¡finalmente estoy de vacaciones! ayer me dieron mi última calificación y ya soy libre. así que estaré contestando cositas. peace out, bitches.
pd. gracias por la enorme paciencia. ♥
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@itallburns
¡finalmente estoy de vacaciones! ayer me dieron mi última calificación y ya soy libre. así que estaré contestando cositas. peace out, bitches.
pd. gracias por la enorme paciencia. ♥
winston
“Por supuesto que sí.” Dijo, con aquel tono que expresaba un hecho que se daba por sentado. Siempre había sido así para el joven hombre pero sus padres, gente letrada y que sabían perfecto cómo moverse en el medio, eran también buenos actores. Por eso Winston era una pesadilla: no se dejaba comprar por el convencionalismo. Quizás era más transparente de lo que él se creía. Algo así como un cristal cubierto por vaho. “¿Huh?” Arrugó el ceño, alzando su atención para dirigirla a la estadounidense, dejando notar las interrogantes en sus ojos. Después llevó su mirada a la mano de la contraria sobre su hombro. En ese su episodio vulnerable, era notoria su minúscula confianza en las personas, y Coraline lo había dicho bien: se odiaban. ¿Qué demonios estaba ocurriéndole? Mas no podía negárselo, se había sentido agradable. Un cosquilleo interno cálido que estaba seguro de haber sufrido antes, durante una época muy lejana, en los brazos de su madre. Desvió la vista. Eso era demasiado para él. ¿Le insinuaba cuidados? “Debes estar bromeando…” Hizo visible su descontento o su incomodidad, extrañeza, ¡no podía identificarlo! Arrugó la nariz y soltó un gruñido. Detuvo la botella frente a su boca, achicó sus orbes azules, y cuando se dio cuenta el envase de la cerveza se rompió una vez que chocó al pie del árbol. Sí, con tal fuerza la había aventado. “¿Por qué haces esto? Antes tú y tus amigas me acusaban de todos los males. Y ahora… eres como un ángel en medio del desierto, ¿por qué?” Debido a la cantidad de alcohol en sus venas, sí, cualquiera puede pasarse por poeta. Las palabras simplemente brotaron de su boca, aunque sin dejar de respetar su estilo irónico personal, ese tan conocido y presente a lado de la mujer. “¿Te doy lástima, no?” Ladeó la cabeza, riéndose por lo bajo. “Debo verme como un infeliz… Un perdedor.” En sus adentros, el rubio se lo creía. Mejor dicho: lo sabía. Pero su orgullo solía contradecirlo. Esa noche no tenía ánimos ni para eso. “Al final, tú ganas.” Suspiró, moviendo los hombros, agachando el rostro. “Tú ganas.”
Un sobresalto se apoderó de su cuerpo en el momento en que la botella estalló en mil pedazos, ocasionando un ligero estruendo que no esperaba. "Mierda." Masculló entre dientes la menor, tensionando su mandíbula y terminando por regresar sus acuosos orbes hacia los ajenos, comenzando a escuchar aquel monólogo que ya conocía por parte del rubio. Sabía que la odiaba, sabía que sentía lástima por sí mismo, sabía que era lo suficientemente orgulloso como para necesitar ayuda. Y lo sabía porque ella era igual, en ese sentido, lo era. "¿Realmente piensas que esto es una jodida competencia, Winston? Demonios... realmente eres un idiota." Aseguró, la punta de su lengua humedeciendo sus labios con suavidad antes de llevar sus manos hacia su cabello, revolviéndolo un poco hasta moverlo hacia atrás, presionando sus labios entre sí y desviando su mirada hacia el frente por unos segundos, mientras intentaba pensar en las palabras correctas que decir a continuación. Correctas o no, comenzó a hablar cuando su mirada una vez más cayó sobre el rostro ajeno. "Sí, me das lástima. Me das lástima porque, mírate... ¿acaso debería darme igual que estés en esta situación?" Alzó las cejas e intentó contener sus impulsos de soltar todo lo que realmente quería decir, nunca lo hacía, pero en aquel momento creyó que se trataba de lo más prudente. "Probablemente tú no tendrías la misma empatía si se tratara de mí, pero quiero pensar que soy una mejor persona que tú. Así que, ¿quieres mi ayuda o no? Puedo ofrecerte el sofá, por lo menos hasta que estés lo suficientemente sobrio." Sentenció. No iba a envolverse de nuevo en algún tipo de discusión absurda. Era tarde, la noche era fría y el estado ajeno era patético.
