Osea ¿cómo? apenas venía a rolear y me encuentro con esto t-t ¿Por qué el mundo es tan cruel? *cry* ¿ALguien planea continuar aún?
he wasn't even looking at me and he found me
sheepfilms
Show & Tell
i don't do bad sauce passes
Three Goblin Art
trying on a metaphor

★
Today's Document

izzy's playlists!
Game of Thrones Daily
🪼

Love Begins
YOU ARE THE REASON
Lint Roller? I Barely Know Her

blake kathryn

Andulka

❣ Chile in a Photography ❣

JBB: An Artblog!
cherry valley forever
taylor price
seen from Maldives

seen from Germany

seen from China

seen from Türkiye

seen from Italy

seen from Canada
seen from Sri Lanka
seen from United States
seen from Türkiye

seen from United Kingdom
seen from Uruguay
seen from China
seen from United States
seen from United States

seen from Germany

seen from Germany

seen from India
seen from China
seen from Italy
seen from United States
@its-frederik
Osea ¿cómo? apenas venía a rolear y me encuentro con esto t-t ¿Por qué el mundo es tan cruel? *cry* ¿ALguien planea continuar aún?
After a Gold Party || Frederik & Danelle.
—Esas son muchas promesas en menos de una hora, Frederik. A que has impuesto todo un récord, solo espero que las cumplas y que no tengas palabra de político –le guiñó el ojo dando por sentado aquel tema. No podía dudar que Frederik era un hombre de palabra, se le notaba en su vanidad y alta autoestima, el fallar o faltar a su promesa no haría más que degradarlo y para personas como él, pensaba, aquello no figuraba nada bien—. Aw, estoy segura que ni aun queriendo podría romperte el corazón –se puso una mano en su pecho en un fingido ademán de arrepentimiento— así que basta de juegos Romeo, que ésos no te quedan –añadió haciendo hincapié en su apodo, después de todo, si él le llamaba ‘princesa’, no veía por qué ella no podía jugar ése juego— Fue un Pastor Alemán, Frederik ¿Qué mejor elogio que ese, uh? Así que no te hagas el sensible. Tampoco es como si tuvieras que hablar para demostrarlo ¿sabes? Es palpable, prácticamente tu ego es una persona a lado tuyo –bromeó riendo abiertamente a carcajada limpia—. ¿Guardar las fotos? ¡Después de que me has tomado una con Nina! –Abrió mucho los ojos cuando escuchó lo segundo que tenía que le habría confesado el contrario— Espero cuides muy bien tu móvil porque tiene de dos, o la foto desaparece, o desaparece él completamente –bufó negando con la cabeza y mirándole de reojos— cuídate las espaldas –advirtió entre bromista, burlona, pero seria a la vez— Oh, cariño. Para nada. Mi ego sigue tal cual, no es influenciable ante las palabras de nadie –le devolvió la mirada de la misma manera adentrándose a la habitación y dejando la botella en la barra que disponía para su uso— Bueno, a que ahora podrás comprobar que no todo podría caber en un solo piso ¿Qué no? Y podría invitarte a dormir todas las noches, si me agradaras un poco más –agregó jugando con sus palabras. Caminó detrás de la barra y sacó del frigobar dos cervezas ignorando por completo y por ahora, la botella frente a ellos— Lo prometido es deuda. Aunque debo aceptar que es un poco hiriente el hecho de que hayas subido ante la simple mención de las cervezas –bromeó destapando ambas con maestría y tendiéndole una de ellas a Frederik— Por tu ego y las fotos que vas a borrar –alzó su botella en ademán de un brindis.
—Pero ninguna que no pueda cumplir. Sin duda alguna, al menos tratandose de una sola persona. Juro que no serán como promesas de politico, va en contra de mis principios— Replicó divertido, poco había tratado a la pelirroja pero sin duda alguna el humor de la chica lograba contagiar el humor de él mismo. —Uno nunca sabe, el futuro es muy incierto Danelle— Agarró una de los almohadones que estaban sobre la cama de la chica y se lo arrojó —Deja tus falsedades, amor— Comentó y agregó —Vaya, he de reconocer que ese apodo no está del todo mal— Meneó la cabeza en signo de desaprobación, como si realmente hubiera estado muy mal aquel comentario, en realidad era una forma más de molestar a la chica y bromear con ella. —Am, no sé, ¿tal vez decir que te recuerdo a algún famoso? Sería mejor Danelle. Qué te pasa, soy sensible, tengo mi corazoncito— Hizo la famosa "cara del gato con botas" pretendiendo dar ternura, cosa que