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A friendly reminder that you DO NOT have to eat clean 100% of the time to be healthy. (NOT medschool related)
For exams/tests that donât go as planned
I also do a lot of #study update posts when Iâm studying or during finals, those arenât included here.
I get pretty interesting #asks & sometimes they have some sort of advice so check them out.
You can also find some #stylespo & #wellness posts on here, this isnât exclusively a medstudyblr.â
Youâ might stumble on some .. garbage not so healthy food posts, because I need something to hold me off until cheat day. Along with some random pictures of flowers because I like flowers đž
Updated on 18/5/2019
đ
Corticopatia...âVivir con una caja de cartĂłn cubriendo tu cabezaâ...
CortipatĂa es una afecciĂłn del Ăłrgano de Corti que produce una reducciĂłn de la capacidad para percibir sonidos. Por sus raĂces etimolĂłgicas significa âenfermedad en el Ăłrgano de Cortiâ. El Ăłrgano de Corti, es el verdadero receptor auditivo y se encuentra en el oĂdo interno.
Su cometido es convertir la energĂa mecĂĄnica de las ondas sonoras en energĂa nerviosa que posteriormente es transportada por medio del nervio acĂșstico y del nervio auditivo al cerebro donde es interpretada por este y es cuando decimos que escuchamos el sonido.
La CortipatĂa es un padecimiento donde Ăłrgano de Corti es afectado, y debido a esto la audiciĂłn y el sentido del equilibrio disminuye, y son diversos los factores que pueden ocasionarla como por ejemplo: hereditarios familiares o personales como la hipertensiĂłn arterial, la diabetes, tambiĂ©n pueden tener origen neurolĂłgico o traumĂĄtico entre otros.
Una de sus caracterĂsticas mĂĄs representativa es la hipoacusia conductiva nombre que recibe la sordera o bien la disminuciĂłn de la capacidad auditiva a un nivel inferior al umbral normal.
Esta hipoacusia puede ser unilateral o bilateral y sus causas pueden ser muy diversas y es necesario atender prontamente esta falla para prevenir que el daño siga avanzando o bien evitar que este se convierta en permanente.
¿Qué relación tiene la Cortipatia con los Acufenos?
Bien veamos ahora los signos acompañantes de la presbiacusia
Podemos mencionar varios, pero nos ajustaremos a los dos mĂĄs bĂĄsicos y totalmente unidos al Ăłrgano auditivo.
A) AcĂșfenos
Por lo general, la presbiacusia se inicia sin presentar ningĂșn acĂșfeno. Cabe señalar que en el inicio dicha patologĂa no presenta el brote de los denominados AcĂșfenos o Tinnitus. Mas no es raro que en el trayecto de esta presbiacusia, la persona que la sufre nos mencione su apariciĂłn, y la mayorĂa sitĂșan a los AcĂșfenos dentro de la tonalidad de los sonidos agudos.
b) Vértigos
Realmente no es correcto señalar que una persona presbiacĂșsica sufre de vĂ©rtigos, ya que adentrĂĄndonos en su estudio clĂnico, no muestra las caracterĂsticas tĂpicas de la enfermedad vertiginosa ni sus signos y sĂntomas que la acompañan, llamadas manifestaciones neurovegetativas. MĂĄs bien se refiere a dificultades estĂĄticas y en relaciĂłn en casi la totalidad de los casos con la dinĂĄmica del desplazamiento.
Con esto concluimos lo relacionado con las Cortipatias y su relaciĂłn con los Acufenos o tinnitus.
Carta del Dr. Luis Alberto Pérez. Ortopedista Pediatra, a la sociedad en general.
âBuen dia âŠ
Con motivo de mi detenciĂłn injusta en el estado de Oaxaca , me permitĂ escribir la siguiente reflexiĂłn; espero que me ayuden a compartirla para crear consciencia de la grave situaciĂłn que vivimos los mĂ©dicos de nuestro paĂs .. espero poder escribirla sin problemas en este infierno que es la carcelâŠ. Gracias a todos por su apoyo y comprensiĂłn âŠ.
El mejor Doctor del mundo.
Yo nacĂ para ayudar. Para salvar vidas.
Cuando tenĂa 18 años abandonĂ© mi hogar para siempre, no sabĂa que no volverĂa a aquella cama jamĂĄs, no escucharĂa de nuevo al cenzontle posado en el ĂĄrbol de guanĂĄbana y dejarĂa atrĂĄs todo mi pasado.
Mis padres hicieron el esfuerzo de mandarme a vivir a la capital.
En ese lugar nuevo, la transiciĂłn de la adolescencia a la adultez fue abrupta, yo no sabĂa ni cruzar la calle en un perifĂ©rico y los lugares ya no estaban al alcance de la rodada de la bicicleta que me habĂa transportado a todos lados en aquel pueblo que dejĂ©. Todo me daba miedo.