«Cariño, hoy invitaremos a Félix a cenar, creo que sería una buena idea que estuvieras aquí. Hace poco regresó a la ciudad.» Y claro que ella lo sabía... ¿verdad? Las palabras que su padre había mencionado por teléfono unas horas atrás habían provocado que la joven se encontrara en aquel momento terminando de cambiarse, caminando descalza por su antigua casa tratando de encontrar los zapatos que su madre le había prometido y que en algún sitio debían estar.
Cuando finalmente los encontró, el peculiar sonido del timbre alcanzó sus oídos, razón por la cual apresuradamente se colocó los zapatos y se dirigió hacia la puerta. Se detuvo a unos metros de esta en el momento en que vio cómo Félix se encontraba saludando a sus padres, razón por la cual aguardó a cruzar miradas con él para guiñarle un ojo y permitir que una sonrisita divertida se pintara sobre sus carmines. Terminó por acercarse finalmente, atreviéndose a depositar un beso sobre la mejilla del invitado a modo de saludo. "Tiempo sin verte, Félix... bienvenido a casa." Y en ese momento, se propuso que esa noche no sería aburrida... en absoluto. | ( florcntive )
noel
“Intentaba sonar agradable.” Repuso, abriendo los ojos con sorna, atento al rostro más joven. Eso era justo por lo que Noel no estaba dispuesto a seguir luchando, aquella actitud tan frívola de parte suya… “Yo podría seguir, Anastasia. No soy un niño. No estoy asustado. Pero insistes en ocultarte dentro de esa máscara de indiferencia y ya estoy harto de las discusiones.” Se encogió de hombros, torciendo los labios. “Además, estaba claro desde un inicio que no iba a funcionar… Te doblo la edad.”
"Si sabías que no iba a funcionar... ¿entonces por qué lo hiciste? ¿para aclamar con tus amigos que te acostaste con alguien de veinte años?" Inquirió, con la ironía empapando sus palabras. Creía saber que aquello no era cierto, razón por la cual no comprendía las palabras ajenas. "¿Necesito ser alguien que no soy para estar contigo?" No estaba molesta, al decir verdad no alcanzaba a descifrar cómo se sentía en ese momento. Confiar no era su fuerte, nunca lo había sido, como tampoco lo era expresar sus emociones y sentimientos.
devil
siendo particularmente un factor COMÚN en la cotidianidad del pelirrojo, ni siquiera inquirió la DISPONIBILIDAD de la joven una vez INAUGURÓ la puerta con cierta agresividad, discordante a su RETORCIDA actitud plasmada en una SONRISA. se restó en el umbral, una socarrona actitud prescindiendo de su PETICIÓN.
❛ no es algo que puedas DECIDIR, ❜ expresó, su cambiante postura SOBERBIA terminando en una DÉSPOTA, fría. ❛ levántate en este INSTANTE. ❜
Verdosos orbes fijándose en la figura del mayor, emanando una actitud como si fuese dueño del lugar, y de ella. Y definitivamente no lo era. "¿QUÉ HARÁS si no lo hago, huh?" Inquirió, pedante, rodando sus ojos en un gesto que acompañó la actitud que adornaba su persona aquel día. Cierto era que no quería ver a nadie, pero muchísimo menos tratándose de Avgust.
Impotencia era algo que en ese momento parecía ser tan propio como su nombre, sabía que no había manera alguna de lograr su objetivo, porque ella podía ser terca... pero el pelirrojo lo era diez veces más. "¡Lárgate! ¡Lárgate! ¡Lárgate!" Exclamó, mientras lanzaba dos cojines en dirección hacia su despreciado acompañante.
emmanuel
Cuando la mano de la muchacha detuvo la suya, Emmanuel instintivamente la entrelazó, riéndose un poco. Una vez escuchar de su voz que aceptaba irse con él, a un espacio seguro, lejos del radar de la amiga de Amara, el hombre esbozó una radiante sonrisa de satisfacción. Ya ambos de pie, el castaño volvió a tomar la mano de la menor, y comenzó a caminar junto con ella hacia la salida de la casa. “Espero que te des prisa en decirle las cosas.” Murmuró cerca de su oído, dándole un breve apretón de manos. Afuera, el masculino abrió la puerta del copiloto para que ella entrase al auto. “Hablo en serio.” Enarcó la ceja viendo a la joven ya que entró en su sitio, frente al volante, y sin perder más tiempo, arrancó.
