Sobre alguien que conocí.
Llego a casa y no hay ningún mensajes esperando ser leído, porque no estuviste aquí este día, ni lo estarás los siguientes. Las palabras y promesas que alguna vez hicimos ahora son sólo ecos, que susurran en mi cabeza cada que regreso a la cama por las noches.
¿Por qué te fuiste? Me pregunto, aunque sé la respuesta.
Hablo conmigo, pretendiendo dejarte ir.
Uno de esos chicos.