PresentĂ© el examen para la carrera de medicina y quedĂ© en una cosa que se llamaba preuniversitario, durante el cual tenĂas que competir contra otras trescientas personas para pelear por uno de los 80 lugares privilegiados que entrarĂan a la carrera. A esa edad empecĂ© aprender, ademĂĄs de medicina, a desvelarme inhumanamente, a mal comer, a tolerar el estrĂ©s y a hacer los sacrificios mĂĄs inhumanos que no le desearĂa a ningĂșn muchacho de 18 años.
Aun asĂ, soñaba con portar el uniforme blanco de la Facultad de Medicina, con leer los libros grandotes que todos andaban encima como animales de carga, con usar y entender ese palabrerĂo complejo que escuchaba en la boca de los mĂĄs grandes.
GanĂ© un lugar. TriunfĂ©. EntrĂ© al primer mĂłdulo de la carrera. Mis padres viajaron a la capital a verme, creo que mĂĄs felices que yo; como si fuera poco, en otro esfuerzo, me compraron los mejores zapatos blancos, los mejores pantalones blancos, las Filipinas y hasta los mejores calzones blancos. TendrĂan que haberme visto mi primer dĂa de clases, todo era risa con mis papĂĄs, en mi mismo, me tomaron fotos y mi madre me echĂł su bendiciĂłn.
No sabĂa el viaje que se avecinaba. 5 años de carrera. En esos 5 años empecĂ© a entender que algo iba a cambiar para siempre, empecĂ© a saber que la medicina te quita la individualidad y te envuelve en un campo semĂĄntico de individuos destinados al sacrificio, a las injusticias, al cansancio eterno.
En esos 5 años me perdĂ la de cumpleaños, reuniones familiares, pasteles, partidos, conciertos, pelĂculas, bienvenidas, despedidas, nacimientos que ustedes no imaginan, no imaginan. Pero querĂa salir de ahĂ, por fin ser mĂ©dico y atender a mis pacientes, asĂ que seguĂ. TerminĂ© la escuela a los 23. Era aĂșn joven, aun pequeño, pero algo en mi cara habĂa cambiado, ya no era yo, era alguien mĂĄs.
Pero sorpresa, el año siguiente tuve que hacer mi internado rotatorio de pregrado. Lo voy a decir lo mĂĄs sinceramente posible, ya no le tengo miedo al infierno porque no puede haber algo mĂĄs atroz que lo que vivĂ en esa Ă©poca. Aproximadamente 15 horas de sueño a la semana, a veces 36 horas de ayuno. En ginecologĂa bajĂ© 10 kilogramos, pensĂ© que me habĂa enfermado. AverigĂŒĂ© lo que se siente quedarse dormido parado, querer llorar de tanto cansancio, que se burlen de ti por estar cansado, que te digan inĂștil , que te humillen en frente de personas desconocidas, que te exijan hasta que piensas en renunciar, que te exijan hasta el punto de querer morirte(no metafĂłricamente, literalmente), que todas tus buenas intenciones sean pisoteadas.
En ese mismo año por fin tuve mi primer contacto con pacientes, muchos tipos de pacientes. Personas buenas que me ofrecĂan comida o cuando menos compasiĂłn. Y otras que menospreciaban mi trabajo, que me miraban despectivamente, que no me dejaban ni tocarlos. Aun asĂ algo entendĂ de todo eso, que mi labor era dar lo mejor de mi sin condiciones, a que no importaba cĂłmo me trataran siempre darĂa mi mejor esfuerzo para dar lo mejor de mi, lo mejor de ese Niño de 18 años que iniciĂł la carrera. AsĂ fue, aprendĂ muchĂsimo, puede que mĂĄs aĂșn que en la escuela. Desde ahĂ supe que lo que mĂĄs me gustaba hacer se enfocaba en una sola especialidad y que querĂa ser yo un especialista.
Al año siguiente me tocaba cumplir con mi servicio social, en una comunidad, en un lugar en donde descubrĂ la marginaciĂłn de nuestro paĂs en muchos aspectos. El servicio social es muy solitario, la carretera era muy peligrosa, en tres ocasiones la combi de trasporte pĂșblico(muy fea por cierto) en la que viajaba para allĂĄ estuvo a punto de salirse en un voladero. EscuchĂ© que en otros estados habĂan asesinado a pasantes como yo, en unidades mĂ©dicas como la mĂa; tenĂa miedo, cuando la enfermera se iba a casa yo me encerraba bajo llave. Que silencio habĂa ahĂ. Pero no todo era miedo, mi mayor orgullo fue poner gordito y en buenas condiciones a mi paciente crĂłnico mĂĄs descontrolado, un paciente diabĂ©tico absolutamente caquĂ©xico y con evidente carencia total de insulina. Me sentĂ muy bien, ese logro era mĂo, por primera vez sentĂa que alejaba de la muerte a una persona, directamente yo, con mis conocimientos. Estaba a punto de convertirme en Doctor, ya se me notaba, ya lo notaba yo. Cuanta ilusiĂłn.