"Lo haré." Susurró ante las últimas palabras del mayor, moviendo apenas su cabeza en un suave asentimiento. Y realmente lo haría. No podía negar que el hecho de esconderse, aquel peligro de ser encontrados, era una adrenalina que disfrutaba... pero al mismo tiempo lo que ambos tenían era real, y valía la pena arriesgarse por ello. "Aunque, quizás deje afuera la parte en la cual la dejaste por mí. Ya sabes..." Su voz, aún un suave susurro, al momento en que se inclinaba sobre su asiento para así acercarse al oído ajeno. " —todo eso de que yo soy mejor, en muchas cosas." Una divertida sonrisita se apoderó de sus labios, al momento en que atrapaba su propio inferior entre sus dientes y una de sus manos se deslizaba por el muslo ajeno, sus dedos recorriendo la tela de sus pantalones con suavidad; con la simple intención de provocarlo.
elvis
“Está bien. No… No interrumpes nada.” Dejó entreabiertos los labios, queriendo decir algo más pero todo le parecía absurdo… Movió los hombros, pestañeó y fijó la vista en su mano sobre la mesa y la otra alrededor del cuerpo de la botella. “Pensaba en algo de Bowie… Su muerte pesa mucho todavía en estos días. Pero en realidad no tengo planeado nada, voy a improvisar.” Se empinó la botella y bebió el resto del líquido, regresándola al instante sobre el mantel. Sus párpados se entrecerraron y su atención se dirigió al rostro de la menor. No le molestaba su presencia, al contrario, le parecía agradable que mostrara interés por su persona. Tal vez tierno. “Siempre tienes atenciones hacia mí.” Agregó, extendiendo una sonrisa por sobre sus comisuras. “Creo que no te lo he agradecido.” Estaba acostumbrado a deslizarse dentro la atmósfera de soledad que, a propósito o no, se había impuesto casi como una maldición. Pero en noches como aquella, cuando su realidad era insoportable se percataba de los pequeños detalles como las actitudes amistosas de Kida con él. “Eres una buena chica, ¿sabes? No deberías estar trabajando en un lugar como este.” Y es que aunque a Elvis le hacían sentir vivo los aplausos y el animoso coro de las personas cuando reconocían alguna canción, no dejaba de ser el ambiente de un bar, con montón de borrachos y uno que otro desquiciado pervertido.
"De todas formas estarás excelente..." Murmuró, más para sí misma que para la atención ajena, pero de todas formas no le molestaba si alcanzaba a escucharla. Después de todo, no era la primera vez que le decía que era muy buen músico, dudaba que aquello fuese algo malo. Su nariz se arrugó en un suave gesto al momento en que el aroma a cigarrillo alcanzó sus fosas nasales de manera demasiado repentina; a pesar de estar más que acostumbrada a éste. Sus labios apenas se entreabrieron ante las palabras del mayor, pero no hizo más que permanecer en silencio mientras lo escuchaba hablar, moviendo la botella de cerveza entre sus manos y pensando para sí misma cómo era que le había dado esa impresión. "Yo —tengo que sobrevivir de alguna manera, ¿verdad?" Una tenue y torcida sonrisa surcó sus rosados labios y se permitió buscar la mirada ajena. Tuvo la intención de continuar hablando, pero la voz de su jefe exclamando su nombre provocó que tuviera que ponerse de pié. Acomodó su falda y antes de largarse añadió: "Dicen que es necesario de un alma solitaria para reconocer a otra en las mismas condiciones... creo que es verdad." Las palabras abandonaron sus labios con suavidad. Realizó un pequeño gesto con la mano, una especie de saludo, antes de apresurarse hacia la barra y tomar los pedidos para continuar sirviendo las mesas.