tal vez no lograría —Sería perfecto, imaginate, sería tan hermoso como yo y sería algo así como mi gemelo— COmentó totalmente fascinado con la idea y repentinamente se le vino a la mente su pequeña hermana, supuestamente tendría que estar en la academía pero jamás se había topado con ella. Un sentimiento nostalgico se le cruzó pero intentó reponerse rapidamente para que su compañera no notara aquel momento, no podría contarle nada y tampoco es que quisiera, prefería totalmente guardarse sus cosas. — Vamos, yo quiero ver que cosa llego a hacer, lo más seguro es que por la mañana no recuerde exactamente todo— Se rió, aunque fue más por la reacción de la pelirroja que por lo que él había dicho. —Te voy a ser sincero— Se calló unos instantes, para así hacer parecer lo que iba a decirle, algo serio. —En la foto sales tan... condenadamente bien, que es imposible que la borre, aparte ya se guardó en la nube, haz lo que quieras pero no va a desaparer nada— Se soltó a carcajadas teniendo que agarrar su estómago el cual comenzaba a doler, parecía que toda la noche había estado riendose — Todas las mujeres son influenciables, tarde o temprano, pero así es— Pensó en voz alta, ya que realmente no es algo que a cualquier mujer le agradaría escuchar, pero el chico ni siquiera notó cuando aquellas palabras salieron de su boca —Con sus lujos podrían comprar otro edificio bronce— Bromeó —Eso suena a una propuesta bastante indecente Danelle— Miró a la pelirroja con las cejas en alto —Pero la verdad es que yo estaría bastante feliz con eso— Habló en forma coqueta aunque seguía refiriendose a simplemente dormir, gustaba de hablar en doble sentido y más con el alcohol aún en su sangre. SIguió co su mirada la botella para después regresar su atención a la rubia cereza y a las dos cervezas que acababa de sacar —La verdad es que todo forma parte de mi plan, el punto era estar a solas contigo— Guiñó un ojo a la chica y tomó la botella que le estaba siendo ofrecida —Por tu humor tan bromista y la excelente noche que vamos a pasar— Brindó también y después bebió de un solo trago hasta la mitad de la botella. —Para la próxima recuerdame que va por mi cuenta la bebida— Sonrió.
@rochford_scott1: @frnolte Lo sé, incluso tiene más amigos que yo y esas cosas. Realmente a veces me pongo celosa haha. Oh, pero mira que me saqué la lotería ¿no? lucky Dan. c;
@frnolte: @rochford_scott1 Entonces eso es más grave de lo que pensé. Deberías, solo falta que tu perro tenga más pretendientes que tú, ya ni se que digo. Y sin duda alguna, soy el premio mayor ;)
WhatsApp: Frederik WhatsApp: FRED WhatsApp: MAN, no me dejes sólo. Estoy con tres chicas en una noche de películas lo cual sería una grandiosa situación de no ser porque las tres están locas y las tres se han aliado para hacerme la noche imposible. WhatsApp: No me dejes.
WhatsApp: ¿Ben? Si es así me hubieras dicho desde mucho antes, ¿por qué no me marcaste?.WhatsApp: ¿En donde estás? Voy corriendo.WhatsApp: Aunque si soy sincero solo quiero ver como te hacen la noche imposible jaja solo tú te metes en esos dramas.
Esperó la respuesta, dejando la impaciencia de lado, y observando los ojos del chico con detalle. Por más estúpido que suene, aquella pequeña particularidad le sorprendía, y no entendía como alguien podría molestarlo por ello. —Sin lo diferente, el mundo sería monótono.— expresó, finalmente apartando la vista.
—En eso te doy la razón, no es a mí a quien le molesta lo diferente— Respondió tranquilamente y giró para observar mejor a la chica. Claramente a él no podría molestarle que las cosas fueran diferentes, él mismo lo era y eso estaba más que perfecto. Unas chicas iban pasando a lado de él y escuchó sobre la recaudación de fondos —¿Siempre hacen ese tipo de cosas aquí?— Cambió repentinamente de conversación, no por ser grosero, era bastante interesante, aparte no tenía animos de seguir dialogando sobre el tema de la diferencias y demás cosas.
Rió con ganas ante la expresión del contrario—. No debería sorprenderte —corroboró, con una sonrisa divertida—. Pero ya, me aburre que seas tan amargado. Cambia la cara, Freddie. Tienes lindos ojos y la gente los mira, eso está bien —entornó sus propios ojos ante la actitud del joven.
