Me arrepiento... o no me arrepiento?
Arrepentimiento... Ese sentimiento que seduce nuestra imaginación con la idea de una realidad alternativa en la que nosotros tomamos un rumbo diferente, por acciones o palabras pero que al final soluciona un problema o situación en la que nos vemos envueltos en el mundo real. Es el monstruo que espera en la oscuridad de la incertidumbre que rodea al momento siguiente de la recuperación del control absoluto de nuestra conciencia.
Aunque todos, o al menos eso creo, hemos pasado por segundos, minutos y horas, días y... en algunas casos extremadamente desafortunados durante el resto de una vida; esclavizados a esa sensación, creo que la mayoría de nosotros nos gustaría no tener que enfrentarlo, de manera que los caminos que tomemos sean siempre los correctos, que no haya nunca piedras en los zapatos que nos hagan detenernos a recordar que tuvimos oportunidad de tomar un rumbo distinto por caminos en mejores condiciones o quedarnos que descansar en alguna parda del camino.
De entre las distintas maneras de ver todo lo relacionado a la toma de decisiones personales y el arrepentimiento mismo creo que hay dos maneras en las que se puede analizar todo este proceso, todo se resume, desde mi punto de vista, a dos maneras de sentir, las cuales te pueden permitir vivir y superar esta etapa e incluso si tienes la mente abierta y fuerte para el caso, aprender y disfrutar también de esto.
1. No te arrepientas de nada! Como primera parte esta el no arrepentirte de nada, lo cual tiene sus ventajas y desventajas. Me explicare un poco mejor. El no arrepentirte de nada requiere de cierta frialdad de corazón, no requiere de fuerza sino de dureza, y conlleva a un estado de “felicidad” inconsciente que si bien nos mantiene despiertos y vivos de cierta manera, poco a poco nos va despojando de nuestros rasgos humanos, y haciendo que nuestros lazos emocionales y sociales sean cada ves mas quebradizos, llevándonos por el camino de la soledad. Todo esto viendo el punto por el lado mas común desde nuestra naturaleza y la ley de la termodinámica adaptada a lo social de que “todo tiende al la entropía” es decir, al desorden, al coas y a que entre mas variables tengan contacto e influencia sobre cierto sistema, la aleatoriedad de las situaciones y momentos sea cada ves mas grandes, y por su puesto incontrolables. La manera en la que esto de no arrepentirse podría, si se permite decirlo ‘funcionar’, seria que tuvieras el control de lo que pasara, y de las variables que afectan tu “sistema social”, y pues prácticamente no equivocarte, que para el caso pues no habría necesidad del arrepentimiento y tampoco del análisis de las situaciones. Sin embargo creí necesario mencionarla primeramente porque es el timón de muchas personas en nuestro entorno, y es indispensable conocer algo para poder entenderlo.
2. No tengas miedo, excepto a no sentirlo. El miedo forma parte de los instintos humanos, y es el que en buena parte nos ha permitido sobrevivir y llegar a ser la especia dominante en el planeta. Es tan importante, que es uno de los instintos que puede coexistir con el raciocinio, no inhibiéndolo para sentirlo sino que con un poco de sangre fría lo potencia y permite ver cosas que cuando tienes la confianza de que todo esta bien no aparecen en la “pantalla”. Por tanto y bajo esta premisa, el miedo viene de la mano de la consciencia, los sentimientos y nuestras memorias. Al pedirte que no tengas miedo, me refiero a que no debes tener miedo a dejarte sentir, no tengas miedo a ser feliz aunque esto a veces duela, a que no tengas miedo a amar aunque en el camino haya espinas o piedras que lastimen al caminar. Aquí también, entra la segunda parte, ya que tienes que darte la oportunidad de apreciar el miedo que te permitirá ser prudente y si hay dos caminos al mismo fin, y uno esta solo con algunas espinas o piedras, y el otro hay un acantilado que tienes que escalar con el peligro de resbalar y morir, pues es cual escogerás. Es necesario que aprendamos a sentir el miedo y enfrentarlo cuando es infundado, pero a escucharlo cuando tiene algo que decirnos.
Conjuntando las dos ideas, cuando aprendemos a conocernos, nuestros limites, todo de lo que somos capaces, cuando tenemos la fortaleza de llevar el miedo como uno mas de nuestros “sensores” mas no como la cabeza de la toma de decisiones, veremos que el arrepentimiento tiene algo que enseñarnos también, podremos tomar esa lección, unirla con nuestras memorias, arreglar el error (dado el caso), o darnos cuenta de que no tenemos de que arrepentirnos ya que lo que hicimos aun que nos causo dolor ha sido lo mejor viendo de cara al futuro, y por fin podremos darle el buen uso a la primera idea. El no arrepentirnos de nada.
Pide y deja que te quieran cuando menos lo merezcas, posiblemente sea cuando mas lo necesites