Tendencia y contra tendencia – Cuarentena
En febrero ya escuchábamos noticias sobre la pandemia en China y Europa. DescreÃamos que fuera a llegar a Argentina. Personalmente, no podÃa entender como algo asà pasaba en pleno 2020, con las tecnologÃas existentes. Este posteo intentara llevarlos por mis idas y vueltas en cuarentena. Para darles un poco de contexto, trabajo en la industria de IT por lo que sigo trabajando sin interrupción (aunque home office) y tengo un cargo en la Comisión Directiva de un club de remo (ad-honorem). También elegà el 2020 para hacer un giro en mi carrera y arrancar una MaestrÃa en Marketing.
Cuando en marzo se decretó la cuarentena obligatoria, pensé que era tremendamente exagerado. El remedio tiene un costo mas alto que la enfermedad. Además de disfrutar el home office, esos primeros quince dÃas, me dieron tiempo de leer, de informarme un poco mas sobre el tema y mi visión cambio radicalmente. Si bien entendÃa el daño económico que esto podÃa generar, estaba convencido que tenÃamos que cuidarnos. Incluso cuando se decretó la extensión, sabÃa que era lo mejor. Un mes, no podrÃa afectar tanto al paÃs y mi vida, salvo en la parte social, seguÃa siendo business as usual-
Esa segunda extensión me agarro en una etapa de trabajo e innovación- decidà aprovechar la cuarentena para encargarme de la casa. Arreglando varias cosas que habÃan quedado pendientes o con arreglos temporales (temporal para siempre); Pensando alguna oferta digital para los socios del club a minimizar el impacto de la pandemia sobre la masa societaria y pensando en una vuelta al club con bombos y platillos. Por otro lado, el exceso de información (infoxicación) ya empezaba a frustrarme- ¿Cuánto tiempo podÃamos aguantar encerrados?
En el medio, y con algunas extensiones de por medio, me agarró angustia por la cantidad de gente que se quedaba sin trabajo. También me sentÃa (y me siento) un privilegiado. El UNICO costo que esto tuvo para mi fue dejar de ver a mis seres queridos o de cursar presencial. Mientras mucha gente conocida estaba muy apretada: Amigos con locales que cerraron, amigos despedidos, suspendidos, etc.
Luego llego junio y nuevamente me encuentra preocupado como el primer dÃa. No debe ser fácil manejar una pandemia. No me gustarÃa estar en este momento en los pies de los gobernantes e intento no juzgar o no ponerme partidario. Pero no dejo de pensar: ¿No podrÃamos haber hecho algo distinto teniendo el diario del lunes? No tengo la respuesta.  También siento que me cuesta tener un pensamiento solido al respecto: Estoy OK con el home office y el trabajo a distancia, pero ya quiero que habiliten el deporte o las idas al club. Somos seres sociales y por más zooms que hagamos, necesitamos el face to face.
Por último, tengo la MaestrÃa. ¿justo el 2020 tenÃa que elegir para arrancar? Varias veces me plantee dejar la MaestrÃa: ¿es realmente lo que yo quiero cursar a distancia? ¿Estoy sacando el provecho necesario por el dinero que invierto? Obviamente tengo mas tiempo para leer e intentar hacer mejores trabajos. Pero el networking generado es muy pobre hasta el momento. ¿Como puedo mejorar esto? Sin embargo, siento que tener algo programado, también me ayuda atravesar la cuarentena de mejor manera.
Antes de la cuarentena, cualquier tipo de rutina me ponÃa de mal humor. Hoy, tener un horario para cursar, para entrenar en casa y estructurar mi dÃa a dÃa, me tranquiliza.
En conclusión, durante esta cuarentena, mi propia cabeza ha sido mi tendencia y contra tendencia.