Spring in New York
alvinsqurrel:
Levantó las cejas al ver los rasgos feroces de la chica.
— ¿Eres un mutante? — dejó entrever una sonrisa escondida — Creí que yo era el único.
Los policías golpearon la puerta. Tenían escudos que siempre usaban en manifestaciones.
— Escucha, conociendo su modus operandi, lanzarán un tipo de gas pimienta leve para espantar…
Antes de terminar su oración, un par de latas con humo blanco salieron volando hacia ellos.
— ¡Mierda! — pateó una de las latas de nuevo a los policías como si fuera un partido de fútbol —¡Recuerden no tallar sus ojos con agua! ¡Eso sólo empeorará el ardor!
Tosió un par de veces.
— ¿Puedes ayudarme a encontrar al capitán de la policía? Tengo un plan — le dijo a la chica. Posiblemente ella resistiría mejor los golpes que cualquier otro miembro presente.
- La mutante mas hermosa que tus ojos han tenido el placer de posarse - bromeo aun con aquella sonrisa en sus labios pero al oír el golpe que provenía de la puerta volteo su cabeza hacia allí junto a toda su atención y entre cerro sus ojos mientras oía a media las palabras del muchacho, cuando un lata cayo a centímetros de ellos y soltó una maldición justo al tiempo que de esta comenzaba a salir un humo blanquecino. Al sentir como el humo entraba en sus ojos soltó un gruñido animal de las profundidades de su garganta y comenzó a agitar su cabeza de un lado al otro al igual que lo haría un animal en un intento de apartar aquel gas de ella. Bien, había logrado cabrearla mas de lo que era prudente y ello no era una buena señal.- Quédate detrás de mi.- gruño en un respuesta a su pregunta mientras dejaba que sus afiladas garras se hicieran presentes en sus manos y soltando otro gruñido salio corriendo en dirección al grupo de guardias que habían logrado ingresar e intentaban golpear a sus compañeros de causa y al mismo tiempo protegerse a si mismo de los golpes que estos aventaban. Sabia que el jefe de la operación probablemente no había ingresado aun al edificio y se encontraba dando ordenes desde las afueras del lugar esperando para entrar una vez que se hubieran tranquilizado las cosas, pero si lograba encontrar el segundo al mando, “el niño prodigo”, estarían un paso mas de estar cerca del cerdo numero uno. Dejo que sus garras recorrieran el entre brazo de uno de los agentes que había intentado darle un golpe con su porra, logrando que este soltara un grito de sorpresa y dolor al darse cuenta que sus garras habían sido capas de traspasar su traje y al ver como de este comenzaba a derramara una buen cantidad de sangre dejo que una sonrisa triunfante se formo en sus labios al tiempo que lo tomaba de este y lo tiraba hacia ella para luego enganchar su su pierna al rededor del del mayor y con una llave hacer que este cayera al suelo con un sonido sordo. Marius estaría orgullosa de ella sin duda, claro si no estuviera atacando a sus compañeros de trabajo, pero él siempre le dijo que protegiera sus ideales fuera como fuera... y eso estaba haciendo. - Busca él que tengas mas airea arrogante, debe de ser uno en la primera fila, debe de estar gritando las ordenes mient-... - comenzó a gritar entre el bullicio en un intento de que su compañero la escuchara pero a media frase soltó un grito de dolor al sentir como algo solido daba de lleno con su espalda y rápidamente volvió su mirada hacia el responsable y soltando un grito de furia, que sonó mas como un gruñido, salto encima del guardia listo para hacerle pagar por lo que le había hecho.