dámien
Dámien comenzó a sentirse como un completo idiota tras sus palabras, sentía una inmensa culpabilidad de tan solo insinuar lo que había dicho; sin embargo, él tampoco se sentía cómodo con la situación. Toda su vida creyó que iba a trabajar como ministro en el ministerio al igual que su padre, esperaba grandes cosas y la joven no solo lo confundía en cuanto a sus sentimientos, también en lo que realmente quería. Sintió su alejamiento como un balde de agua fría, aquello que lo había hecho despertar de las idioteces que estaba diciendo. —No quise decir eso—Confesó, quería expresarse de otra manera, algo distinto. Guardo silencio unos instantes ante su cuestionamiento y se recargó en uno de los escritorios abandonados, soltando un suspiro pesado y bajando la mirada una fracción de segundo. —Eres una persona completamente maravillosa, noble e inteligente a la cual no merezco—Soltó junto con un suspiro pesado y estiro su mano hacía ella. —Te quiero, es verdad. Pero dudo que merezcas esto—Bufó molesto con él mismo, no quería dejarla pero no sabía a donde iba todo esto.
"Dámien... no me dejes." Susurró. Quizás era caer bajo, quizás no se estaba respetando como debería hacerlo, quizás. Pero no quería pensar en lo que sería vivir sin él, se había convertido en una persona importante en su vida y a pesar de que todo fuese complicado, tenía esperanzas. ¿Estaba siendo muy ingenua? "¿Por qué tenemos que dejarnos llevar por lo que los demás puedan pensar? Yo... —no quiero sentirme así cuando estoy contigo, como si fuera culpable de algo, como si por mí estás reprimiendo lo que realmente quieres." Sintió el impulso de tomar su mano, de buscar refugio en sus brazos, recostar su cabeza en su pecho y olvidarse de lo que estaban hablando, pero sabía que aquella no era la solución. Quiso preguntarle qué sucedería, cuál era el veredicto de todo aquello, si realmente las cosas terminarían, pero no se atrevió a hacerlo, porque la respuesta le aterraba. Sus labios temblaron, razón por la cual los presionó entre sí, su clara mirada buscando los pardos orbes ajenos.
La espera se difuminaba lentamente hasta convertirse en alguna clase de t o r t u r a. Sus pies clavados en el suelo como si se trataran de un ancla en el medio del océano, sus acuosos orbes fijos en aquella puerta de madera que parecía separarla de un mundo completamente desconocido, como si al atreverse a cruzarla se volvería pequeña y se encontraría con un Sombrerero Loco.
Pero finalmente se atrevió. Sus maltratados nudillos golpearon la superficie, esperando por una respuesta. Al no obtenerla en el siguiente minuto, repitió su acción, ahora con un poco más de fuerza pero no algo que podía considerarse ofensivo ( por lo menos en su parecer ). No estaba segura por qué después de tanto tiempo, se encontraba cometiendo tal estupidez, porque era la única forma en la que podía calificarse lo que se encontraba haciendo. Pero, a pesar de lo rota que se encontraba su "familia" su hermano siempre había sido el único dentro de todo su mundo que había significado algo, y necesitaba encontrar su apoyo en ese momento, por más de que fuera por medio de un objeto que sólo le otorgaría un recuerdo, creía que eso sería suficiente. Al menos, esperaba que fuera suficiente. | ( @absurdums )
En situaciones como aquellas, alcanzaba a preguntarse si no estaba enloqueciendo. Perder la cabeza sonaba de lo más razonable, y sin embargo sabía que no había alcanzado ese punto... no TODAVÍA. La sensación de su cerebro palpitando era ficticia pero sin embargo se sentía tan real como su propio cuerpo, que yacía sobre el pequeño sofá de su habitación. Encerrada en la oscuridad de la misma, aprovechando la ya común ausencia de sus padres.
"¿Qué parte de que no quiero verte no fue clara?" Espetó, sus palabras pesadas y desganadas, al momento en que sintió la presencia ajena. Removiéndose en el sofá, una mueca de molestia surcando su rostro y una de sus manos apartando algunos mechones de cabello del mismo. | ( @destinatiia )
“This is literally the worst fucking time to hurt your leg!”