TambiĂ©n mientras cumplĂa con mi servicio social, estudiĂ© para mi examen de especialidad, un examen en donde compite todo MĂ©xico por escasos lugares(cĂłmo era la costumbre). Gracias a Dios pasĂ©.
Nueva ilusiĂłn. Nuevos objetivos. Nuevo uniforme blanco, nuevos zapatos y ademĂĄs esta vez usarĂa camisa y corbata. Uff! Hubieran visto cĂłmo me veĂa yo de elegante. Me veĂa y no la creĂa.
ÂżSe acuerdan del internado? ÂżSe acuerdan lo que dije del infierno? Es lo mismo pero por 4 años mĂĄs. AquĂ si que me exigĂan, cuando piensas que no puede haber algo mĂĄs exigente viene otra cosa y le gana(la medicina asĂ es). Se repitieron varias cosas inhumanas. En el primer año puede quĂ© haya dormido unas 8 horas a la semana de las 56 horas que duerme una persona normal, no hay cafĂ© que te quite ese sueño tan terrible. Me fueron convirtiendo en algo diferente a un humano, en alguien por quien ya nadie siente compasiĂłn, en un objeto de trabajo, en un esclavo, en un ente con mucha habilidad y conocimientos.
La contraparte a lo anterior fue que a lado de mis compañeros y maestros en esos años salvamos vidas verdaderamente. Personas que debieron de haber muerto salĂan caminando, cosas increĂbles. Unos te sonreĂan al irse, otros te daban las gracias, otros ni las gracias, otros hasta enojados se iban. Pero que importaba eso, se iban, vivitos y coleando como dicen, a sus casas con vida, y ese era el pago mĂĄs grande. Figurense que una persona que no ha dormido nada en dos dias, que lleva 20 horas sin comer, se la pasa parado frente a ti parando la hemorragia de tu hĂgado, te quita el bazo, repara todos los estallamientos de tus intestinos y al final tiene que ir a poner en hojas de papel todo lo que hizo y despuĂ©s a donde estĂĄn internados los demĂĄs pacientes estables para poner mĂĄs notas en papel de 30 pacientes. Pero que importa, tengo el orgullo de decir que en esa Ă©poca salvĂ© tantas vidas que perdĂ la cuenta.
Llegó el final de la residencia, de esos 4 años. Oficialmente a mis 30 años de vida terminé mi preparación, soy un recién graduado desempleado. Pero me queman las manos, mi cerebro estå listo, quiero salir y curar a todo el mundo, quiero salvarle la vida a todos, quiero compartir mis esfuerzos por las personas, quiero ser el mejor doctor del mundo.
Si supieran cómo me costó conseguir mis trabajitos con 11 años de preparación. Pero me he esforzado mucho y mi satisfacción mås grande sigue siendo verlos irse de pie a sus casas, sanos y vivos.
En este camino aprendĂ que no se puede salvar a todos, muy a mi pesar he visto personas morir y la conceptualizaciĂłn filosĂłfica de la muerte que tengo es diferente ahora. Me considero una persona sumamente sensible, siento que me muero cuando cada paciente estĂĄ aĂșn en proceso de recuperaciĂłn, porque yo soy su cuidador. Mi mayor deseo es que todos mis pacientes se vayan bien, que me sonrĂan y eso al final del dĂa, que aĂșn sigue siendo extenuante, es lo que me da fuerzas.
âŠ.
Hoy dicen que matĂ© a propĂłsito a uno de mis pacientes, que lo matĂ© con dolo. Me acuerdo muy bien de Ă©l, todos los dĂas le pienso, me doliĂł en el alma, ya me sentĂa triste; ahora con esto me siento mĂĄs. No entiendo nada de nada de leyes, no se que hacer, lo Ășnico que se hacer es ser mĂ©dico. No entiendo nada.
Van a meter a la cårcel al niño de 18 años que fui, a toda mi historia.
Si es que Dios existe, yo se que es el Ășnico que sabe que yo intentĂ© con toda mi alma que mi paciente se fuera bien, quien iba a pensar que presentarĂa la reacciĂłn alĂ©rgica mĂĄs severa de todas a un medicamento que jamĂĄs se le habĂa administrado. Cualquiera sabe que eso es imposible de saber, pero dicen que lo matĂ© y con dolo.
