ojovivo
Game of Thrones Daily
Lint Roller? I Barely Know Her
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
d e v o n
Mike Driver
taylor price
No title available
official daine visual archive

Andulka
Sweet Seals For You, Always
untitled

★
will byers stan first human second

No title available
art blog(derogatory)
KIROKAZE

PR's Tumblrdome

bliss lane

ellievsbear

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States

seen from Indonesia
seen from Australia
seen from United States

seen from United States

seen from Ukraine
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Singapore

seen from Malaysia

seen from Brazil

seen from Malaysia
seen from United Kingdom

seen from Belgium
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@its-franklongbottom-blog
¿Por qué todos tienen la mala costumbre de ver algo como idiotas? Como sea, lo vi saliendo de la sala común. —Puso las manos en su cintura, empezando a pensar que en cualquier lugar, siempre iba a toparse con los indeseados de Hogwarts.
—¿Estaba viendo algo como idiota?- preguntó levantando una ceja mientras la miraba, aunque creía saber a qué se refería pero no había podido evitar preguntar y muy en el fondo también lo había hecho por molestar —Gracias por la información Calista- respondió sonriendo —Si lo vuelves a ver, le puedes decir que lo estoy buscando.
Sonrió en una expresión de disculpa hacia el muchacho, aunque por un momento había dudado de su identidad al portar el uniforme reglamentario de Durmstrang, el mismo que todos estaban obligados a usar por esas semanas—. Que bueno es verte, Frank. Oh, Beklager… —desvió su mirada verde del león, buscando al chico que la acompañaba, y encontrando aprobación en ellos, por lo que prosiguió—. es ‘lo siento mucho’ en noruego —respondió, un tanto más segura con lo que había aprendido. No iba a decir que manejaba el idioma, porque no era cierto. Sacudió su cabeza ante sus últimas palabras, con suavidad—. Creo que los dos estábamos en la luna, no te preocupes —estaba aliviada de que no hubiera sucedido nada grave—. Merlín, que maleducada soy, los presento. Frank, él es Sven, es un chico muy amable que se ofreció a guiarme —posterior a ello, hizo lo mismo con el pelinegro, argumentando ser un compañero muy cercano y solidario. Sus amigas seguramente le reprocharían el confiar en alguien tan rápido, cuando apenas tenía horas de haberlo conocido. Sin embargo, Lily lo creía una buena persona, y eso bastaba para ella.
—Lo mismo digo Lily- dijo sonriendo, ya que siempre le agradaba encontrarse con la Gryffindor —Berklager- repitió con un pésimo acento pero por lo menos lo había intentado y había aprendido una palabra nueva.
—Mucho gusto Sven- saludó Frank mientras ofrecía su mano y sonreía y sonrió aún más al escuchar la presentación que había hecho Lily de él —Que amable Lily- aunque era mutuo el sentir de los dos, ya que Frank miraba de la misma forma a Evans —¿Y a dónde se dirigían?- preguntó con interés.
No iba a recurrir a la violencia ni a los golpes, pero de igual forma necesitaba defenderse y lo mejor que podía utilizar en esos momentos era su varita. Pero alguien se le había adelantado antes de poder hacer algún movimiento. —No le voy a hacer nada. —escuchó que decía el grandutón, pero aflojó el agarre, dejándola libre. Se acercó a Frank, luego de haberle dedicado una última mirada al búlgaro, poniendo su mano en su brazo para que bajara. —No vale la pena, Frank. —le dijo a su compañero, sabía que él era inteligente como no hacerle nada, como también solía permanecer más tranquila, pero le entendía, tampoco era que lo conocía del todo.
Aunque había escuchado la respuesta del alumno de Durmstrang, Frank no aflojó su agarre de la varita, no hasta que hubiera soltado a Millicent y se hubiera ido muy lejos, finalmente éste soltó a su compañera y pudo comprobarlo cuando Bagnold se acercó a él —No, no vale la pena- estuvo de acuerdo Frank pero aún continuaba taladrando con la mirada al otro estudiante que al parecer se había aburrido de la situación y terminó caminando, alejándose junto con su pandilla y hasta ese momento se permitió bajar la varita y dirigir su mirada a Millicent —¿Estás bien?- preguntó poniendo toda su atención en la rubia.
