I only talk about me (part 2)
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I only talk about me (part 2)
I only talk about me (part 1)
“Papá, pero si yo no quiero ver Avatar”, una reseña de “Avatar: El Camino del Agua”
La primera impresión que tuve cuando escuché que no solo se estaba rodando una secuela de Avatar, sino que en total serían cinco películas dije “es imposible que esto no sea por dinero” y, bueno, es totalmente válido. Pero como realizador (?) me negué a caer en el sesgo personal y decidí darle el beneficio de la duda y pensar que a lo mejor Avatar sí merece cinco películas. Ese pensamiento duró solo un par de segundos en mi cabeza: es imposible que Avatar tenga una historia lo suficientemente compleja para que se cuente a lo largo de 15 horas. Y a pesar de que muchos amigos míos y varios críticos alababan a esta película (sin contar las miles de notas de prensa catalogándola como un boom taquillero) no cambié de opinión.
Me había decidido a no ser partícipe del show mediático que sería la secuela. No traté de detener a la gente tampoco porque no soy ese tipo de hater. Sin embargo, sí me negué a ver la película. Pero cuando estás desempleado solo tienes unas pocas opciones para pasar el tiempo, así que mi primer destino en una tarde lenta de verano fue, naturalmente, la sala de cine.
Luego de pensarlo mucho, finalmente fui a ver Avatar: El Camino del Agua, y a pesar de que la sala estaba llena, el aire acondicionado apagado y haber llegado ligeramente tarde a la función pude ver la película y sobre todo entenderla. Y vaya que la entendí.
Y ya sé, uno puede leer esto y decir que hay un enorme sesgo de mi parte en contra de la película. Yo discrepo; cuando veo una película simplemente espero ser sorprendido por una buena experiencia. No voy a evaluarla sino a disfrutarla. Cuando lo segundo fracasa, es donde empiezo a hacer lo primero.
Durante las tres horas de película (que fácilmente pudieron haber sido dos) se iba construyendo en mi cabeza una molestia: no sabía exactamente por qué, pero había algo que no me cuadraba. Y no, no hablo de los numerosos deus ex machina, agujeros argumentales generados adrede para prometer más secuelas, motivaciones poco claras, personajes estereotipados, montaje y ritmo ocasionalmente mal logrado, simbolismo cínico, argumentos reciclados o diálogos sosos. Había algo más, pero no se me haría claro (como el agua) sino hasta los últimos 10 minutos de la cinta.
Descubrí que mi problema no era con la película, sino con lo que la película significaba como statement y como obra cinematográfica dentro de una industria. La trama de la película es demasiado genérica como para generar algún problema: el malo hombre ataca la naturaleza y mueve cielo y tierra (y agua) para buscar al hombre bueno, quien, con ayuda de los amigos nativos, buscará ganar. ¿Qué lo hace superior al malo? Pues, que éste es bueno. Y además tiene familia. Cuando digo que la trama es muy genérica como para ser un problema me refiero a que no es una mala historia, solo que no es nueva. No queda ahí, sino que también se vale de sentimentalismo fácil para enganchar a las audiencias. No soy partidario de estas técnicas a pesar de que funcionen porque se sienten fáciles y predecibles. No tienes que ser un genio para saber que si le muestro a mi audiencia cómo matan a una tierna ballena alien la gente va a llorar: demonios, es una tierna ballena alien. Y aquí empieza uno de varios problemas: si no fuera una tierna ballena alien no nos generaría el mínimo de interés emocional. ¿Es realmente complicado construir un genuino interés por un personaje sin tener que recurrir a la carta de “es que es tierno/es un animalito”? Para un cineasta de la talla de Cameron no debería serlo.
No ahondaré mucho en esto porque puede haber gente que le interese un comino los animales, aunque dudo que hayan visto la película porque la trama de Avatar como saga es abiertamente pro-ambientalista y animalista (y antimperialista). De cualquier modo, es un tema que no merece ser tomado en cuenta por su relevancia argumental, solo es un punto más en la lista de razones por las que me encuentro tan conflictuado con esta película.
La película es ciertamente una experiencia: tiene suficiente material como para distraerte (mas no entretenerte) por tres horas. Pero algo que me parece que no podrá comprar por más que lo intente es el genuino cariño e interés que solo te lo puede dar un fandom leal. Ver esta película es como salir con ese papá ausente pero bonachón que consiente todos los caprichos que se te puedan ocurrir, y sin embargo no puede cumplir con lo único que necesitas de él y lo único que le pides: afecto. Y, por si fuera poco, cuando este papá se encuentra con el dilema de no saber cómo dar afecto real recurre a lo único que sabe hacer: “¿afecto? No sé cómo darte eso, pero puedo darte más cosas ¿no las quieres? ¡Pero todos las quieren! Solo necesitas más. Te las daré, quieras o no. Y si no las aprecias, eres un mal agradecido”.
