Las botas tipo Dr Martens, el cabello recogido y esa sonrisa a todo lo que le rodeaba es lo que hoy me hace escribir de nuevo.
Todos hablan de la ley de atracción y yo muy pocas veces había visto que funcionara hasta que la vi y con la seguridad que aun me resuena en el corazón, me dije: tiene que estar aquí, conmigo, se va a querer quedar, no me equivoqué.
Pero es que yo la siento a usted como esa canción favorita del rapero que me encanta, como ver el cielo lleno de pedacitos de nube imitando algodones y como esa carcajada que hace respirar dos veces para volver a reír. Me hace sentir tan viva su luz, que aún sin saber cuanta oscuridad me rodeaba, llegó su chispa a encender un poquito mas todo... Seguramente es esa la que hoy me hace esperarla día y noche. La extraño mucho, extraño su voz fuerte y contundente por los alrededores, su risa contagiosa, su sensibilidad y emoción por todo, su paz, su luz (que no deja de alumbrarme desde donde está) sus largas historias y sus respuestas a mis preguntas cada dos segundos. La extraño, como si hubiesemos habitado el mismo lugar las 24 horas del día, como si nos hubiesemos conocido hace 26 años y nos encantara comer helado en el parque, la extraño porque aquí, yo la siento como de toda la vida pero la quiero para lo mismo. Para toda la vida.
Usted es infinita aquí.
Somos.
La extraño.











