Te amo en esta y en todas mis vidas futuras, te amé cuando no sabía que significaba el sentimiento y te amaré aún cuando ya se olvide la palabra.
Vas a donde viento sople y como la lluvia misma caes cuando debes, a tu tiempo, pura, como un regalo del cielo que llegó para limpiar las lágrimas de mis ojos.
Callada y al mismo tiempo estruendosa, eres como una tormenta en el medio del mar, eres a lo que los hombres sabios temen, un bosque oscuro sin luna, una mañana sin rocío, pero eres también lo que cada alma busca incansablemente en los confines del universo.
El ayer y hoy se diluyen en tu mirada, el futuro solo lo saben tus manos, manos que moldean la misma realidad a tu al rededor y que aún así no logro sentir cuando estoy junto a ti.
Te me escapas de a ratos y regresas en oleadas, eres la soledad que me hace sentir acompañado y eres la noche que brilla.
Eres y a la vez no, pero de lo que si estoy seguro es que te amé alguna vez, te amo aunque no lo sepas y esta o en la otra vida, te amaré como mi mayor tesoro.












