidad encantadora. Aun así, jamás pensaría en hacer algo que podría perjudicarla. Es soñadora, tiene mente de rebelde, pero no la ejerce.
Su familia se reduce a sus padres, un hermano y su abuelo materno. Pedro, es el papá de Malena, bueno en realidad era. Falleció cuando Malena tenía 8 años, Y quedó con su mamá Carmen, una mujer fuerte trabajadora que no entiende muy bien la adolescencia que está atravesando Malena, no sabe cómo explicar algunas cosas que claramente son tabú para la época, pero aún así, ama con locura a sus hijos. Carmen transita una enfermedad, pero es terca con la vida, y sale a trabajar todos los días para que sus hijos sigan teniendo todo lo que siempre pudieron darles con Pedro. Lolo, el abuelo materno, también se fue hace poco. Fueron golpes muy duros para todos, pero más para Malena y su hermano. Lolo estaba todos los días con ellos, eran sus regalones. Almorzaban y cenaban juntos, y los domingos se preparaban para ir a misa, y Lolo los pasaba a buscar en su autito gris y manejando a 20, los llevaba hasta la iglesia a las pequeñas sabandijas. Les regalaba caramelos y los llevaba al campo.
y ... ¿Julián? Julián es cordobés. Alto, morocho, tiene una mirada de esas que sabes que te están observando con intensidad; tiene 30 años. Estudia música desde que era muy pequeño, participó de bandas musicales desde siempre, pues en Córdoba las posibilidades son distintas a la de un pueblo en el interior del país. Estudió en el conservatorio, se recibió, fue concertista y a corta edad comenzó a ser lo que había soñado ser. Sus padres estaban orgullosos de él, es el menor de 5 hermanos, y con todas las posibilidades para triunfar. Siempre tuvo que mantenerse económicamente por sus medios, pues no tenían una situación capaz de amortizar los estudios de Julián. Vio siempre la posibilidad de crecer, paso hambre y malos momentos, pero tuvo siempre las ganas y mentalidad de un león. Eso quiero, eso tengo. Un joven, de pocas expresiones, muy serio. Pero atento y servicial. Honesto. Con un corazón hermoso, lleno de vida y alegría. Pero la vida está a punto de cambiar para él también.
Son las cuatro de la tarde, y como ya te conté, es abril... llovizna al sur de San Luis, y las hojas ya han comenzado su danza de otoño. La transformación volvió a nuestro ciclo de 365 días. Julián encontró esta suplencia como una posibilidad de crecer. Se sumó a las fuerzas armadas y su primer destino fue Villa Mercedes. Entró al aula, y todos quedaron en silencio absoluto. Era joven, pero imponía respeto y hasta ganas de llorar porque estaban todos llenos de miedo. Siempre fue un "viva la pepa" con la otra profe, pero con este se las tuvieron que arreglar de entrada. Malena se sienta en segunda fila, atrás de Vero. Vero una chica hermosa, rubia, era su primer año en el colegio venía de Buenos Aires. Todos morían por Vero, todos y todas enamoradas de ella. Y supuso que sería buena idea demostrarse "bebota" con el profe de turno. ¡atrevida! pero real. No obtuvo ninguna respuesta más que la obtuvieron todos, hacer silencio y presentarse uno a uno cuando fuera su turno. En completo silencio, Julián preguntó: - Usted, ¿cuál es su gracia? - Todos se empezaron a mirar, porque no sabían que significaba. El pibe al que le hizo la pregunta se empezó a reír y le respondió: Profe, ninguna; no meda gracia nada. Y Julián rompió su seriedad, largó una carcajada de las más hermosas que Malena podría haber sentido alguna vez y dijo:
- cuando les pregunte cuál es su gracia, ustedes tienen que responder sus apellidos o nombres -. Se presentaron todos, y llegó el turno de Malena. Con miedo dijo: - Soy Malena Acosta. Y espero de la materia aprender más de música -. Se miraron a los ojos atentamente, como quién quiere tratar de saber más del otro, y nunca más nada volvió a ser como antes. Pero ¿cómo puede algo tan insignificante traspasar el tiempo? .... ya te lo voy a contar.
El tiempo transcurrió. Han pasado muchas clases, muchas miradas. Momentos de encuentros sin ser planeados. No saben directamente que es mutuo. Hasta que un día, esas miradas cobraron significado.
Entramos en los ´90. Para Malena y su familia, es un año duro. Carmen, su mamá cada vez se encuentra peor. El cáncer ha hecho metástasis, y Malena es el sostén emocional por obligación de la vida para su mamá y su hermano. Este año, Malena cumple sus 15 años. Una fiesta que han planificado junto a su mamá detalle por detalle. Pasan los primeros meses de 1990 con desmejoras de Carmen, no progresa en salud, progresa en enfermedad. Una mañana de Julio, Carmen se descompensó y ya dejó de ir a trabajar. Le dieron una licencia por enfermedad, pero terminó siendo una licencia sin retorno.
