OPHELIA WILKES ● SLYTHERIN ● SEXTO AÑO
Y ou are a little soul carrying around a corpse.
Fecha de nacimiento: 9 de mayo de 1961.
Padres: Tatiana Wilkes y Aleksander Wilkes
Hermanos: Everett Wilkes.
Mascota: Angus, un gato anaranjado.
→ CARACTERÍSTICAS MÁGICAS
Estatus de Sangre: Sangre Pura.
Boggart: La imagen de la muerte lista para llevársela.
Varita: Pino, núcleo de fibra de corazón de dragón, flexible, 18 cm.
Amortentia: Té recién hecho, el perfume de su madre, el olor del aire puro del exterior.
Espejo de Oesed: Se ve a ella misma, pero más fuerte. No se ve tan delgada ni pálida, incluso parece tener la cara más redonda y la piel un poco más tostada. Se ve sonriendo feliz, llena de esa vitalidad que nunca ha tenido, completamente sana. En sus manos tiene un mapa y hay una maleta junto a ella, como si estuviera lista para recorrer todos esos lugares que siempre soñó conocer.
Lia, el pequeño ángel de mamá, una niña tan frágil que no ganó aquel apodo por sus delicadas facciones o por su gentil gracia, si no porque estuvo a punto de morir al nacer. La hija menor de los Wilkes, un tormento desde el embarazo, causó muchos problemas en el interior de su madre. Nació muchos meses antes de que se completara su ciclo, y cuando llegó al mundo, se creyó que estaba muerta. Por suerte no fue así, pasaron un par de días en los que estuvo vigilada día y noche, y finalmente logró recuperarse, sin embargo Ophelia nunca estuvo bien del todo. Desde el principio se les advirtió que sería una niña muy débil, y aunque al principio su papá quiso deshacerse de ella, su madre se negó, pues Lia, su pequeña Lia, se convirtió en todo para ella. Conforme pasó el tiempo, su padre se encariñó con la pequeñita, y se volvió en la niña más querida y cuidada de la casa. Es cierto que su madre nunca quiso a Everett, el hermano mayor de Ophelia, pero a esta niñita sí que lo hizo. Desde pequeña Ophelia se mostró enfermiza. No podía correr por más de unos segundos, se debilitaba después de varias situaciones, era demasiado delgada y no podía hacer cosas con la facilidad que la mayoría las hacía. Esto la volvió una niña muy cerrada en sí misma, y demasiado aislada. A sus padres les aterrorizaba que algo le sucediera a la pequeña pelinegra, así que evitaban que saliera. Pasó la mayoría de su infancia en su casa, jugando al té con sus muñecas. No hizo amigas, no asistía a las fiestas de sus padres, y su único contacto con el exterior era el columpio que tenían en el jardín. Su mejor amigo era su hermano, su protector y su apoyo; tal vez Everett notó que toda la atención de sus padres se dirigía a Ophelia, pero no por eso la odió. De hecho, es cierto que la persona más importante en la vida de su hermano es ella, y la protege de todo lo que podría dañarla. Sin embargo, hay cosas de las que ni tus seres más amados te pueden resguardar, no importa cuánto lo intenten.
La llegada de la carta a Hogwarts volvió una locura la casa de los Wilkes: Temían que a Ophelia le sucediera algo si la dejaban ir, no podían siquiera pensar que su florecita sufriera algún percance y no lo resistiera. Su fragilidad se mantuvo con ella conforme los años, y eso los alarmaba. Después de pensarlo mucho, decidieron que Ophelia no iría al colegio. La pequeña terminó llorando como nunca lo había hecho, y fue su hermano quien la descubrió aquella noche escondida entre sus cobijas. Everett prometió que iría a Hogwarts, y él haría lo que fuera por cumplirlo. Después de una serie de pláticas, a su hermana se le permitió asistir al colegio, bajo una condición (entre muchas): Debía tener mucho cuidado. Bajo la protección de Everett, que ha jurado salvaguardarla de por vida, Ophelia se internó en Hogwarts. Prontamente se dio cuenta de que su vida tampoco sería muy fácil en el castillo, y que continuaría siendo el mismo pajarito encerrado en una jaula. Por su fragilidad y lo solitaria que era, pronto se volvió la burla de los Slytherin. ¿Qué hacía una niña tan enclenque en su casa? Debieron pensarlo dos veces, pues Everett nunca dudó en hacerlos sufrir cuando molestaban a su hermana. Conforme pasaron los años, el mayor se volvió más y más violento en orden para prevenir que algo o alguien la lastimara, es algo que Ophelia no sabe aún.