Finnick dió un brinco para colocarse paralamente a Frank y abrazarlo por el hombro bajando la capucha para así mirar y señalar a un lugar inexistente en el techo, como si estuviese buscando en su memoria un recuerdo. – Frank, verás. – comenzó – Luke apareció en mis sueños una noche antes de venir al viaje y susurró a mi oído: Finn, Finn, no dejes que Frank Longbottom coma frijoles o sufrirán las consecuencias. – Y luego miró a su compañero de casa a la cara – Y eso estoy haciendo hora.
Dejó que su compañero de casa lo rodeara con su brazo y lo guiara ligeramente —Veo- dijo mientras asentía solemnemente sin saber muy bien que esperar de lo que el otro pudiera decir y una gran carcajada fue soltada por el Gryffindor al escuchar la “advertencia” —¿Qué estás insinuando si como frijoles?- preguntó alzando las cejas pero aún su voz se ahogaba por las constantes risas que soltaba a causa del comentario de Finn —Pero si tengo muchas ganas de comer eso, no lo podrás evitar- bromeó Longbottom, aun riéndose de la “advertencia”.
El castillo era sombrío, tenebroso, y se respiraba una atmósfera pesada. No era que a Millicent le fascinara todo lo que estuviera con colores brillantes, y que se viera más puro. Pero el castillo, sin duda alguna, era el otro lado de la moneda que, aunque muchas veces había analizado, no había llegado tan lejos como para entrar en el ambiente. Ni siquiera era su ambiente, lo sabía por las miradas con desgrado que le daban, las burlas que recibía a cada paso, y parecía tener el “sangre sucia” marcado en su frente como si fuera un tatuaje para que todos los vieran. Intentó pasar desapercibido cada una de esas nuevas experiencias, después de todo ya se encontraba acostumbrada con los Slytherin. Pero allí era diferente, todo lo prohibido era permitido allí… o al menos no lo veían como algo tan mal.
No era de las chicas que pasaban desapercibidas, pero esa vez, por esos días, era vista con otros ojos. Y su barbilla se alzaba con orgullo, no iba a permitir que nadie la quisiera derrumbar por algo que ya ella había aceptado. Pero por más que ella lo hubiese hecho, al parecer los otros alumnos de Durmstrang no pensaban igual, no al interceptarla a mitad de un pasillo. —No deberías estar aquí, sangre sucia. —pronunció el que parecía ser el líder de la pequeña pandilla. —Ese no es tu problema. —le contestó de vuelta, intentaba mantener la compostura para salir de allí, trató de pasarle por el lado, pero pronto sintió la mano del chico tomarla por el brazo, apretándole. —Es mi problema al tener una sangre sucia inmunda que no merece ni siquiera saber de este mundo, mi mundo, caminando por mi castillo. —los dedos del chico, el cual era dos cabezas más alto que ella, apretaron su agarre, de seguro iba a dejarle alguna marca. —Suéltame, idiota. —pronunció con los dientes casi apretados, recordando su episodio de violencia hace unos meses atrás, uno que sin duda alguna no iba a ocurrir de nuevo.
La ideología que existía en Durmstrang era completamente diferente a la que Frank tenía y era justo eso, lo que lo ponía realmente incomodo con toda la situación de estar en un castillo que por mucho era diferente a Hogwarts pero había decidido tomar las clases, aprender de lo que tenían por ofrecer y dejar que todo siguiera fluyendo para él, pero se volvía complicado cuando se encontraba con situaciones que Longbottom no se quedaría callado, así que al escuchar el altercado que estaba ocurriendo con una de sus compañeras del colegio y uno de los estudiantes del colegio anfitrión, no pudo evitar entrometerse en la escena —¿Qué está pasando?- cuestionó, aunque había alcanzado escuchar algunas de las palabras que había dicho el otro a Millicent —Suéltala- ordenó Frank mirando al estudiante fijamente mientras empuñaba su varita, no era de meterse en problemas, pero cuando algo no le parecía, el Gryffindor intercedía sin dudarlo.
002.
