Era tan simple mirarte de cada ángulo y saber que la vida tiene mucho que ver con la forma de tu nariz, el lado más curvo de tu mentón, saber a ciencia cierta que el eufemismo de “te amo” es no decir nada y quedarme mirándote hasta dormirme, he sido testigo de tu voz muriendo de cansancio por un día muy duro de trabajo, me he sentido orgulloso de ti cuando todos los demás te acusaron de molestar al status quo, así que por eso me permito molestarte, sé que estás corriendo a otra nueva guerra y yo pues me he quedado con las mismas derrotas, archivándolas, asumiéndolas. Por eso la taza de café se está enfriando mientras te recuerdo, yo aquí, tú allá y llegas pronto y yo no sé como alegrarme más, saltar más alto, mirar las horas como cuenta regresiva a una nueva forma de vivir, quisiera que entiendas que no será fácil ir a recogerte, si recogerte es la palabra, mirarte de lejos, que te vas con otro, que es de otro tu abrazo, tu beso, tu llegada y yo mirando a lo lejos ( con mi taza de café ) asumiendo que ese abrazo hubiera sido mío, que ése beso también y esa llegada fuera la última, porque no hubiera permitido dejarte ir ( de nuevo ) nunca más .
Te amo aún, supongo que será por siempre y ésta vez lo aseguro, porque me queda poco tiempo, porque no te he dicho que le he puesto al café desde que te fuiste de mi vida, una gota diaria, para no dejar pruebas ( solo las que llevo en el alma ) de que me fui sin pelear o que me fui peleando, por olvidarte, por volver a abrazarte, para darme el lujo de verte por última vez, llegando y creyendo que era a mis brazos .
-se cae el café de sus manos , suena las alarmas en el aeropuerto, en el fondo fue una bonita forma de decirle a ella que él estaba aquí-
siendo sincera una de las mejores lecturas que he visto me encanto mucho






