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El Capitán del Equipo de Natación 1
Tenemos competencia en 2 semanas en Cancún, exámenes finales una después de la universidad, y entregas de proyectos a lo largo de estos días, y para terminar de complicar todo, las cosas están raras con Gabo. Decir que estoy ocupado y ansioso es un eufemismo. Pero nada que no pueda lograr. Es hora de volver a concentrarme y ser el chico maravilla que era en preparatoria. Rutina de robot. Levantarme a las 5:00 a.m., gym, desayuno, clases, alberca, comida, tareas, segundo entrenamiento, cena, dormir a las 10:00 p.m., y repetir. No más distracciones, igual esto no duraría más de 2 semanas, después de la competencia, todo regresaría a su lugar, y creo que con Gabo, lo mejor que puede pasar es que no nos veamos por un tiempo.
Me levanté a mi baño. Todavía estaba oscuro. Mi alarma a las 4:55 a.m. sonó sin fallas. Prendí la luz para apreciarme en mi espejo de cuerpo completo. La verdad es que me encantaba verme. A mis 18 años mi delgado rostro, con su oscura melenita rizada, con curlos cubriéndome parte de mi frente, dejaban a la vista mi par de ojos avellana, que habían sido mis compañeros de conquista a lo largo de los años. Mi quijada era una línea recta que se partía al llegar a mi mentón. Bajando por mi cuello, se podían apreciar cientos de lunares que tenía desde chico. Le daban un característico look a mi cuerpo, que era cada vez más ancho de los hombros, y angosto de la cintura. Mi tronco ya era un triángulo invertido, donde mis hombros resaltaban como dos balones, conectados a mi bíceps que denotaban una que otra vena en su grosor. Mi pecho quizás necesitaba más trabajo, pero la línea que separaba mis dos mitades, se marcaba desde mis pectorales superiores, y se desvanecía en el resorte de mis ajustados boxers blanco Calvin Klein. Mi abdomen tenía 6 cuadros, que por lo bronceado de mi piel, resaltaban como una tableta de chocolate. Mis piernas comenzaban con unos grandes y musculosos glúteos, acompañados de unos gruesos muslos, que al llegar a las rodillas se volvían más delgadas. Completamente lampiño, o bueno, ahora tenía que rasurarme las axilas, y entrepierna, para tener mejor desempeño en el agua. Bajé mi ropa interior para dejar mi pene estaba flácido a mi vista. Estaba casi completamente cubierto por el prepucio que protegía su cabeza, dejando a la vista un pequeño pedacito rosa. Mi pedazo colgaba tanto, que escondía por detrás un par de testículos lampiños, que se sentían pesados y calientes. Llevaba tiempo sin poder vaciarlos, por la vida ajetreada que llevaba.
Me puse un short deportivo, de esos que llevan malla por debajo, sin ropa interior. Una gorra, calcetines largos y playera sin mangas que dejaba a la vista mi pecho, a veces con el movimiento se veían mis rosados pezones, y mis costillas. Me llevé mi mochila de la natación, y de la escuela lista, por si no alcanzaba a regresar a casa, igual la podía dejar en mi locker. Tomé una manzana de la cocina, me puse mis tenis y salí en camino al gimnasio para comenzar el día.
Todavía no amanecía, pero el clima ya se sentía cálido. El campus se sentía vacía, nadie estaba en las instalaciones a estas horas normalmente. Para llegar al gimnasio, tengo que cruzar casi todo el campus, pasando por la alberca. Me dirigí a los lockers del equipo de natación, que estaban dentro de nuestros baños. Al llegar, abrí la puerta rápidamente, y me topé con una gran visión: Nick, el capitán del equipo de natación estaba ante el espejo, completamente desnudo, flexeando sus bíceps mientras se tomaba una selfie, claramente era una nude. Mi cuerpo no estaba reaccionando, ¿Y cómo lo iba a hacer? Nick era de último año, era un chavo alto, rubio, ojo azul, con su piel blanca como la leche, y musculado como escultura clásica. No había un defecto en él. Sus músculos no estaban enormes, pero tampoco flaqueaba en ningún sitio, su cuerpo tenía algunas pecas rojas, que lo hacían brillar en la alberca. Ya lo había visto cambiarse antes, pero ahora no podía ocultar ninguno de sus detalles. Sus nalgas eran redondeadas, y estaban tensas como sus brazos. Sus pezones eran rojizos como sus labios, y su verga era casi una tercera pierna, gruesa, blanca y balanceaba de ese bellísimo abdomen que cargaba.
-¡Oh Jerry, hola! - dijo Nick tapando su hombría con sus mano ante la sorpresa. Ahora sí estaba completamente frente a mi, seguíamos sin romper contacto visual. - No esperaba a nadie por aquí hasta dentro de un par de horas. - Nick me recorría el cuerpo con su mirada, no era tan discreto como él creía.
La verdad es que no habíamos tenido la oportunidad de platicar mucho. Éramos compañeros más que nada, siempre lo veías acompañado en la escuela, fuera por un grupo de amigos, o alguna de sus miles de fans, nunca se encontraba solo, y siempre disparaba su sonrisa ante todos. Tenía la habilidad nata de hacerte sentir cómodo, y de inspirar con sus palabras, era un gran capitán, aunque no hablaba tanto con nosotros que somos menores que él.
-Ah, sí, es que la competencia me tiene preocupado, y tengo que encontrar el momento para hacer ejercicio sin descuidar la escuela. - dije mientras me volteaba hacia mi locker, para guardar mis cosas. Nick seguía sin ropa, no era raro que en el vestidor todos fueran un poco exhibicionistas, pero era la primera vez que me pasaba siendo solo dos. Se acercó a mi, quedando más cerca, a un brazo de distancia.