Lily intentaba encontrarle el lado positivo a aquella visita, le costaba ignorar las palabras y los textos que en su primera clase le habían dejado para leer, que odiara las artes oscuras no eran ningún secreto. Sin embargo, la habían sentado con un estudiante búlgaro que -pese a que intentó disimular su ignorancia con el idioma- pudo darse cuenta que la pelirroja era extranjera. Desde ese momento que le ofreció ser su guía, no se había separado de ella, explicándole lo necesario y adentrándose en algunas palabras que sin duda alguna, haría su estancia más llevadera. En ello estaban, riendo cada vez que la muchacha acertaba, cuando al cruzar la esquina del pasillo, su menudo cuerpo chocó contra otro, deteniendo su risa en seco—. Lo sient… digo —carraspeó, tratando de recordar su traducción—, Beklager, no fue mi intención —se disculpó con una suave sonrisa en sus labios, mientras escuchaba nuevamente la risa de su acompañante de fondo. ¿Y si lo había dicho mal? No le gustaba aquel tono ronco en su voz.
Apenas si comenzaba a acostumbrarse al castillo y las clases que en éste se impartían, aunque Frank agradecía los conocimientos nuevos, no estaba del todo animado con la idea del enfoque que tenían las clases de Durmstrang pero de lo malo lo bueno; el hecho de contar con una infinidad de información que probablemente en Hogwarts no se hubiera dado con tanta soltura, así que listo para asistir a una de las siguientes clase, dobló en uno de los pasillos, pero tan mala fue su suerte que había terminado chocando con alguien más —¿Bek? ¿Qué?- preguntó Frank un tanto confundido por la mezcla de idiomas —Yo soy el que lo siente, Lily, iba un poco distraído- aceptó haciendo una pequeña mueca por su pequeño descuido.
A decir verdad, Finn no se había tomado muy en serio la llegada al Castillo. Aún no entendía porque no se agrupaban por casa y porqué también asistirían a clases siguiendo la rutina de aquellos alumnos. Aún así, había captado en el ambiente cierto silencio que a algunos le ponía el pelo de punta y decidió que haría algo para animar a sus compañeros pues, si iban a estar ahí varios días, tenían que encontrar la forma de divertirse. El Gryffindor llevaba consigo su vestimenta del maestro Yoda y caminaba por los pasillos con las manos unidas sobre el pecho, mirando a su alrededor. Estaba seguro que pocos sabrían de que se trataba el asunto, pero no le importaba. Sus amigos se habían vestido como aprendices y se unieron a su actuación. – Yoda querer hablar joven, joven… – habló al primer alumno que vio pasar. – Para hablarte de nuestro señor, Luke Skywalker. Estoy aquí. – e hizo una pausa teatral — Si querer dormir quieres, comer frijoles no debes.
—¿Perdon?- fueron las palabras que se escaparon de los labios del Gryffindor al ser interceptado repentinamente y Frank observó francamente extrañado lo que su compañero de casa estaba diciendo pero una sonrisa comenzó a bailar en sus labios sin poder evitarlo —Sabio consejo, frijoles acaban de ser descartados- respondió Longbottom mientras asentí solemnemente tratando de contener su risa —¿Luke Skywalker?- preguntó confuso, le sonaba vagamente el nombre, pero no estaba del todo seguro y era mejor preguntar a quedarse con la duda.
Que sus padres le dejaran asistir a aquel viaje no había sido algo precisamente fácil, para ser franca, Ophelia estaba sorprendida que se le hubiera permitido ir tan lejos de casa, quizás lo más lejos que había ido alguna vez sin sus padres. La lista de reglas, sin embargo, fue extensa. No exponerse a mucho frío, visitar la enfermería como chequeo de forma seguida, evitar cualquier tipo de problema, evitar cualquier tipo de situación peligrosa. Eran parecidas a las reglas que le daban para asistir a Hogwarts, con más recordatorios considerando lo lejos que estaba de casa. Y aunque Ophelia era de obedecer dichas cosas, estando en lugar desconocido no podía evitar que sus ojos brillaran con curiosidad. No llevaban más de un rato en el sombrío castillo, cuando la joven Slytherin ya estaba recorriendo los helados pasillos. Siendo primavera, tal vez no hacía frío en realidad, pero Ophelia siempre estaba helada, así que a pesar de traer un suéter y la bufanda con los colores de su casa enrollada alrededor de su cuello, no podía evitar dar unos cuantos tiritones que intentaba pasar desapercibidos. Y aunque todo era tan oscuro y, de cierta forma, muerto, la pelinegra miraba todo con una especie de fascinación. Fijó la mirada en uno de los cuadros colgados en las paredes, con una pequeña inscripción en noruego bajo éste. Entrecerró los ojos, como si eso fuera a ayudarla a leerlo. –Me pregunto que dirá –susurró tan bajo, un pensamiento que escapó de sus labios sin que se diera cuenta, pensando que estaba sola así que en realidad no importaba.
