ayer en la madrugada tras mi busqueda metáfisica siempre han tenido grande trascendencia mis sueños, tuve un sueño lucido, hacia mas de dos años y medio que no había tenido la dicha de tenerlos y lo redacte en mi cuaderno de notas de la siguiente manera:
Estoy en la playa caminando, de pronto quiero ver delfines saltar del mar, una ola gigantesca crece, de unos 25 pies aproximadamente, repleta con un ejecito de delfines saltando y en segundos la ola los alcanza y asi siguen por varios minutos, yo me quedo perplejo admirando esa belleza de pronto la ola viene hacia mí, me atrapa en su corriente, danzo con los delfines dentro de el liquido salado, pierdo, la lucidez.
estoy en un calavozo como esclavo, me doy cuenta que estoy soñando, viene una especie de enano deforme y me avienta un pedazo de pan deteriorado y verdozo, y una compa de vino, se aprecia aun con la oscuridad que el vino es fino, lo invito a brindar por mi libertad me juzga y yo trozo las cadenas con mis manos, doy un brinco enorme y con la cabeza atraviezo el techo, veo unas montañas hermosas y una luna llena 10 veces mas cercana de lo normal, vuelo hacia ellas pierdo la lucidez.
de pronto estoy en montañas corriendo hacia la cima, a la meca, me doy cuenta que es un sueño porque escucho los arboles cantar como coros los de angeles, decido volar... llego volando y llegando a la copa de la montaña encuentro a dos mujeres, la mujer que mas he amado nunca y sinceramente aun siento ese profundo amor que embarga todo mi ser, que se desparrama por todos mis organos vitales por medio de mis venas, la siento en cada respiro y finalmente logro tranquilizar el sentido de ausencia, inmediatamente salen lagrimas de mis ojos al verla, hay otra mujer que no conosco bien pero se que me ama y espera paciente que yo vaya hacia ella, pero no lo hago, vuelo hasta los brazos de mi amada peliroja, la abrazo y la beso, de pronto aparece un oso gigantesco como de unos 4 metros,lo veo y no siento miedo, atras de mi un búfalo de al menos dos metros... comprendo son la parte animal de las mujeres salto en dos pies y caigo en cuatro patas convertido en un tigre exageradamente bello, siento una fuerza inmesurada en mis patas, el filo de mis garras, la ferocidad de mi instinto, comienzo a luchar, pierdo la lucidez..
Estoy en una amaca recostado, a mi diestra esta Maricruz, no dice nada pero me mira con una mirada que bien si Dios la viera daria su reino a cambio.
Despierto con un eterno gracias en los labios.
Escrito por César Cárdenas