"¿Enserio? ¡Yo pensé que era el mejor!“ Exclamó, la ironía brotando de sus labios con la misma intensidad que la sangre del corte en su muslo derecho, que no sólo le producía un punzante dolor, sino que a causa de este caminar le estaba resultando una tarea que rozaba lo imposible. ”Tienes que ayudarme.“ Sus claros orbes viajaron al rostro de su acompañante, las facciones de su rostro tensionadas con la intención de no demostrar cuán real era la molestia que aquello le ocasionaba. | ( @rptrouve-me )
DARK, THRILLING, AND/OR CRIMINAL SENTENCE STARTERS. [PT1] [PT2]
“I’m scared.”
“Are you hurt?”
“Are you scared?”
“Is this even legal?”
“Just trust me.”
“We’re locked in!”
“I know what I’m doing.”
“It’s too dark in here.”
“Why are we here?”
“They have a gun…”
“They have a knife…”
“Grab what you need, and let’s go.”
“Be quiet. Don’t let them see you.”
“Choose your victim.”
“We don’t have to do this.”
“They’re coming for us.”
“How do you know how to do that?”
“What the fuck are you doing in here?”
“We’re getting out of here unseen.”
“Something moved over there.”
“Do you have the stuff?”
“So, what’s the plan?”
“It’s not safe here.”
“This is your fault.”
“We’ve gotta go. Now.”
“Hey, how drunk are you?”
“Hey, how high are you?”
“Is that… a dead body?”
“We’re not alone in here…”
“What do you need me to do?”
“It’s not safe here, you should go.”
“I can’t believe you stole that!”
“Hey, stay close to me. Got it?”
“If they catch us, we’re dead.”
“… There’s no signal out here.”
“Where’s the money you owe me?”
“Have you ever done this before?”
“Did you bring what I asked?”
“I saw you steal that…”
“I think I dropped my weapon.”
“This is the last time I ever do this.”
“Shit, the cops are coming!”
“Wait. I think I heard footsteps.”
“We shouldn’t be doing this.”
“The cops are looking for us.”
“What the fuck is that?!”
“You’re gonna get hurt.”
“Next time, I’ll kill you.”
“It’s my first time doing this.”
“You’re gonna get us caught.”
“You seriously got high without me?”
“You seriously got drunk without me?”
“I’m never doing this with you again.”
“How’d you get all this money?”
“What are you doing out here?”
“What if something goes wrong?”
“I have a bad feeling about this.”
“I’ve never gotten high before…”
“I’ve never gotten drunk before…”
“What the fuck did you do now?”
“Let’s go and do something bad.”
“Whatever it was, it wasn’t human.”
“So are we getting high, or what?”
“I’ll kill the asshole that did this to you.”
“It seems like you’ve done this before.”
“I have to be honest… this car is stolen.”
“What do you mean this isn’t your car?!”
“I shouldn’t have let you talk me into this.”
“What do you mean this isn’t your house?!”
“That’s… a lot of drugs you’ve got there.”
“Please tell me you brought a weapon with you.”
“We don’t have to do this, we can turn around.”
“How much time will they give us if we get caught?”
“Watch the door for me? I’ll be out in five minutes.”
“Maybe it’s the drugs, but I swear I heard someone…”
“This is literally the worst fucking time to hurt your leg!”
“Are you about to go do something illegal? Count me in.”
“The engine is dead and we’re in the middle of nowhere. Fucking great.”
big brother
se dignó a mantener un semblante NEUTRO que imposibilitaren TERRIBLES ideas en pensamientos contrarios — claramente eran aguas PROFUNDAS y desconocidas, mas procuraba que la rubia aún estuviere SOSEGADA. y si bien aquella PERCEPCIÓN resultaba algo estremecedora, contestó mirando sus pasos. ❛ no sé si sabrás LIMITARTE, kida. no quiero que esa PERSUASIÓN termine en un malentendido. ❜
"¿Limitarme? Créeme, sólo me haz conocido limitada, hermanito..." El susurro que abandonó sus labios fue sincero, burlón y algo sospechoso. El oscuro manto con infinitos puntos brillantes que cubría el cielo provocó que la mirada de la menor se alzara hacia arriba, escuchando el intrigante silencio que pareció apoderarse del ambiente de manera repentina. Sus claros orbes regresaron hacia su acompañante y relamió sus labios, apenas humedeciéndolos con la punta de su lengua. "¿Qué haremos?"
song lyric starter to @itallburns Carrie - Europe
“Cuando la luz cae no veo razón para que tú llores. Hemos pasado esto antes… En cada momento, en cada estación, Dios sabe que he tratado. Así que, por favor… no pidas más.”