— Creeme que ni yo mismo sé de que me sorprendo—. Negó debilmente mientras una mueca fue formada en su rostro —Oye, sabes que no me agradan los diminutivos Zaira, solo te gusta molestarme— Bufó el castaño — Vale, se que tengo lindos ojos pero la gente los mira de más— Exageró —.En fin, ya no tengo que asustarme de ti por las noches ya que nos han movido. Cambiando de tema ¿vas a ir a ver las peliculas o tienes miedo?—. Sonrió divertido antes la imagen de una Zaira muy asustada.
—¿Inocentes? —Danelle soltó una risotada y negó con la cabeza al mismo tiempo— Gracias por el cumplido, podría decir lo mismo de ti —le guiñó un ojo—, pero no estaría muy segura respecto a tu inocencia —rió una vez más entre dientes—. ¿Romper las reglas? Oh para nada, Frederik —hizo realce en su nombre una vez que supo acerca de éste—, yo soy una estudiante responsable. No sé que es ir en contra de las reglas —añadió con un muy fingido tono comprometido—. El gusto es mío, por cierto. Y ahora veo porque no te había visto antes —chasqueó los dedos en un gesto de comprensión casi instantánea—. ¿Y puedo saber por que te fuiste? —inquirió entrecerrando los ojos en cierto gesto curioso.
—Hey, no te burles. Claro que soy inocente— Contenstó divertido —¿Primero dices que te recuerdo a tu pero y ahora me dices que soy bonito? Definitivamente algo no estoy haciendo bien— Exclamó el chico que ahora se encontraba con el ceño fruncido. —Bueno, en esa caso, creo que debemos de cambiar de papeles— Guiñó un ojo a su compañera —Te diría, pero tendría que matarte después y me estas cayendo bastante bien como para hacerlo— Sonrió — ¿Escuchaste sobre la tarde de peliculas?¿Te apetece ir?— Cambió drasticamente de tema, realmente era un amante de las peliculas de teror.
.
After a Gold Party || Frederik & Danelle.
Continuación…
—¿Es esa una promesa? ¿O es que también resultaste ser un ‘hombre de palabra’? Porque en ese caso, Frederik, seré la más ansiosa por las fiestas futuras —amenazó bromista—. Ugh, en realidad no he deseado nada que no quiera ver, así que no me adviertas sobre ello. Soy lo suficientemente grande como para saber que —le miró de cerca inclinándose un poco más— es lo que quiero —agregó para después darse la vuelta y seguir con su parloteo—. Puedo comprobarlo, Frederik. Tu ego ha estado presente desde el momento en el que te conocí —rió negando con la cabeza alegando una vez más acerca de la inminente sobre-autoestima del muchacho, pues lejos de ser molesta, a Danelle le resultaba de lo más divertido—. No puedo prometer nada, mucho menos en un estado hiperactivo —agregó divertida acompañándolo en el elevador—. Y tampoco puedo prometer nada respecto a las fotos. Ya he hecho muchas buenas acciones por hoy —presionó el botón del piso de arriba y dejó que las puertas se cerraran—. Estoy segura que de salir corriendo, quien lo lamentaría serías tú —murmuró encarándole con una sonrisa ladina en sus labios, jugando con la botella en sus manos—. Oh, cállate. El edificio Plata tiene también. Y tengo entendido que Bronce, incluso el central —le dio un pequeño codazo riendo mientras las puertezuelas se abrían—. Aparte, no es nuestra culpa que seamos merecedores de tantos lujos —adoptó un tono de voz completamente snob para después soltar a reír y encaminarse a su habitación esperando no despertar a sus compañeros en su recorrido por el pasillo— ¿O sí? —susurró esta vez, mirando sobre su hombro antes de volverse a su puerta y abrir su habitación.
—Ambas, te lo prometo y claro que soy un hombre de palabra. No podría ser menos tu entusiasmo, te seguro que mejor compañero que yo no podrás encontar— Sentenció un Frederik totalmente lleno de vanidad —Me parece bien, princesa. Es excelente que desde estos momentos ya sepas que me quieres, pero tranquila, no vayamos tan rapido, no quiero que me rompas el corazón por favor— Bromeó, ya le seguiría el juego más tarde, después de todo, tenía la noche completa para hacerlo. —Pues entonces compruebalo, Danelle. ¿Cómo puedes deciresto cuando tú me comparaste con tu perro?