Son las dos de la mañana en punto cuando he empezado a escribirte esto.
Pensé escribirte un mensaje, preguntarte si has cenado o si te irás a la cama pronto, cualquier pregunta sobre la rutina que evoque la nuestra, que te haga recordar que no podemos cumplirla porque no estás.
Seguir la mía contigo lejos se ha vuelto intolerable. Caminar a solas, cenar a solas, dormir a solas, cuando hace poco más de un año esto no siquiera existía.
Cómo he vivido tanto tiempo sin ti o contigo lejos? Cómo haré los días, semanas que me esperan sin ti?
Mi amor por ti no es el mismo de antes, pero sigue siendo tan egoísta como siempre. Tan egoísta que detrás de cada palabra que nos hemos dicho a la distancia siempre he escondido la misma pregunta:
También tú me extrañas?
Nunca pregunté, de haberlo hecho nos abríamos ahorrado tiempo lejos.
También tú me extrañas? te pregunto ahora. Aunque sé la respuesta quiero que quieras volver antes.











