Bastaron unos pasos a escasa distancia para decidir soltar sus embriagantes pensamientos: “¿Qué pienses que sea adecuado hacer con él?” cuestionó, agachado junto al tronco de un viejo árbol, señalando hacia las generosas raíces del mismo un pequeño conejo, herido. “Sigue vivo, así que niego a hacer algo que vaya contra mis principios” pausó. “Aparentemente fue una bala” añadió después, moviendo cuidadosamente al animal para examinarlo, estaba inconsciente, pero con un flujo de respiración activo. “¿Entre tanta estrella e hijitos de papá tenemos a un veterinario?” ese último comentario fue lanzado con mayor brusquedad.
Observó al chico con el pequeño animal herido y al escuchar su pregunta solamente negó, “Parece que no.” comentó mientras miraba a su alrededor a ver si alguien difería con él, “No, solo estrellas e hijos de papá.” encogió sus hombros con cierto desinterés, decir que la caza era algo aberrante sería hipócrita de su parte ya que él mismo solía ir a cazar con su abuelo. “Es el círculo de la vida, campeón.” agregó, apagando los restos de su cigarrillo sobre el tronco de un árbol, “Quizá el pobre conejo estaba destinado a morir así.”