— Bufó casi ofendido, lo cual en realidad y a pesar de su gran vanidad, no lo estaba. Le resultaba entretenido pasar el rato con la pelirroja y por poco que la hubiera tratado antes de este día ya se sentía libre de actuar de esta forma ante ella, claro que también influenciaba bastante el alcohol. —¿Pero juras guardarlas? No sea que vayas corriendo a públicarlas en el blog de memorias de la academia— Lo cual era seguramente lo primero que iba a hacer la chica y la verdad, él haría exactamente lo mismo. Frunció el ceño —¿Buenas acciones?¿De qué hablas? Besarte con otra chica por un simple juego no es una buena acción — Se burló de ella —No te lo quería decir pero me agradó tanto aquel momento que no pude evitar tomar una foto— Rió maliciosamente mientras se giraba para observar la cara de la pelirroja —Así que anda, tomame las fotos que quieras amor— La retó, se acomodó a un lado de la pelirroja para seguir platicando —No me digas que el ago ahora se te ha subido a ti — Miró divertio hacia donde estaba ella —Pero esto es exagerado, solo tienen ¿qué? ¿7 habitaciones? todo podría caber perfectamente en un piso. Y vaya, obviamente nosotros lo necesitamos, somos más y ni se diga de la multitud de bronces— Llevó sus manos al costado, tocando donde anteriormente la rubia cereza le había golpeado —Creo que causaste lesiones internas, Danelle—Rodó los ojos y negó con la cabeza —Mira que si sigues así vas a quitarme la corona de vanidad— Rió junto con la oro. La vista de Frederik escaneó toda la habitación de la chica y se detuvo en la enorme cama —Juro que no me molestaría dormir ahí todas las noches— Bromeó —Pero bueno, a lo que venimos ¿donde está todo ese alcohol que me prometiste?— Sonrió.
" Frederik llegando con retraso a la reunión solemne de los Oro.
.
> —Atrevida es mi segundo nombre. —Arqueó una ceja, Elektra Atrevida Wolff no sonaba muy bien en su mente, así que no pudo evitar reír para sí misma. —Yo no puedo sumar cuatro mas cuatro, sólo veo una flecha. —Argumentó con el afán de hacer ver que cada uno tenía sus dones y, bueno, aunque aquello era mentira los números no figuraban entre sus cosas favoritas. Arrancó la hoja de la libreta, tendiéndosela al chico. —Es tuya, literalmente.
—¿Enserio? Creo que tus padres no saben de nombres bonitos— Negó pensando en lo ridiculo que sería si la chica realmente se llamara así. Después de aquello quedó totalmente confundido pero de cualquier forma asintió levemente —No sé si aquelo tendría que haber sido alguna explicación pero te aseguro que solo me confundió— Extendió la mano para poder tomar aquel pedazo de papel, una sonrisa se dibujó al observar nuevamente los trazos —¿Enserio? Digo, tu lo dibujaste y dudaste en mostrarmelo.
.
.
Apretó sus labios intentando contener la risa que amenazaba con salir. "Eh, pero qué carácter tiene." murmuró su consciencia mientras los ojos azules de ella no se apartaban de la mirada del chico. Su mente trabajaba a toda velocidad tratando de encontrar una respuesta acorde a la afirmación que le había dado y buscaba armonizarla con palabras no tan duras, no quería problemas después de todo, apenas llevaba semanas en aquél lugar. —Perdóneme, monsieur (…)—ni conocía a su compañero de conversación, así que se limitó a dejarlo ahí.— pero creo que tales ojos atrapan más que una mirada. En todo caso me disculpo mi falta de modelas y si le molesté en algo, créame que no volverá a suceder.—terminó aquél discurso tan pomposo mordiéndose el interior de su mejilla para no dar paso a otra risa y en su fuero interno se dio una palmadita de felicitaciones. No podía decirle luego de eso que era grosera.. O eso esperaba.
Ladeó si cabeza levemente al escuchar de que manera la rubia le estaba hablando, por como había contestado la primera vez -que pensandolo mejor no había sido del todo mal educada- nunca se esperó que repentinamente fuera a hablar con un total vocabulario digno de una princesa, una risa burlona salió disparada "realmente tiene que ser una broma" pensó divertido. —Estás totalmente perdonada, pero que no vuelva a ocurrir o no me atraparás de tan buen humor— La vanidad inundó totalmente su ser al escuchar aquello y no dudó en exagerarlo —Vaya, si lo que pasa realmente pasa es que te sentiste atrapada por mi mirada tendrías que haberlo dicho, podríamos haber ido a discutirlo en otro lado— Sonrió con ahora bastante diversión —Tranquila, tienes mi total perdón— FInalizó, con el tono casi igual al que había utilizado la rubia.