Hace mucho que inicié con este proyecto, pero por diferentes situaciones no siguió dando de que hablar... Una absoluta y enorme "X" para mi.
Desde aquellos años han pasado múltiples experiencias en mi vida que pienso me han hecho crecer, valorar, cambiar o retomar; siento que en diferentes etapas de nuestra vida vamos descubriendo facetas enterradas en el interior de nuestra alma. No pretendo darte un informe personal, más bien quiero compartirte algo que ha dado vueltas en mi mente y corazón durante días, sí, esta inquietud a durado casi desde que inició la cuarentena.
Bien, ya entrando al tema, quiero que recuerdes y si aún no conoces (descubras) este personaje histórico y aclamado por los expertos en el arte, estamos hablando del aclamado "Vincent Van Gogh", cuyo arte no llego a su esplendor hasta el término de su vida. Y que vida, vaya que triste el haber muerto sin darte cuenta de lo alto que pudiste llegar haciendo lo que más te apasionaba.
Te cuento resumidamente que Van Gogh nació en Zundert en 1853 Países Bajos, decidió ser pintor a los 27 años, comenzando su carrera más intensamente a los 32 años teniendo perfectamente 5 para dejar más de 900 cuadros y aprox. 1600 dibujos. Increíble ¿no es así? hasta pareciera que Vincent ya sabía que su vida acabaría pronto. Van Gogh sufrió de desordenes mentales, que en aquella época eran difícil de tratar, ya que comenzaba a surgir más fuerte la psicología y psiquiatría como herramientas para curar el alma. Vincent creció siendo el mayor de 6 hijos, de una familia que vivía al servicio de la gente. Su papá, quién era pastor protestante, influyó en Vicent para iniciar estudios en internados dirigidos en estos principios, ya que su deseo fué seguir los pasos de su padre. Muchos años y decepciones transcurrieron para que logrará dedicarse al arte y la pintura. Mucho se dice sobre su vida, y en realidad lo único que puedo asegurarte es que desde que nació sus padres lo llamaron con el nombre de un hijo que había nacido muerto, lo que esto siempre le peso, pues se sintió su sustito. Y bueno podríamos durar horas hablando de su vida, pero esto no es el objetivo de este artículo y básicamente iré a lo que nos concierne.
Tomé la vida de Van Gogh porque de alguna forma me impactó y me inspiro a no llegar a ese mismo trágico desenlace de vida. Creo que nuestra vidas deben tomar sentido y propósito antes que estas lleguen a su final y en verdad es tan complejo encontrarlo, porque somos seres que cambiamos constantemente. A éstas alturas de mi vida he aprendido muchas cosas, no me considero una persona totalmente llena de conocimiento pero si puedo decirte que he encontrado sentido a mi presente y futuro, que siento una esperanza en medio de cualquier temporada oscura y que tanto mi vida y muerte están seguras bajo una promesa inamovible. No sé, tal vez estos tiempos pueden seguir generando, angustia, ansiedad, desesperación e inseguridad en tu vida, por ello lo único que puedo aconsejarte es que te tomes de algo seguro.
No te voy a dar tips ni pasos para que consigas una paz con ejercicios mentales o pastillas, creo que eso ya lo hemos visto circulando mucho por las redes sociales, así que eso lo haremos a un lado. Por ahora lo más importante que quiero decirte y que me trae inquieta de día y de noche es lo siguiente, y te lo escribiré con todas sus letras, comas y acentos:
No existe nada más valioso, seguro, eterno y sobrenatural que tener a DIOS en tu vida, no me explico como se puede vivir sin Él, y no, no hablo de métodos, iglesias, pasos y sacrificios en tu vida, ya existe uno que hizo Jesús, que fue perfecto y que si lo crees es capaz de darte una vida más allá de la que conocemos aquí. Si hoy llegaras a morir pero creíste en esta verdad y el poder que tiene para darte una nueva vida en otra dimensión, con seguridad te digo no hay nada que temer.
Y debo confesarte esta es la primera vez que escribo y hablo tan sinceramente, pero ya no puedo esperar, estos tiempos nos han recordado tan duramente lo frágiles que somos, siendo absolutamente cierto que nadie tiene la vida segura, pues aunque yo tengo seguridad en Dios, mi vida en la tierra depende de su voluntad. Así que con esto me despido...