Escuchó las palabras de la morena pero siguió empujando por los hombros, sonreía hasta que la chica tomó sus muñecas. “Si hubiera querido tener tú hermosa cara viéndome, me hubiera metido desde hace horas.” Comentó sarcástica mientras se soltaba con un jalón de la presión ajena. No quería comenzar una pelea en esos momentos, pues no era de las que se ladeaba con las personas menos amenas de la casa y cuando tenía que hacerlo la situación siempre terminaba mal pero en esa ocasión quería divertirse, pues no tenía ni medio día que había llegado a la isla. “Creo que no tendría que estar muerta para que me violaras. Eso puedes hacerlo en cualquier momento.” Contestó a la chica. Sabía que habría gente nueva y su intención era tener la mejor de las relaciones con estas personas, aunque siendo honestos, Gyadah no era la indicada para hacer amigos.
Se vio confundida ante las palabras de la morena, pues la verdad no andaba con mucha hambre sexual, tal vez era algo que ellos hacen todos los días, pero a Tiffany no le interesaba tener sexo con extraños y quedar como una zorra.--- Genial, puedo entrar a tu cuarto cuando se me dé la gana. ---sonrió juntando sus manos, no tenía idea de si podía divertirse con esta chica y la duda le picaba un poco, pero necesitaba mantenerse al margen, no estaba allí para hacer amistades duraderas como todos, sino que era para humillar el nombre de la familia, cosa que siempre le había gustado hacer.--- Tiffany Borley. ---se presentó de forma tranquila, al parecer por primera vez había estado de esa manera, pero cierto, tampoco tenía ganas de andar peleando por ahí, sino que era sincera.