-¿Pero de qué hablas? Si tienes el mejor tiempo de tu grado, sé que también eras campeón de tu categoría el año pasado, no necesitas mucho más para ganar. - Nick puso su mano sobre mi hombro, y volteé para dejar de darle la espalda. - Gracias, este año ha sido de adaptación para mi. - dije intentando, sin ser exitoso, no voltear a ver ese espectáculo que tenía en frente. Nick sabía de mis competencias pasadas, me imagino que es algo que los capitanes tienen que investigar cuando alguien nuevo llega al equipo.
-Tú quédate tranquilo, estoy seguro que te irá bien, no me sorprendería que el año siguiente te eligieran a ti capitán, Jerry. - dijo sin moverse, solo me miraba con sus brillantes ojos, que también se paseaban por mi cuerpo vestido. Me dio una palmada en el brazo, y me dijo - Ven, vamos a bañarnos para entrar a la alberca pues, a entrenar. - caminando hacia las regaderas. Al llegar al final del vestidor, se apoyó en la puerta que daba a las duchas, completamente desnudo, mirándome desvestirme sin moverse.
Yo no venía a la alberca, pero ¿Cómo decirle que no a mi capitán con una propuesta como esa? Me comencé a desvestir sin contestarle. Saqué mis sandalias, para poder pisar el piso del baño. guardé mis tenis y calcetines junto a mi gorra. Los ojos de Nick me seguían, sentía su mirada encajada en mi. Cuando me quité la playera, hicimos contacto visual otra vez, ahora a una distancia considerable, y sentí mi corazón latir en mi pecho. Tomé mi toalla, y dejé caer mis shorts deportivos, para alcanzarlo en las mismas condiciones que él. Mi verga estaba empezando a endurecerse, pero solo lo suficiente para verse más grande, sin estar erecta. Nick disparó su sonrisa cuando comencé a caminar junto a él, y abrió la puerta para que pasara, quedando él detrás de mi.
Las regaderas eran solo 5 cabezas, una junto a la otra. Me coloqué en la que estaba más al fondo, y Nick justo en la siguiente. El agua comenzó a caer sobre nosotros. Era extraño estar tan cerca de él, sería 5 centímetros más alto que yo, pero sentía como si fueran más. Mi mirada se sentía magnetizada a él, y cada vez que volteaba a su dirección nos atrapábamos viéndonos a los ojos, riéndonos. -¿Te ha gustado el equipo? Lo voy a extrañar cuando me gradúe. - me dijo, pasando sus manos por su abdomen, y bajando hacia sus piernas.
-Sí, está muy padre, aunque la verdad es que no he hecho muchos amigos en la alberca, no sé con quién compartiré cuarto en Cancún. - y era cierto, mis amigos eran los que hacían proyectos conmigo, y en la alberca siempre lo sentí como que yo iba solo contra el mundo. Mis manos se paseaban por mi cuerpo, sin en realidad buscar mucho, solo esperaba a que Nick cerrara su llave, para irnos a la alberca juntos.
-¿Cómo crees? Necesitamos arreglar eso. - cerró su llave del agua, y se acercó hacia mi. Apoyó su antebrazo en la pared, dejando a la vista su axila, y dejándome ver ese escultural cuerpo a centímetros de distancia. - Es tradición que el capitán comparta habitación con el chavo que tenga más probabilidad de tomar el cargo el siguiente año, y yo creo que serás tú. - Nick se acercaba cada vez más a mi rostro, sentía su respiración rozando mis labios. Puso su mano izquierda en mi cabellera y la empezó a bajar hasta llegar a mi mentón.
Las regaderas aunque estaban vacías, las sentía llenas de una carga sexual. Volteé hacia abajo, casi por inercia, para toparme con la larga verga del capitán rozando mi muslo derecho. Todavía no estaba dura, sin embargo, emitía calor, y se sentía llenándose de sangre. No iba a poder resistirme si seguía con esta tortura. - Y mi apuesta está en ti. - dijo Nick casi suspirando en mi oreja. No podía contener más.
Nick me dio una nalgada en mi cachete derecho, en tono de broma, y comenzó a caminar hacia la salida. - Entonces roomie, ¿Vienes? Necesito que tengas ese mejor tiempo otra vez, campeón. - Se alejaba sacándome del trance hormonal con cada palabra. Sacudí mi cabeza, cerré la llave del agua, y me dirigí a los lockers para alcanzarlo y ponernos los trajes de baño.
Nick se veía completamente normal, como si no hubiéramos estado a punto de fundirnos en un beso hace 3 minutos. Me esperaba, se había puesto un traje de baño Speedo LZR, el modelo que se utilizaba en las olimpiadas, no conocía a nadie más que tuviera uno por lo caro que puede llegar a ser. Nick estaba observándose a si mismo en el espejo mientras yo buscaba mi traje de baño, y me lo colocaba. Mi pene seguía un poco endurecido, pero confiaba que al entrar al agua fría se terminara de tranquilizar todo. Salimos del baño al borde de la piscina.
-Jerry, campeón, una competencia: gana quien tenga mejores tiempos. ¿Va? Si me ganas, te doy tu premio en Cancún. - me dijo guiñando su ojo, completamente confiado en que eso no sucedería. Nos clavamos a la alberca, y comenzamos a nadar.
