Un parte de Frank, sentía que estuviera interrumpiendo algo, al acercarse con ligeros pasos a donde se encontraba Ophelia, al encontrarse un poco más cerca de ella había escuchado lo dicho por su compañera y no pudo evitar responder; la pregunta lanzada por la joven —Es lo que tengo preguntándome de la mayoría de las cosas que dicen aquí- esbozó una sonrisa en sus labios ante su repentino comentario, pero no lo había podido evitar —Ojala hubiera estudiado otros idiomas también- comentó encogiéndose de hombros, ya que entre más estaba en el lugar, más incomunicado se sentía, muchas cosas no las terminaba de entender.
Por fin salir de aquel vertedero se hacía realidad. Era claro que prefería de Durmstrang que Hogwarts. Quizás el lugar no era grande, pero llamaba la atención, la suya más que nada: planeaba explorar el castillo, e ir a las clases, quizás conocer a algunos estudiantes. Se miró las uñas con atención, dedicándole una sonrisa casi seductora a Eridan, la chica que había sonreido al verla y había insistido en mostrarle el lugar. Le quitó un cabello del rostro cuando una mirada conocida se clavo en ella.— ¿Necesitas algo?
—No en realidad- respondió inmediatamente Longbottom al notar como Calista había reparado en él, Frank solo había pasado por el lugar y se había quedado observando en un inconsciente acto, al reconocer a una de sus compañeras de Hogwarts —Aunque si has visto a Fabian y me lo dices, sería de gran ayuda- dijo recordando lo que había estado haciendo en primer lugar: buscando a su amigo.
exploring.
Habiendo llegado hace apenas unas horas, la diferencia entre ambos castillos ya era demasiado obvia. En el ambiente de Dumstrang se percibía una atmosfera diferente, quizá un poco más oscura, más… ¿pesada? Por decirlo de alguna manera. Sin embargo, se trataba de un lugar nuevo y eso para Cassia era sinónimo de nuevas oportunidades. Todo sitio tiene sus secretos, el día de hoy la pelirroja se había colocado un solo objetivo en mente: Revelar tantos como le fuese posible.
Caminó de un lugar a otro por horas, analizando todo lo que se encontraba en su camino, su mente produciendo ideas nuevas a cada segundo. Transcurridos varios minutos de deambular por ahí sin rumbo fijo, algo llamó su atención por completo. Un pasillo desértico en el cual podía escuchar el eco de sus propios pasos entre más se adentraba, en el fondo de dicho pasillo únicamente se hallaba un puerta, nada más que eso. Guiada por la curiosidad, su mano fue directamente a la perilla, con el corazón palpitando velozmente ansiosa por saber que encontraría después.
Al escuchar una voz a su espalda, sin querer dio un respingo que la hizo retroceder un poco. —¡Me asustaste! —dijo una vez que se giró para mirar a la persona frente a ella.
No solo la estructura y las instalaciones en Durmstrang eran completamente diferentes a las de Hogwarts, sino el mismo ambiente se sentía diferente, Frank podía culpar al hecho de la poca luz que había en el castillo pero lo cierto es que no, había algo que se sentía o solo era Longbottom volviéndose loco, sus pies lo llevaron a recorrer el castillo, de forma distraída, no terminaba de dar crédito a lo diferente que era con respecto a Hogwarts.
Su caminata lo llevó a uno de los pasillos, uno que parecía desierto hasta que cierta cabellera le pareció conocida y sin dudarlo, comenzó a caminar para unírsele, una caminata entre dos podría ser mejor —Cassia- la llamó Frank y en definitiva no esperaba el respingo que dio la pelirroja —¡Lo lamento!- se disculpó Longbottom al ver a la otra frente a él —No pensé que te iba asustar-
ooc
