Again...
I'd rather be in outer space 🛸
Phantogram Three
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
untitled
noise dept.
$LAYYYTER
official daine visual archive
cherry valley forever
EXPECTATIONS
NASA
Fai_Ryy
KIROKAZE
occasionally subtle
Not today Justin
Cosimo Galluzzi

Origami Around

ellievsbear
Lint Roller? I Barely Know Her

tannertan36
Game of Thrones Daily

seen from Malaysia

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Germany
seen from Malaysia
seen from Spain

seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Türkiye

seen from United States
seen from Malaysia

seen from United States
seen from South Korea

seen from Singapore

seen from Lithuania

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
@hlorenaml-blog
Again...
The Manneport, Cliff at Etretat, Sunset 1883
Claude Monet
Bouquet of Sunflowers 1880
Claude Monet
Mis favoritas!
Arm of the Seine near Vetheuil 1878
Claude Monet
Relaxing in the Garden, Argenteuil 1876
Claude Monet
“A quien no lo siente, no es posible hacérselo comprender.”
— Franz Kafka
El hombre es un lobo para el hombre (Homo homini lupus)
Hace unos días una amable seguidora me pidió que explicara qué significa la frase “El hombre es un lobo para el hombre”. Supuse que la respuesta quizá les podría interesar a otros lectores, por tanto, contesto a su petición en una publicación.
El primer registro que se tiene de la frase se encuentra en la comedia Asinaria (Comedia de los asnos) del comediógrafo latino Plauto. La frase aparece así: “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” (“Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro”). La locución, al parecer, era un dicho popular desde la época de Plauto (285 a.C.-184 a.C.). Lo interesante, por supuesto, está en la razón por la cual ha perdurado la frase. La locución expresa un pesimismo profundo respecto a la condición humana. La frase dice al inicio: “Lobo es el hombre para el hombre […]”. Para los hombres (los humanos) el otro es un lobo, es decir, fundamentalmente un animal salvaje y depredador. La frase recalca “[…] y no hombre, cuando desconoce quién es el otro”. Lo bello —si me lo preguntan— de la manera en que la frasea Plauto es que anula la posibilidad del optimismo, porque si crees que el otro es un ser bondadoso o dócil es porque “desconoces [en realidad] quién es el otro”; cuando sepas quiénes son en verdad tus congéneres, sabrás que estás entre lobos.
Sin embargo, la contracción de la locución que más se recuerda es: “Homo homini lupus” (“El hombre es un lobo para el hombre”). Dicho parafraseo se hizo famoso por el filósofo inglés Thomas Hobbes (1588-1679). La frase aparece en su obra De Cive (Del ciudadano). La frase elimina la causa por la cual se puede creer que los hombres son otras cosas (la ignorancia), porque, ciertamente, Hobbes siempre tuvo claro cómo son los hombres (los humanos). Cuando se estudia a Hobbes en los cursos de filosofía, por los menos, hay dos formas de abordar su filosofía: como un filósofo empirista o como el filósofo político (desde su epistemología o desde su teoría política). Aunque hay continuidad entre ambos aspectos de su filosofía (entender la parte empírica enriquece y complementa su teoría política), Hobbes tiene mayor fama por su teoría política, ya que es él quien “puso las reglas” acerca de cómo desarrollar un argumento contractual para justificar una forma de gobierno. Si tuviéremos que simplificar al máximo cómo son los hombres para Hobbes, podríamos afirmar que son seres pasionales; la razón está al servicio de las pasiones y la pasión máxima es el miedo a la muerte súbita y violenta, por ello, el fin de la política para él es alcanzar la paz. De Cive (Del ciudadano) es una obra previa a su obra cumbre: Leviatán. O la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil. En el Leviatán aparecen elementos antropológicos que ya estaban en De Cive, particularmente, la descripción de la condición humana.
Hobbes para los fines de su teoría política —no la explicaré aquí— parte de una descripción de cómo son los hombres (antropología negativa) en un hipotético estado de naturaleza. Como lo tiene que hacer un empirista, Hobbes no toma en consideración elementos ajenos a la experiencia, sino que las descripciones que da se basan en lo que ha visto y experimentado. A continuación comparto algunas de sus descripciones:
Pues, en lo que se refiere a fuerza corporal, el más débil tienen fuerza suficiente para matar al más fuerte, ya mediante secretas, o agrupados con otros que se ven en el mismo peligro de él […] Lo que quizá pueda hacer esta igualdad [entre los hombres] increíble es la vanidad con que cada uno considera su propia sabiduría; pues casi todos los hombres piensan que la poseen en mayor grado que los vulgares, es decir, que todos los demás hombres excepto ellos mismos y unos más que, por fama, o por estar de acuerdo con ellos, reciben su aprobación. (2012: 102)
Los hombres son iguales en tanto que pueden asesinar a los otros. No tienen que ser más fuerte físicamente que otros, ya que las armas y las confabulaciones son suficientes para acabar con el más fuerte. La prudencia —dice Hobbes— es sólo experiencia de vida y todos los hombres la pueden adquirir en el mismo grado mientras puedan vivir lo suficiente. Asimismo, los hombres son iguales en tanto que son vanidosos; suelen creer que su inteligencia es superior siempre a la de los demás.
Respecto a lo que pensamos de los otros, Hobbes dice:
Si es así [que no se cree en lo que se dice de los otros], que considere su propia conducta: cuando va emprender un viaje, se cuida de ir armado y bien acompañado; cuando van a dormir, atranca las puertas; y hasta en su casa, cierra con candado los alarcones. Y actúa de esta manera aun cuando sabe que hay leyes y agentes públicos armados que están preparados para vengar todos los daños que le hagan. (2012: 105)
Al usar estos ejemplos, Hobbes pone en duda los valores o las ideas de bondad hacia los demás que las personas dicen tener. Si realmente creemos que las personas a nuestro alrededor son buenas, fraternales, desinteresadas o razonables, ¿por qué buscamos protegernos y proteger nuestra propiedad de los otros? Con nuestras acciones —dice Hobbes— juzgamos (mejor que con nuestras palabras o intenciones) a la humanidad.
Cabe mencionar que Hobbes vivió la Guerra Civil Inglesa y dicho acontecimiento marcó su vida. Los horrores de la guerra (como siempre ha sucedido) ponen en duda la efectividad de los sistemas morales y éticos. ¿De qué sirve hacerse llamar cristiano o que los filósofos creen teorías del deber ser si las guerras demuestran la futilidad de estos sistemas? Para Hobbes, el Estado (el Leviatán) era un mal necesario: un monstruo que es capaz de contener la violencia de todos los demonios con el fin último de alcanzar una paz duradera.
¿Y ustedes cerraron con llave sus puertas?
Edición citada:
-Hobbes, T. (2012), Leviatán. Madrid, Gredos.
Springtime 1873
Claude Monet
Pleasure Boats, Argenteuil, c.1872-3 (oil on canvas) 1873
Claude Monet
Encontrar un compañero para navegar y vivir en un mes lo que no viví en años!
Impression, sunrise 1873
Claude Monet
Cliff at Sainte-Adresse 1873
Claude Monet
Blade Runner and Unreal Engine 4 had a baby!
via reddit