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@juteain
Como culpar al mar por ahogarme cuando fui yo quien se metió sin saber nadar.
Desgracia.
Cero, cero, cuatro, cuatro. Son los números que veo a lo lejos en mi mesa de noche, en una roja luz que viene y va. Sigo aquí, escuchando mis propios pensamientos, perdiéndome en el vacío sonoro de este cuarto, vacío que parece hacerse más y más grande con cada segundo que pasa y no escucho más tu voz.
Aún recuerdo esa última risa que puede oír de ti, aún guardo ese mensaje en mi celular que busco cuando todo parece estar oscuro de nuevo.
Qué te quiero, no sé cuántas veces lo dije, pero en cada una puse el alma al descubierto para ti. Qué yo era un exagerado, que solo eras "una chica normal" recuerdo que decías cada momento en que resaltaba tu belleza, pero es que nunca dije que fueras perfecta, nunca pretendí que lo fueras, solo bastaba con poder saber que eras real para comprender que para mí si eras la indicada.
¿Cartas? Pero por supuesto, tengo cientos en mis gavetas, así como otras más refundidas entre esbozos de lo que intentó siempre ser esa imagen tuya que estuvo en mi mente.
Juteain.
Bitácora del autoconocimiento.
Parte 1.
El dueño.
"No soy más que un museo que vaga por el mundo."
Poseo un museo con incontables salas, con diferentes exposiciones hace ya 30 años.
Exposiciones que van desde mis animales favoritos, la comida que disfruto y paisajes que he guardado solo en para mi, fotos con cada persona que me he cruzado en lo que llevo caminando este mundo y comencé este proyecto. Algunas de estas salas se reorganizan y añaden o restan cuadros, también cambia la música ambiente de cada sala. Hay salas con diferentes nombres, el de mi madre, el de mi padre, mis hermanos juntos y por separado, amigos, primos, vecinos, amores completos e 'incompletos' —como los llamo yo— y hasta grupos completos de personas; Aura, Luis, Ricardo, Los Músicos, Celeste, Sofía, Julieht, Apicultores, Mar y así... En concreto, es un museo bastante completo que ha ido tomando forma a través de los años
Últimamente, el guarda de la noche, suele pasearse por una sala en específico. Ignorando cualquier señal anterior, no le importa escuchar la misma lista de reproducción de aquella sala —que para su gusto, dice, no va con el ambiente. En todo caso, él entra linterna en mano, no sin antes pararse en el umbral de la sala a desenredar el cable de sus audífonos, selecciona lo que a su gusto debe ir con las caras que recorren las paredes de esta sala, cierra sus ojos y respira profundo, deja su mente en blanco y recorre a su ritmo cada centímetro de los recuerdos. Allí, cuando todo está oscuro y ha terminado su ronda, entra, sin encender la luz de la sala porque ama detallar nuevas cosas en los cuadros bajo el haz de luz de su linterna y explora cada detalle. Cada noche, los cuadros, aunque intactos en esta sección, parecieran tener nuevos detalles que fascinan su vista y su alma.
'QT.' —se lee en la descripción de la exposición fuera de la sala—
Él no lo sabe, o tal vez si lo sabe pero su pasión por los detalles lo lleva a ignorar que en todas las salas hay un sistema que me permite escuchar hasta el más mínimo suspiro de quien visita las salas así como ver sus pasos aunque no haya luz suficiente para el ojo humano convencional. Lo veo, cada noche deslizarse por entre los cuadros colgantes, haciendo pasos inimaginables que parecieran los de un espía que evita activar un sistema de alarmas. Danza, tararea y expresa sus ideas con cada vistazo que le da a los cuadros y con tal libertad que me deja sin palabras. Las cosas que dice a veces son incómodas, duelen cuando las escucho y surten efecto cuando las oigo. Este guarda me incomoda. En el turno de la mañana pregunto al guarda del día por el hombre de la noche. Quiero saber quién es, qué clase de persona y qué estudios ha hecho para tener tales conocimientos y hablar con propiedad de tantas obras. Los del día dicen siempre lo mismo: "No lo sé, cuando llegué él ya estaba aquí" no importa a quién le pregunte la respuesta es la misma pero nadie conoce su nombre, su rostro o algún detalle. Busco entre los registros: Nada. Nadie le conoce, nadie le ha hablado antes, nadie registra su entrada o su salida pero siempre llega puntual y se va igual, cumple su función y nadie tiene queja alguna.
