Paso tres días fuera de aquí...
Read More
Not today Justin
Alisa U Zemlji Chuda
art blog(derogatory)
KIROKAZE
Xuebing Du
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
One Nice Bug Per Day
dirt enthusiast
Cosmic Funnies
todays bird
No title available
taylor price

Janaina Medeiros
will byers stan first human second

★
Monterey Bay Aquarium
hello vonnie
macklin celebrini has autism

pixel skylines
cherry valley forever
seen from Indonesia

seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Germany

seen from France

seen from China

seen from Malaysia
seen from Indonesia
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Türkiye

seen from United States

seen from India
seen from United States
seen from France

seen from Netherlands
seen from Türkiye

seen from Palestinian Territories
seen from United States
@harrys-app-blog
Paso tres días fuera de aquí...
Read More
Paso tres días fuera de aquí...
Soltó una carcajada que acabó convertida en jadeo cuando notó su mano. —Aquí no, loco… podría pasar cualquiera—. Besó sus labios de nuevo y tiró de él hasta meterse en el armario de los abrigos, junto a la entrada. —Este es buen sitio—. Susurró pegándole a la pared.
Dejó que le metiese en el armario, con una sonrisa divertida; aquellas cosas le ponían muchísimo. --Es un buen sitio --concordó, girando y cambiando las posiciones. --Soy yo quien te hará cositas --bromeó, lamiendo sus labios.--No gimas muy fuerte...
Paso tres días fuera de aquí...
Nada más escuchar sus palabras, esa zona de la que hablaba se estiró bajo su ropa, expectante. Se estremeció por su beso y giró el rostro para atrapar sus labios, asintiendo. —Necesito más, pero me conformo de momento. Y lo quiero ahora—.
--¿Aquí? --pregunta divertido, llevando una de sus manos a su intimidad y presionando un poquito, provocándole. Busca sus labios y le besa una vez más, con ganas, mordiendo su labio al separarse.
Paso tres días fuera de aquí...
Sonrió con suavidad sinpoder evitarlo ante sus palabras, proque bien él sabía. —No lo sé… eres tú quien tiene que chantajearme, Styles… hit my with your best shot—. Canturreó, para después reír.
Se mordió el labio pensativo y se acercó a su oído. --¿Que te parece si mis labios acarician esa zona que tanto placer te da, cada vez que tú quieras? Sin importar día, hora o lugar... --ofreció travieso, divertido, besándole debajo de la oreja.--¿O necesitas más?
Paso tres días fuera de aquí...
Se quedó pensativo unos instantes, sobándose la barbilla, y le miró con una sonrisa, rozando sus labios después. —No sé… creo que tengo que pensarlo—. Murmuró, tirando de él para sentarle sobre sus piernas. —Aunque quizá puedes chantajearme de algún modo…—. Dejó caer.
Alzó las cejas interesado, sonriendo de forma muy sutil pero pícaro.--¿Ah, si? ¿Qué tipo de chantaje valdría, Tomlinson? --bromeó, fingiendo que no tenía ni idea de a qué cosa se refería, mientras pasaba la punta de la lengua por los labios.
Paso tres días fuera de aquí...
Llenó de besos su rostro y finalmente soltó un suspiro. —No vuelvas a pensarlo. Si te dejo por la mañana después de una fantástica noche de sexo…—. Sonrió levemente antes de proseguir. —…piensa que he tenido algún problema antes que pensar que te he abandonado—.
Sonrió por todos sus besos, cerrando los ojos y relajándose entre sus brazos; olvidándose de dónde estaban, incluso. --Fantástica noche de sexo --repitió divertido, mordiéndose el labio. --Está bien, ¿me perdonarás si escuchas algo feo en los mensajes? --rió.
Paso tres días fuera de aquí...
Soltó una carcajada sonora al escucharle decir eso y negó despacio, abrazándole desde atrás y apretándole fuerte. —¿Cómo me crees capaz de hacer eso? Si te amo muchísimo—. Murmuró en su oído. Creía que después de tres años te había quedado claro.
--Me sentí muy mal, n-no sé en qué pensaba. Sólo sabía que no cogías el teléfono y que habías desaparecido --suspiró, pegándose a su pecho y dejando que éste le abrazara con fuerza. --Yo también te amo muchísimo.
Paso tres días fuera de aquí...
—¿Qué tipo de tonterías?—. Preguntó, abrazándole despacio y besando su cuello y mejilla suavemente, porque le había echado mucho de menos.