Los fines de semana son lo peor para mí, tengo miles de cosas que hacer ;c LOS ODIO ;c y es por eso que casi no me verán hoy por aquí y mañana hasta muy tarde... si es que no me muero de cansancio ;A; vamos a salir de la ciudad mi familia y yo porque es el primer juego de futbol americano de mi sobrino (rueguen porque no muera con los golpes (? ) y vamos a ir todos ;c
Tengo en borradores en para Fralice y me faltan los starters de Mary y Narcissa, fuera de eso no debo nada mas! así que debería eso + lo que se acumule ;c Alguien le puede comprar dulces a Frank? HAHAHA es que creo que no irá a Hogsmeade ;A;.
Miró como Longbottom ordenaba sus cosas, ni siquiera haciendo el mínimo intento ayudar. —Por supuesto que no —respondió—. No estaba dentro de tu campo de visión. Al menos que tengas un problema en el cuello y mantengas tu rostro directo hacia arriba, donde yo estaba.
—Bien, reformulo mi comentario- dijo mientras terminaba su labor de ordenar nuevamente sus pertenencias —No había notado que estabas arriba- dijo mientras se cruzaba de brazos —¿Qué estabas haciendo ahí?- preguntó por curiosidad aunque estaba casi seguro que el Slytherin no respondería su cuestionamiento.
Le hizo gracia la seguridad ajena respecto a que regresaría por más comida. Más que nada porque era cierto, lo que llevaba ahora les entretendría el estómago un rato pero después… realmente no gozaba estar cerca de ninguno de ellos cuando tenían hambre, y seguro que pensaban lo mismo de él. – ¡Estupendo! – antes de poder decirle otra cosa, Frank ofreció su ayuda y tras mirar unos segundos la carga, se encogió de hombros – Claro, porqué no -- sonrió. No estaba muy lejos el puesto de cerveza, pero no le molestaba ir ligero en brazos. – ¿No te meterás en líos? A ustedes tampoco les falta clientela. – apuntó.
—Entonces, vamos- dijo Frank mientras abandonaba su lugar detrás de las mesas de comida y le hacía una seña a las chicas que estaba con él en el puesto que se ausentaría y justo en ese momento llegó el cuestionamiento de James —Solo será unos minutos y hemos estado dos cada tanto- comentó Longbottom, sabía que podía ausentarse unos minutos y no pasaría nada pero tenía que volver pronto, también por no descuidar a sus compañeras —Entonces dime James Potter ¿Qué tal esta esa cerveza que ha estado siendo tan demandada por los compañeros del colegio?- preguntó Frank con diversión, había visto ir y venir a bastantes estudiantes del puesto y aunque sabía que gran parte era gracias a los que se encontraban en el puesto, también algo debía tener la cerveza.
— Sí, en serio —Afirmó la Gryffindor asintiendo un par de veces mientras una sonrisa ténue se divisaba en sus labios. La rapidez con la que Frank había preparado el pedido era admirable, Mina no tardaba menos de diez minutos en hacer un te y servir un par de masas y galletas azucaradas.— ¿A mi? –Preguntó, aunque ya sabía la respuesta, para luego tomar el vaso que había dejado el muchacho sobre el mostrador y darle un sorbo antes de dejarlo en el lugar que se encontraba previamente.— Bien… de maravillas a decir verdad. Estoy en el puesto de tés con Hestia, y la verdad lo estoy disfrutando más de lo que pensé que lo haría —Confesó.— ¿Y tú, Frank? ¿El trabajo te trae muy ocupado? —Preguntó, con cierta curiosidad en su voz.
—¿El puesto de té? – preguntó con interés, había pensado en ir y hasta había pensado en haber pedido estar en dicho puesto, pero al final había optado por el de comida, aun pensaba en visitarlo pero aún no había tenido el tiempo suficiente para hacerlo —Suena bastante divertido en realidad- comentó Longbottom con una gran sonrisa —¿Qué tés están ofreciendo?- preguntó el Gryffindor sin dejar de mirar a Mina, aunque Frank no era exactamente amante del té en sí, lo cierto es que le daba cierta curiosidad que era lo que se estaba ofreciendo y no dejaría de probarlos —Un poco- aceptó sonriendo —Pero es excelente, fue también por eso que quise estar aquí, pensé que vendría mucha gente y no me equivoqué- dijo encogiéndose de hombros y estar ocupada para Frank era algo realmente bueno.
