Escucho cómo repiquetea la lluvia en mi ventana, es el único sonido que rompe el silencio de la habitación. Pensar que si te empapas de esas musicales gotitas, agarrarás una larga fiebre o una gripa que te botará en la cama por días. Imagino a las personas sin hogar, a los niños que no encuentran su casa o a las viviendas llenas de goteras ¿cuánto frío pasarán? ¿cuántas enfermedades sufrirán?
Algunas veces, estamos tan absortos en nuestros problemas, que no nos detenemos a pensar en todas las cosas que caen a nuestro favor, hay que ignorar un minuto lo negativo, y agradecer por nuestra familia, el techo sobre nuestra cabeza y la oportunidad de recibir educación. Necesitamos ayudar a los que menos tienen, porque merecen más de lo que la vida les ha dado. Todo se supera, todo pasa. Se generoso y paciente, llénate de vida a través de otros, y sobre todo, recuerda amarte.
—Karena.