--Tonterías del tipo: "¿quién te crees que eres para dejarme tirado a la mañana siguiente, capullo?" y, seguidamente, "No estoy despechado y no estoy llorando, sólo para que lo sepas" todo con voz muy digna. Todo lo digno que se puede ser --bromeó.
Paso tres días fuera de aquí...
Tiró de él para que no se apartase y le dio un beso en los labios, sin molestarse en ver si había alguien más allí. —Los escucharé después, si quieres… así no te avergüenzas—. Susurró, mirando sus ojos y acariciando sus rizos con ternura.
Suspiró con alivio, tras devolver el beso.--Así mejor --asintió divertido. --Dije muchas tonterías en los mensajes... --reconoce, volviendo a besar sus labios porque son una tentación. --No te rías mucho.
Paso tres días fuera de aquí...
Soltó una risa al escuchar sus palabras, su chantaje, y torció la cabeza. —Aunque no lo haga podré hacerte todo lo que quiera—. Susurró, mordiéndole la oreja con cuidado. —¿Solo tres?—. Puso un puchero.
Se estremeció al sentir el mordisquito en la oreja. Era incapaz de resistirse a su puchero, así que le beso de nuevo. --Vale, sólo tres --aceptó, apartándose para que llamase a su buzón y los escuchase, mientras él escondía el rostro por el ridículo.
Paso tres días fuera de aquí...
—¿Has dejado mensajes desesperados en mi buzón? Creo que tengo que escucharlos, no puedo borrarlos—. Murmuró, mordiendo su hombro con suavidad. —No puedes hacerme prometer eso—.
Hizo un pequeño puchero, porque no quería que oyese sus súplicas y sus lamentos. --Venga ya, Lou... bórralos --se quejó, aunque sabía que su chico no lo haría. --Si lo haces, dejaré que me hagas todo lo que quieras --le murmuró al oído.
Paso tres días fuera de aquí...
Respondió su beso dulce y corto del mismo modo, acariciando sus rizos con mucha suavidad. Cuando se separó volvió a mirar alrededor y suspiró. —Lo siento. También te eché de menos—. Admitió, mirándole a los ojos. —Siento que no leyeses esa nota—.
--Yo también lo siento, si lo sé... no te hubiese dejado todos esos mensajes de voz, a cada cual más desesperado --bromeó, rozando su nariz antes de apartarse. --Promete que los borrarás sin oírlos.
Paso tres días fuera de aquí...
Hizo una mueca cuando dijo aquello y le tendió su mano, tirando de él para que se sentara en el escalón de abajo, entre sus piernas. —Ni siquiera la vi—. Susurró. —No quiero estar con ella nunca más—.
Se sentó en el escalón y le miró con ojos tristes, aunque su corazón latía a mil por segundo gracias a sus palabras. --Ojalá pudiese ser así --suspiró bajo. Miró hacia ambos lados, asegurándose de que no había nadie por allí que pudiese verlos, y atrapó sus labios en un beso dulce y corto. --Te eché mucho de menos.
Paso tres días fuera de aquí...
Hizo una mueca, porque ahora parecía que mentía. Soltó un suspiro y se cruzó de brazos. —Estaba preocupado, Harry, no se me ocurrió llamar a nadie y solo han sido tres días. No me he ido a la guerra y he vuelto…—. Murmuró.
Tragó saliva, encogiéndose un poco sobre sí mismo. --Me asustaste... Pensé que... --. Apretó de nuevo los labios, tomando valor para terminar de hablar. --Después de lo que hicimos, tres días sin saber de ti... temí que te hubieses tenido que ir con ella.
Paso tres días fuera de aquí...
—Te dejé una nota, Harry, en la mesita de noche. Apuesto a que ni siquiera miraste—. Rodó los ojos con suavidad. —Me llamó mi madre diciendo que mi abuela estaba enferma—.
--No había nada en la mesilla... --suspiró, bajando la mirada al suelo. Y era cierto, no había encontrado nada en la mesa, tal vez alguien lo tiró por error. --Pudiste llamar --añadió, pero sacudió la cabeza al oírle. --¿E-está bien ella?
Paso tres días fuera de aquí...
Se sobresaltó al escuchar otra voz que no era la suya y se giró para mirar a Harry. Dejó el chocolate a medio camino hacia su boca al ver su expresión. —¿Cómo que donde estaba? Te dejé una nota—. Frunció el ceño.
Apretó un poquito los labios, pero apenas cambió su expresión. --¿Qué nota? No dejaste nada... te fuiste sin más --suspiró, pasándose una mano por el pelo. --¿Te arrepentiste?
Paso tres días fuera de aquí...
…y se lía la de Cristo—. Comentó, leyendo las publicaciones del gossip desde su teléfono mientras se comía un trozo de chocolate.
--¿Dónde estabas, Lou? --preguntó sin rodeos, acercándose a él con rostro serio, triste.