Me inquieta que haya alguien merodeando por mi museo sin que yo sepa quién es. En especial porque lo hace con tanta propiedad que me da miedo pensar en que él conozca más del museo que yo, que me hago llamar su dueño. ¿De dónde salió? ¿Qué relación tiene con estas obras o cuál es su afición por esta sala? ¿Cómo es que lleva tanto tiempo aquí y no me dí cuenta ante? ¿Cuántas cosas más ignoro de este museo? ¡Basta! ¡No! No debo pensar así, sigue siendo mío este lugar, y no me importa quién sea que se esconde bajo ese velo de oscuridad juro que lo atraparé y lo averiguaré todo no por acabar con él, pero si para quitarme esta duda que me carcome y no me deja seguir con mis actividades de rutina.
250223150124
Aquel día fue como cualquier otro. El sol salió por el este y se puso al oeste, en alguna parte de esta vasta ciudad dos amantes compartieron el amanecer desde su cama, hablando de todo y de nada; la señora, como todos los días, saldría a reunirse con su dios en el templo, una vez de vuelta pararía a cuidar el jardín de su amiga, la que le gustan las flores pero no las aprendió a cuidar, y luego seguiría su camino hacia el pueblo y luego al lugar al que llama hogar... Fue un día como cualquier otro, excepto porque al caer la tarde los ojos de este escritor estarían faltos de brillo pero inundados en lágrimas, la señora cuidando su jardín propio pero con los ojos como un atardecer vivo de tanto llorar al ver aquel ave que venía a su jardín cada mañana despedirse y alzar vuelo hacia la que es ahora su morada.
Fue un día como cualquier otro, el sol había brillado sin parar desde el amanecer hasta las 17:10 cuándo empezó su descenso, un día cualquiera para todo el mundo pero con un atardecer que, a pesar de todavía verse el sol en el horizonte, hacía que la misma habitación donde hace unos días, más de quince personas, se reunieran todas a alegrar los corazones de los presentes con cada una de sus ocurrencias y chistes. Esa misma habitación que al llegar de trabajar me recibía con el calor que da el saber que tu familia puede compartir nuevamente momentos juntos, esa misma habitación esa tarde al volver de la oficina se sentiría tan gigante, con un silencio tan ensordecedor que ahogaba hasta el piano que de fondo sonaba una y otra vez al ritmo de las notas del segundo nocturno de Frédéric Chopin... Esta casa se sentía ajena, esta ventana era más fría que cualquier día de invierno que hubiese vivido, el balcón parecía amplio y con suficiente soledad para cubrir la ciudad entera. Esa tarde, no sería como cualquier otra, ese día terminaría de irse la felicidad de mis ojos, el corazón me empezaría a pesar más de la cuenta sin darme cuenta, mi voz se quebraría de un modo en que no pareciera más mi voz.
Esa tarde una gran porción del amor que he cultivado a través de mis años de vida, alistaría su maleta y estaría esperando su vuelo en la sala de espera del aeropuerto de la ciudad al mismo tiempo mis dedos, rápida y a la vez pausadamente, caen y estremecen el escritorio en que me siento mientras golpean las letras de este teclado intentando escribir con coherencia todas las ideas que enmarañadas van apareciendo por mi mente. Esa tarde mis brazos abrazarían aquel ser por última vez en quién sabe cuánto tiempo más.. ¿Un par de meses, tal vez? ¿Otra década habrá que esperar? ¿Tendrá mi corazón la fuerza suficiente para continuar su golpeteo en mi pecho por lo menos hasta el siguiente encuentro?
...
¿Un momento, y a todas estas, este escrito de qué va?... Ah, si, ya recordé. Esto va de cómo me despido sin saber decir adiós, sin saber cómo detener el tiempo y evitar que mi alma se caiga en este vacío de sentir que la vida sigue pero mis ganas de vivirla se van a más de 4687 Km. Esto va de cómo mi boca pronuncia “Chao, nos vemos pronto” con una sonrisa en el rostro para no dar paso a amarguras innecesarias, pero con mi mente por dentro gritando que no se vaya, que no quiero tener que seguir pareciendo ser el más fuerte acá, que no llevo maleta pero los hombros me pesan y no puedo ya ni caminar de la cama a la cocina sin que me sea imposible separar la planta del pié por más de un par de milímetros.
Este escrito va, como mi corazón,a todas partes y a ningún lado. Va del norte al sur del continente, trasciende fronteras y mares, también llega a tierras otomanas y allí también volverá a anidarse un poco más. Este escrito va por mi, por sacar del pecho la tristeza que me invade cuándo ellos se van y mi alma intenta volver a encontrar su fuerza. Este escrito va, por lo que no supe expresar y quisiera que entiendas: Os amo, os amo con mi vida y me parte el alma deciros adiós.
