“Gracias por darme ese dato, Jude, pero no creo que me sirva de mucho a menos que necesite chocolate y deba localizarte” comentó. “¡Claro! Puede irte por donde has venido que yo también lo haré. Ya encontré a Punky, es hora de volver a la habitación” dijo, dedicándole una media sonrisa mientras apartaba de su rostro un mechón de su rubio cabello. “Gracias por la ayuda, de verdad, nos has salvado” habló con sinceridad. “Algún día voy a devolverte el favor” aseguró, guiñándole uno de sus ojos antes de dar mirar hacia el animal que se hallaba echo una bola en la palma de su mano. “Bueno, creo que me voy”.
¿Tan fría tenía que ser? está bien que no hubiera recibido la mejor primer impresión de Jude al abrir su puerta, pero por lo menos él creía haber arreglado su comportamiento. Incluso aceptó ayudarle con la búsqueda del animal. En fin, ¿de dónde salía tanto entusiasmo por conocerle más? Dejó de lado sus extraños pensamientos y le lanzó una rápida mirada sin decir nada más. “Bien.” asintió, caminando paso por paso de regreso hacia su habitación. “No te preocupes, mientras no me vuelvas a despertar por mi bien.” comentó, dejando soltar una risilla y sostuvo el pomo de la puerta durante unos segundos antes de abrir la misma. “Que te vaya bien...”