"Esa línea tan cursi... ¿es tu manera de decirme que esto se acabó?" Poco tacto y mucha actuación, eso era lo que las expresiones de su rostro demarcaban en ese preciso momento. "Te lo he dicho antes; no ibas a querer luchar por mí cuando las cosas se complicaran."
clarisse
‘ Sí, hazlo. Por favor ’ Aquellas palabras habían salido de sus labios más como una súplica que como cualquier otra cosa, en ese momento lo último que le importaba era el resto de las personas y lo que dirían, puesto que lo único que quería sentirse feliz, en paz así fuera sólo por unos pocos instantes. ‘ Necesito despejar mi mente, ’ continuó, jugando con su labio inferior como si de un juguete se tratara. Decidió por eliminar el poco espacio que había entre ellas y unir sus labios en un beso sin siquiera esperar por la aprobación de la morena.
Escuchar aquellas palabras la hizo sentir una conmoción interna que se vio incapaz de acallar. Necesitaba despejar su mente. No tuvo tiempo a reaccionar ya que sintió la suavidad de los labios ajenos chocar contra los propios, agradeciendo estar recostada en aquella cama ya que de otra forma sus piernas le hubiesen fallado en tan ANSIADO momento. Sus párpados cedieron y sus carmines acompañaron el movimiento de los de su amiga, de manera tan suave y delicada como si se tratara de dos gotas de lluvia uniéndose para formar una sola. Sus dedos se deslizaron entre las hebras de su cabello hasta que se vio obligada a apartarse, apenas unos centímetros, sin atreverse a abrir los ojos. "Realmente te... —¿sólo para despejar tu mente, Clari?"
guy with a gun
Relajó su expresión, sin apartar su mano de su arma, torciendo una sonrisa ante el comentario de la menor. “Puede ser lo que creas mejor…” Respiró hondo, volviendo de nuevo a su expresión habitual, muy similar a la de la menor solo que un toque más de descaro sobre cualquier cosa. Apartó la mano por fin, alzando ambas en señal de que no haría nada estúpido solo porque se había sentido seguido. Alzó las cejas a continuación y rió. “Yo soy peligroso, no voy a negarlo. ¿Pero tú?” Chasqueó la lengua y negó abiertamente con la cabeza, dejando a relucir su blanca dentadura. “Eres una chiquilla, que seguramente se escapó de casa a las altas de la noche para hacer una rabieta.” Miró a continuación por encima del hombro de la fémina, negando ligeramente. “Es tarde, deberías volver a casa. Conmigo no corres peligro, puedo asegurarlo, pero hay otros depredadores al acecho y no dudarán en darte un mordisco. Eres una presa fácil, sin ofender.”
"Entonces voy a sentirme halagada." Guiñó un ojo ante el comentario del arma, pasando la punta de su lengua sobre sus rosados labios, gesto que acostumbraba a realizar. "Me parece que alguien posee la peculiaridad de juzgar a las personas muy rápidamente... ¿nunca te dijeron que eso no está bien?" Imposible era para la rubia tomarse la situación enserio, por más de que lo intentara. Quizás debería temer, o sentirse intimidada. Quizás incluso debería obedecer lo que el hombre decía y simplemente largarse... ¿pero dónde estaba la diversión en eso? "Deberías saber dos cosas: uno siempre está en peligro, y puedo defenderme sola." Una repentina ráfaga de la fresca brisa alborotó algunos mechones de su cabello, razón por la cual su mano se aproximó hacia éste para apartarlo de su rostro. "Pero si temes por mi seguridad, puedes seguirme." Una socarrona sonrisa fue lo último que mostró antes de iniciar nuevamente con su camino, deteniéndose frente al hombre y alzando su mirada hacia él, con la intención de que se moviera para permitirle el paso.