Perdón, me proyecté un poco al final, pero sigue siendo cierto: James Cameron quiere crear una franquicia (no me digas) y lo hará quieras o no, porque puede y porque quiere. Y va a tener éxito, eso sin duda, porque algunos hijos (no diré la mayoría pero al menos los suficientes) sí se conforman con las cosas y es todo lo que esperan de ese papá. Otros, no tanto. Pero el papá ya encontró a sus enablers, a sus “hijos gratos”, y hará lo único que sabe hacer: darles. Sin embargo, el corazón de estos hijos es el juez más imparcial (irónicamente) e incluso con todo el espectáculo que el director pueda ofrecer eventualmente no habrá trascendencia en su obra más allá de ser una hazaña técnica porque carece de alma y su historia no es memorable.
Esto no quiere decir que la película sea mala. De hecho es todo lo contrario, está cuidadosamente diseñada para ser un éxito (ahí el detalle de usar efectos especiales espectaculares, narrativas universalmente sensibles a prueba de fallas y mucho pero mucho dinero en marketing). Pero una vez que sabes que la intención del director no es trasmitir un mensaje honesto y de corazón sino lucrar todo empieza a perder su brillo. Si el director no cree en la tesis de su película entonces no estamos jugando a pretender, estamos siendo engañados. Sé que a James Cameron le interesa el cuidado del medio ambiente tanto como a cualquier persona normal (quiero creer) pero si fuera a usar la película como un referente de su amor por la naturaleza y el océano y el antiimperialismo entonces este hombre sería un activista, y uno muy potente. Pero no lo es, en su lugar es el sujeto que usó un espectáculo de delfines cautivos para promocionar su película en el extranjero. Esto nos deja claro que muy interesado en defender su propia idea no está. Entonces, ¿qué defiende?
Bueno, como mencioné antes, hay una franquicia por estrenar. ¿Por qué? Porque sí. Marvel lo hizo (y por cierto destronó a la primera película de Avatar como la más taquillera de la historia) entonces Cameron también lo hará. No he conocido a un fan de Avatar como he conocido a fans de otras franquicias como Star Wars, Crepúsculo, DC, Transfomers, etc. No creo que no existan, pero no creo que sean un fandom. Sin embargo, James Cameron insiste en crear uno contra nuestra voluntad, dándonos historias blandas que moverán nuestra humanidad de manera obligatoria y, claro, tres películas más a una historia que no se merecía más de una.
Tal como los nativos en la película, nosotros (como audiencia que espera no solo regalos sino afecto de nuestro querido papá) estamos atrapados en medio de la pelea de un director con mucho poder y su propio capricho y solo nos queda ver y darlo todo en una lucha que no podemos ganar, pues solo podremos hacerlo si el hombre bueno viene a ayudarnos (en este caso, sería esperar a que nuestro papá recapacite).
No espero que mi opinión cambie el mundo (o a James Cameron), pero de algo servirá escribirla.
Meteors Strike Through Orion
I SWEAR IM NORMAL
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Another one!
Yooooo check out my lockscreen. Big shout out to Ben Marriott on YT for the sick tutorial :] 🐧🤙🏻
Hoal 🐧🤙🏻
Como que hace tiempo no publico nada por aca, no? Lol
Quizás hoy sea el día.
Quizás hoy sea el día en el que las cosas cambien.
Quizás hoy sea el día que pasará a la historia.
Quizás hoy sea el día que he estado esperando.
Quizás, tan solo quizás, hoy sea el día que hará que los demas días hayan valido la pena.
Quizás hoy sea el día en el que celebre.
Quizás hoy sea el día en el que me acueste sin desear que mañana sea un día mejor, porque no habrá día mejor que éste.
Quizás hoy sea el día en el que no tenga que preocuparme por mañana.
Quizás hoy sea el día en el que reciba todas las respuestas que me hacían falta.
Quizás hoy sea todo un éxito.
Quizás hoy funcione.
Quizás sea hoy.
Quizás.
Y si no es hoy, quizás no valga la pena que sea mañana.
“These are the days that must happen to you.”
— Walt Whitman (via bnmxfld)
truly
Tumblr at it’s purest form
no sé seguir conversaciones perdón