Su vida en el colegio era tranquila, en lo que cabe. Se volvió amiga de algunas puristas, como debía ser, y trato de vivir normalmente. Sin embargo los rumores sobre su debilidad y su rostro enfermizo la rodeaban a cada paso que daba. En realidad siempre fue el centro de atención aunque nunca lo quiso. Bromeaban sobre cómo iba a caerse de las escaleras y morir, chistes que siempre llegaban a oídos de Everett, y que no se tomaba muy bien. Con el tiempo, Ophelia aprendió a vivir con ello, a no poder hacer ciertas cosas como sus compañeros y a no ser común. Por lo menos trataba de serlo. En las vacaciones después de su quinto año, Ophelia estuvo a punto de morir. Después de sobrevivir un ataque al corazón, sus padres recibieron una noticia horrible: Su hija padecía de una enfermedad terminal, y le quedaban tan sólo algunos años para vivir. Una tragedia para los Wilkes, y por lo mismo, un secreto. Ophelia no lo sabe, tampoco Everett, nadie más que los progenitores sabe del destino que le acecha a la pelinegra. Una niña que debió crecer, casarse y envejecer, moriría en unos años, su hija. No son capaces de destrozarle el corazón, no quieren decirle la verdad. Por lo mismo lo han guardado como un gran secreto, y han buscado miles de maneras para aliviar a su hija, pero ninguna han encontrado. Ophelia continuó su vida tan bien como pudo, sin saber que en algunos años su quebradiza existencia se consumiría. Sus padres no piensan decírselo, pero saben que sucederá; Un día Ophelia se encontrara en una cama de hospital agonizando, y les preguntará qué sucede. Entonces el remordimiento los sacudirá, pues su pobre hija nunca supo el camino por el cual caminaba: un sendero hacia la muerte.
✦ V I D A E S C O L A R ✦
BSobrevivir en un nido de serpientes nunca ha sido fácil, sobre todo si tu cuerpo es tan delicado. Podrán decirse muchas cosas de los slytherins, pero Ophelia está segura de algo: La mayoría son mentiras. Es cierto que más del setenta por ciento de la casa se burló de ella, pero, entre ellos, hubo un par de personas gentiles que la ayudaron de vez en cuando. Regulus Black se convirtió en un gran apoyo para Ophelia, Florence Greengrass siempre le tendió una mano amiga, Cora Bullstrode nunca le miró con lástima, Fabianna Pucey la ayudó a levantarse del suelo de vez en cuando, y Leon Travers alguna vez le puso el pie a un chico que se burló de ella, haciéndola reír. Ophelia encontró bondad donde no creyó encontrarla nunca, y descubrió que las casas contrarias podían ser tan crueles como la suya. Aprendió a sobrevivir en Slytherin, después de todo esa era su especialidad: Sobrevivir. Era una alumna regular, que llamaba más la atención por sus desmayos en medio de la clase, que por sus tareas. Ophelia nunca ha destacado en nada que no sea en vivir, y no le molesta. No busca lograr algo, no tiene ninguna meta, y siempre ha querido pasar desapercibida, tristemente nunca lo ha conseguido.
Le agrada salir a Hogsmeade, le gusta más aquel pueblito que el colegio. Y siempre le ha gustado Madame Tudipié, le recuerda a cuando era pequeña y jugaba con sus muñecas a tomar el té, memorias que la llenan de felicidad. Nunca ha encontrado la gran maravilla en Hogwarts. Nunca le impresionó el castillo y nunca ha sentido que pertenezca ahí, pero quiere estar en el colegio porque no quiere volver a estar encerrada en su cuarto. Ophelia sueña con muchas cosas, pero más que nada con conocer el mundo. Estuvo tanto tiempo encerrada que ahora quiere estar afuera. Cuando pequeña, soñaba con tomar un barco y navegar por el mundo, como en un libro, pero siempre supo que era imposible. Sin embargo, el impedimento no la detiene de fantasear con que algún día sea fuerte, y pueda descubrir el mundo que la rodea.