It’s time to activate it…
Bites The Dust! now this entire post will be reversed!
Am I having a fucking stroke
what the fuck was that
World heritage post.
BRO AM I GOING CRAZY WTF IS GOING ON?!
@nonbinary-hedgehog its the pineapple jojos post!!
@hellsite-hall-of-fame just incase you dont have it
What a ride.
Son las 00:02 cuando inicio esto, llueve afuera y lo único que llena el vacío en ésta cama, de esta habitación, de esta alma son las diminutas gotas de agua golpeando en la ventana y los contados autos que pasan y no se llevan esta desolación.
No lo sé, no entiendo, por alguna razón me alegra volver a saber de ella aunque cada vez que me habla siento el puñal cada vez más y más hondo en el pecho; Sonrío pero cada día siento que me apago más. ¿Será esto efecto colateral de entrar en "los 25"? ¿Por qué, aunque la herida cerró hace ya un buen tiempo, el verte tropezar me duele como cuando estábamos juntos? ¿Cómo puedo hacer para no sentir que el frío cala en los huesos y se desangra el alma?
Estoy de vuelta pero ¿a qué precio?
¿Sabe qué odio? Odio esos ojos suyos que llevan la mirada que durante mucho tiempo estuve buscando, odio esa sonrisa suya que tantas veces me hizo sentir que todo podía estar bien, odio esa voz suya que cada vez que la escucho hace que se me erice la piel, odio esa forma de ser tan suya, esa forma de ser en que genera intriga por conocerla, por saber de usted; también odio que usted se me haya vuelto parte de la rutina diaria, que pensarla sea ya habitual –así yo no lo busque–, odio haber encontrado en usted lo que por 32 meses buscaba y que al final todo haya sido para no coincidir, odio que haya canciones que de alguna manera me recuerden a usted y cada vez que nos vimos.
Odio la jugada del destino, de encontrarnos y no ser.
Eso odio pero a la vez es todo eso lo que me hace quererla tanto.
Versos sin enviar #2
03 septiembre, 2019.
12:40
Se acabo todo.
Ya no hay amor ,
Ya no hay ilusión,
Ya no hay nada.
Solo recuerdos de lo que un día fue.
Oiga muchacha, de verdad yo a usted la quiero y no sé que hago a esta hora escribiéndole y pensando en si usted estará bien. ¿Sabe? Algo me hace pensar que abrazarla a usted o si quiera poder verla de nuevo es una de las sensaciones que más me agradaría tener, no sé por qué pero me imagino siendo capaz de contemplarla mientras estudia, mientras ríe o incluso mientras duerme; usted me parece tan linda que, cuando siento que todo va mal, pienso en usted y se me hace hasta más fácil y alegre el día.
Y, carajo, niña, de verdad que yo quiero ser algo más que su amigo, yo quiero ser con quién usted pueda contar cuando necesite, yo quiero poder mostrarle que existe otra manera de querer y no siga pensando en lo que aquellos amores pasados le hicieron mal, yo quiero, muchacha... Muchacha, yo la quiero. Fin.
Versos sin enviar #1.
01 septiembre, 2019.
03:27am
bNa
"C'mon boy, cheer up! When it hurts you know it's the right thing" Yeah you say so as if you knew how it feels to be left adrift by the ONLY person you've decided to out all your fucking trust and hopes of a better life.
«What am I supposed to do without you?» is the one thing that comes to my mind at this very moment. Why am I such an idiot that never chooses the right person to relay on? Why do I always end up laying in bed watching the ceiling and asking my self how many times more will I need to be disappointed to actually realize that this situation of "perfect life", with someone who loves you by your side, with people who cares about you around you, with those — the most beautiful eyes I've ever been immersed in looking at me every morning, is not for me?
Maybe I'm just destined to be "the bard" from this end of the river. Maybe is time for me to actually start doing what I'm supposed to, maybe storytelling and music is what I'm good at because in that way I can encourage others to do and live the way I never could at life, at love, at job... I don't even know what the hell I'm saying right now, I'm too confused with my own thoughts and those fucking voices in my head that I don't know where they come from.
It was 2⅔ years since last time I tried to actually date someone, 32 months of building my self-esteem so I can get out of bed and try knowing someone. 20 months that got ripped out and trashed away in what, 10 –maybe less– minutes?
32 months, trying to figure out how to be the nicest version of myself for me and the others.
I'm lost and this self harm ideas won't stop going over and over and over on my head... I'm lost, and all I can hear is the echo of my inner child crying.
Que todo estaba bien aunque detrás de aquella sonrisa se escondía un alma en pedazos...