Se incorporó en la banca solo cuando escuchó la voz de Frank responder a su comentario que había sido solo eso, un comentario que se había formulado en su mente preocupada y llena de preguntas y que su boca había lanzado al aire, sin embargo no le molestaba obtener respuestas de alguna persona, menos aún si quién le respondía era su buen amigo, por eso le sonrió de medio lado mientras hablaba — Creo que más que los pies, es mejor mantener el sentido común en la tierra —respondió con tranquilidad — Hola, Frank —saludó sin perder la sonrisa.
Se encogió de hombros al escuchar la pregunta, en realidad sí estaba bien, pero a la vez no — Eso creo —respondió no demasiado segura — Creo que la tranquilidad comienza a agotarse, y eso francamente me aterra — reveló.
—Mejor no lo pude haber expresado Pandora o haber pensado- porque lo que estaba diciendo la rubia tenía mucho sentido para Frank, era mejor mantener la cordura, sobre todo en el estado en el que se encontraba la comunidad mágica en esos momentos —Hola Pandora- correspondió el saludo el Gryffindor con una sonrisa amigable. Y el “eso creo” hizo fruncir el entrecejo de Longbottom, no era una respuesta que esperaba ni que lo dejara tranquilo pero al escuchar lo siguiente que expresó su amiga, asintió borrando un poco su sonrisa —Creo saber a qué te refieres y sí soy sincero, me siento igual que tú- muchas veces había sentido ese hueco en su pecho de que algo estaba ocurriendo y los estaba alcanzando y por mucho que trataba de convencerse que todo saldría bien, no lograba hacerlo completamente.
Candies and chocolate frogs | → Alice + Frank
Terminaba de acomodar los libros, pergaminos y las plumas e su bolsa mientras miraba de reojo a su amiga Dorcas, o bueno hacia su cama ya que tenía las cortinas corridas impidiendo que la viera. Suspiro suavemente, no le gustaba verla así pero no podía hacer mucho si ella no se dejaba ayudar además había quedado con Frank en estudiar, más tarde lidiaría con eso.
Agarro una bolsa donde había echado unos dulces que tenían en la habitación, se acomodó la mochila en su hombro y con una última mirada hacia la cama de la castaña salió de la habitación que compartía con ella y sus otras amigas.
La verdad es que estaba un poco feliz de poder estudiar con Frank, él era un buen alumno y de alguna forma se podrían ayudar los dos aunque no fueran tan buenos en la materia y además le ayudaba con otra cosa sin saberlo. No podría decirle a nadie de sus secciones de estudio con Rabastan en las mañanas o en las noches pero si no la veían estudiar sospecharían así que estas secciones le habían caído del cielo, literalmente.
Al bajar las escaleras busco con la mirada a su compañero y al encontrarlo en una de las mesas de su sala común sonrió ampliamente, caminando hacia él. Al llegar dejo con cuidado su mochila en la mesa para no sobresaltarlo, ya que estaba muy sumergido en su lectura. Carraspeo un poco antes de hablarle. — Hola Frank, al parecer me has ganado —dijo divertida mientras tomaba asiento en la silla que estaba a su lado. — Espero no haberte hecho esperar mucho.
—Hola, Alice- la saludó Frank, con una gran sonrisa bailando en sus labios —Solo fue cuestión de minutos- dijo restándole importancia; al hecho de que había sido el primero en ocupar la mesa y la verdad es que Longbottom prefería esperar a que lo esperaran, así que había sido excelente de esa forma para el Gryffindor.
—No te preocupes-le aseguró dejando el libro que había estado consultando y poniendo su atención en su compañera —¿Entonces que te gustaría que comenzáramos a repasar?- preguntó Longbottom amablemente, prefería iniciar con un tema de la preferencia de Alice y después irse turnando o tal vez ir por orden pero cualquier decisión prefería que fuera tomada por los dos y no imponerse.
Guardó silencio por unos momentos esperando la respuesta de Alice, pero antes de que ésta pudiera responder Watson, el Gryffindor habló nuevamente —¡Lo olvidaba!- exclamó Frank —Nos falta lo más importante- agregó tomando las ranas de chocolate que había llevado con él —¡Ranas de chocolate!, sin ellas no puedo estudiar- dijo de forma exagerada mientras le acercaba algunas a Alice.