aphrodeesia:
mantuvo su ceja enarcada ante la actitud de la joven que le observaba devuelta, ciertamente satisfecha. le había concedido su desconcierto, y sólo tuvo que pronunciar tan pocas palabras. bingo. soltó unas leves carcajadas debido a aquella suposición, y fue rápida en contestarle. ‘ —¿intimidarme? sí, sí, seguro. ’ burló. ‘ —pero más que intimidarme, le agrega un atractivo particular. ’ confesó. y aún entonces, volvió a corregir. ‘ —ah, pero eso depende de la marca,’ le guiñó el ojo con cierta picardía. ‘ —en lo que a mí concierne, las razones no son de tu incumbencia. ’ claro que no. únicamente pasaba por ahí en busca de comida árabe; tenía entendido que en aquel distrito se encontraba el mejor restaurante de aquel índole. sólo intentaba dejar un aire de misterio ante su intriga.
-Si no te intimidan entonces está claro que no eres una mera ciudadana inocente que se perdió sin más-dijo mirándola aun con sospecha, ¿quién era? A pesar de ser fría Sera era demasiado curiosa como para dejar que aquella chica se fuera sin más-Mis marcas no son atractivas, cada una de ellas me hace recordar por qué sigo viva, todas cuentan una historia, no espero que te agraden ni que te atraigan-explicó haciendo una mueca de desagrado, ¿intentaba seducirla? Sera la miró de arriba a abajo, a la Hybris le costaba resistirse a ese tipo de chicas sin embargo aquella era una cuestión de trabajo y no podía permitirse el lujo de sucumbir a sus encantos-Claro que son de mi incumbencia, tal vez no me conozcas pero no soy cualquier Hybris, no intentes jugar conmigo, no tengo paciencia-dijo remarcando todas y cada una de sus palabras, se cansaba de sus juegos e intentaba asustarla para que dejara de coquetear con ella-Dime qué es lo que haces aquí y tal vez sea benevolente-demandó poniendo pasando un brazo por encima de los hombros de la chica y apoyando la mano en la pared acercándose así a ella-No me mientas, empiezo a estar segura de que perteneces a una de esas pequeñas gangs que se creen tan importantes como nosotros y no me gusta nada-prosiguió con una sonrisa ladina, si Sera era peligrosa cuando estaba seria cuando sonreía era aun peor la situación.