Malena sube las escaleras de su casa, y ve que su mamá ya no podía levantarse de su cama. Entran en acción su madrina y la familia, que los ayudan con el cuidado de su mamá y la ayudan a poner los enfermeros, y hacer todos los movimientos que Carmen, aun lucida pone a necesidad. Malena siente un torbellino de emociones, una adolescente que está por cumplir los tan ansiados 15 años, que, durante algunos meses, deja de lado sus primeras salidas, y aventuras de una niña común, para acompañar a su mamá que finalmente cae postrada sin poder moverse, perdida conscientemente y en los últimos estadios de su enfermedad.
En la escuela, gran contenedor de emociones de los chicos y chicas, ya se sabía que aquel 24 de septiembre de 1990 a las doce del mediodía, sería la tan ansiada misa de 15 años que todas las chicas celebran, dándole gracias a Dios por la nueva etapa que comienza. La tarjeta estaba a disposición de los profes y maestranza que tanto amor habían construido con Malena. Pues Malena siempre es una persona amable, social que le gusta hablar con todos sin importar que clase social o grado académico tengan las personas, porque para ella eran personas. Simplemente personas con sus vidas e identidades.
Julián se enteró de esta situación. El, se derretía de amor por ella, aunque sabía que eso no era posible, no al menos mientras Malena sea menor.; tenía que encontrar la forma de hacerle saber en un día tan especial, lo que sentía por ella. Y aunque no estaba invitado formalmente, decidió ir. Sabe de música, mucho. Sabe que el corazón al que le esta por hablar, habla el mismo idioma. ¿lo habrá presentido? Ocupa el cargo de director de banda de música. Pero su especialidad es el trombón. El trombón que tenía, se lo habían robado. Decidió hablar con un miembro de su banda que toca el trombón, tal era su forma de convencer que su colega le presta el instrumento con la condición de que lo regrese antes del atardecer. Solo tenía media hora para desplazarse por toda la ciudad. Busca el trombón en la casa de Juan, y a toda marcha intenta llegar a la iglesia. Nunca se había sentido tan nervioso, en el fondo de su corazón sabe que lo que está a punto de hacer puede ser muy distinto pero también muy difícil de interpretar, sobre todo ante la mirada ajena en un pueblo chico. Claro está que el móvil o la pantalla de esto, era que Malena era una alumna especial con casi todos, y su situación era especial en ese momento. Con sus manos traspiradas y casi sin aire, estaciona el auto, se baja de el y con un trombón prestado se acerca hasta la entrada de la iglesia.
La iglesia, estaba llena de gente. Compañeros de Malena, gente que iba a la misa, Scouts, Profes y familia. Malena ya estaba ubicada en la primera fila, para la celebración de su misa. Pues quedaban unos pocos minutos para el comienzo. En un momento, se empezó a correr una voz como si transportaran un mensaje en cadena, y lo llevaban como "la novedad" o "lo raro". Una compañera de Malena le comunica a la Madrina de ella (quien la estaba acompañando en su día) que afuera la estaban esperando con un regalo. Malena cuando escuchó eso, abrió los ojos como sorprendida. Como un niño cuando le están por dar una sorpresa. Ese instante donde el corazón no late, sino galopa. No dejo de galopar.... Malena sale, un poco nerviosa y enceguecida por el sol de la primavera. Afuera, en forma de herradura, una multitud de gente, amigos de otros cursos, amigos de la infancia...... y en el centro de la escena, Julián.(suspiros) Julián y toda su historia resumida en menos de dos minutos con un feliz cumpleaños extraordinario y simple. Escribo, mientras me tiemblan las manos, ese momento querido lector, es como si fuese una escena de la película CLIC. Todo se suspendió. Todo quedo congelado. el tiempo se frenó. Julián la miraba atónito, porque Malena ese día estaba hermosa. Más hermosa que nunca. Malena, estaba enfrente confirmando lo que sentían. Y lo miraba como pidiéndole que la abrace, emocionada. Era su primer Serenata, esa que tan había soñado entre pinturas y danzas. Tal vez ahora podría pintar ese cuento de hadas que había imaginado. Ese minuto y algo, fue tan eterno como efímero. Cuando terminó, él le dijo: - No quería dejar de venir a traerte un regalo en el día de tu cumpleaños, sos una hermosa persona - Y se fundieron en un abrazo.
Era "EL MOMENTO" que debía ser. Es la "cosa" que se acomoda en la "cajita". Es la llave que abre la puerta, o como dice Fito: Te vi, saliste entre la gente a saludar, los astros se rieron otra vez, la llave de mandala se quebró. O simplemente te vi...