✦ D E S C R I P C I Ó N P S I C O L Ó G I C A ✦
La mente de Ophelia siempre está trabajando, creando utopías que sabe que nunca serán realidad. Esa es la cosa con Ophelia: Es soñadora, demasiado, pero crudamente realista. No es tonta, sabe que algo está mal con ella, pero por supuesto que no sospecha lo que es, ni un poco. Tal vez es porque aún teme morir, y no quiere pensar en una tangible posibilidad. Se ha aceptado como es, y aunque a veces explota y se odia por ser tan débil, ha entendido que no puede hacer nada para cambiarlo. He ahí el porqué es tan realista, porque sabe la atroz verdad. Aunque parezca tierna, Ophelia no lo es, por lo menos no de la forma que esperas. Suele reírse mucho de sí misma, se burla de su poca capacidad para hacer cualquier cosa, pero sus bromas son tan sarcásticas y horrendas que no son risibles, son simplemente devastadoras. No es alguien que hable mucho, ni siquiera con sus amigos, pero es alguien que piensa mucho. Muy concreta en lo que dice, lo cual puede hacerla mostrarse seca, pero no lo es. Ophelia no es fría, parece serlo, pero no lo es. Claro, no es una chica tierna que correrá a abrazarte y sonreirá, pero hay formas muy significativas y silenciosas en las que te mostrara su bondad: Como si te escucha en medio del pasillo, diciendo cómo no tienes dinero para comprar un libro, y horas después sorpresivamente encontrarás un par de galeones a tu lado; o si perdiste a tu mascota, te llegará una carta para encontrarla sana y salva, después de que ella misma la buscó. Sus actos bondadosos suelen ser callados y anónimos, ¿por qué? Porque Ophelia no espera nada a cambio, y está en su naturaleza. Será callada, pero no es helada, simplemente tiene una manera distinta de ayudar a los demás.
No es alguien entusiasta, como ya se ha dicho antes, Ophelia es silenciosa, pero no significa que no comente, o que nunca hable, simplemente piensa muy bien cuando hacerlo. No suelta palabras porque sí, piensa siempre antes de hablar. No se considera la tragedia que todos lo hacen, y detesta la lástima, simplemente trata de verse como alguien normal con un problema, y quisiera ser vista así por los demás. No es sensible, casi nunca llora. Cree que es suficiente que sus padres lloren por ella, y en realidad no es como si en verdad alguna vez sintiera necesidad de llorar, sólo cuando ha llegado a sus límites. Ophelia es muy paciente, siendo tan débil lo ha llegado a ser. Cuesta hacerla enojar, o entristecerla, y también cuesta hacerla reír. Tal vez con lo enferma que está debería resultar una niña, pero Ophelia nunca fue la pequeña que todos creyeron. Creció rápido, aunque sus huesos no lo hicieron, y ha madurado, más que muchos a su edad. Claro que Ophelia no sabe que morirá pronto, y que no hay escapatoria. ¿Su serenidad continuara presente o se romperá finalmente? Porque sólo hay mucho que pueda tomar alguien hasta quebrarse en pedacitos.
Suele estar en la enfermería por lo menos tres veces a la semana. Madame Pomfrey tiene la obligación de revisarla y mandar lechuzas a sus padres acorde a su salud.
Everett teme dejarla sola una vez se gradúe, y le ha confiado a Regulus Black la protección de su hermana.
Está comprometida con Evan Rosier desde hace poco, como un castigo para él. A ella le agrada su compañero, pero no tiene ningún tipo de sentimiento romántico hacia él, y no desea casarse, ni con él, ni con nadie.
Le encantan las tazas de té, las colecciona.
Le gusta leer sobre la muerte, tal vez porque siempre ha estado tan cerca de ella que está acostumbrada.
Por órdenes de sus padres, Ophelia no se acerca a nada que sea peligroso. Eso incluye fiestas, partidos de Quidditch, y en ocasiones siquiera salir. No estuvo, por suerte, en el ataque a Hogsmeade en 1976, y tampoco asistió al Baile de fin de cursos de 1977.
Tenía un crush en Leon Travers, aún así su muerte no le afectó tanto, pues entiende ese proceso bastante bien.
Sólo permite que su madre le llame Lia. Nadie más, ni siquiera su padre o su hermano. ¿Por qué? Porque ese apodo sólo le pertenece a su madre, y si alguien más la llama de esa manera, Ophelia se enfada bastante.
Tiene de mascota un gatito que es tan débil como ella. No le daban más de tres meses al pobre animal, pero Ophelia lo rescató y ahora lo mantiene con ella.
Ha elegido el vestido que le gustaría usar cuando muera, además de escrito una carta para su familia que deben leer después de que deje el mundo.
Fabianna Pucey la considera su hermana pequeña, y siempre la defiende de cualquiera que se atreva a molestarla.
Vincent Greengrass es la persona que le hace la vida imposible, y por lo tanto el mayor enemigo de su hermano. Él y Byron Gibbon suelen gastarle bromas a la menor de los Wilkes.
Fabianna Pucey → Buena Amiga
Regulus Black → Buen Amigo
Vincent Greengrass → No lo soporta
→ ( A decisión del usuario )
OPHELIA SE PARECE A KACEY ROHL. ES SEMI-CANON Y SE ENCUENTRA OCUPADA