Los familiares dicen que me iré al infierno, no es cierto, este es mi infierno y el infierno ya lo conozco muy bien.
Mi querido Dios, la sociedad me quiere crucificar, ¿porqué me has abandonado? Yo solo deseaba ser el mejor doctor del mundo".
#TodosSomosLuis
Carta del Dr. Luis Alberto Pérez. Ortopedista Pediatra, a la sociedad en general.
âBuen dia ...
Con motivo de mi detenciĂłn injusta en el estado de Oaxaca , me permitĂ escribir la siguiente reflexiĂłn; espero que me ayuden a compartirla para crear consciencia de la grave situaciĂłn que vivimos los mĂ©dicos de nuestro paĂs .. espero poder escribirla sin problemas en este infierno que es la carcel.... Gracias a todos por su apoyo y comprensiĂłn ....
El mejor Doctor del mundo.
Yo nacĂ para ayudar. Para salvar vidas.
Cuando tenĂa 18 años abandonĂ© mi hogar para siempre, no sabĂa que no volverĂa a aquella cama jamĂĄs, no escucharĂa de nuevo al cenzontle posado en el ĂĄrbol de guanĂĄbana y dejarĂa atrĂĄs todo mi pasado.
Mis padres hicieron el esfuerzo de mandarme a vivir a la capital.
En ese lugar nuevo, la transiciĂłn de la adolescencia a la adultez fue abrupta, yo no sabĂa ni cruzar la calle en un perifĂ©rico y los lugares ya no estaban al alcance de la rodada de la bicicleta que me habĂa transportado a todos lados en aquel pueblo que dejĂ©. Todo me daba miedo.
PresentĂ© el examen para la carrera de medicina y quedĂ© en una cosa que se llamaba preuniversitario, durante el cual tenĂas que competir contra otras trescientas personas para pelear por uno de los 80 lugares privilegiados que entrarĂan a la carrera. A esa edad empecĂ© aprender, ademĂĄs de medicina, a desvelarme inhumanamente, a mal comer, a tolerar el estrĂ©s y a hacer los sacrificios mĂĄs inhumanos que no le desearĂa a ningĂșn muchacho de 18 años.
Aun asĂ, soñaba con portar el uniforme blanco de la Facultad de Medicina, con leer los libros grandotes que todos andaban encima como animales de carga, con usar y entender ese palabrerĂo complejo que escuchaba en la boca de los mĂĄs grandes.
GanĂ© un lugar. TriunfĂ©. EntrĂ© al primer mĂłdulo de la carrera. Mis padres viajaron a la capital a verme, creo que mĂĄs felices que yo; como si fuera poco, en otro esfuerzo, me compraron los mejores zapatos blancos, los mejores pantalones blancos, las Filipinas y hasta los mejores calzones blancos. TendrĂan que haberme visto mi primer dĂa de clases, todo era risa con mis papĂĄs, en mi mismo, me tomaron fotos y mi madre me echĂł su bendiciĂłn.
No sabĂa el viaje que se avecinaba. 5 años de carrera. En esos 5 años empecĂ© a entender que algo iba a cambiar para siempre, empecĂ© a saber que la medicina te quita la individualidad y te envuelve en un campo semĂĄntico de individuos destinados al sacrificio, a las injusticias, al cansancio eterno.
En esos 5 años me perdĂ la de cumpleaños, reuniones familiares, pasteles, partidos, conciertos, pelĂculas, bienvenidas, despedidas, nacimientos que ustedes no imaginan, no imaginan. Pero querĂa salir de ahĂ, por fin ser mĂ©dico y atender a mis pacientes, asĂ que seguĂ. TerminĂ© la escuela a los 23. Era aĂșn joven, aun pequeño, pero algo en mi cara habĂa cambiado, ya no era yo, era alguien mĂĄs.
Pero sorpresa, el año siguiente tuve que hacer mi internado rotatorio de pregrado. Lo voy a decir lo mĂĄs sinceramente posible, ya no le tengo miedo al infierno porque no puede haber algo mĂĄs atroz que lo que vivĂ en esa Ă©poca. Aproximadamente 15 horas de sueño a la semana, a veces 36 horas de ayuno. En ginecologĂa bajĂ© 10 kilogramos, pensĂ© que me habĂa enfermado. AverigĂŒĂ© lo que se siente quedarse dormido parado, querer llorar de tanto cansancio, que se burlen de ti por estar cansado, que te digan inĂștil , que te humillen en frente de personas desconocidas, que te exijan hasta que piensas en renunciar, que te exijan hasta el punto de querer morirte(no metafĂłricamente, literalmente), que todas tus buenas intenciones sean pisoteadas.
En ese mismo año por fin tuve mi primer contacto con pacientes, muchos tipos de pacientes. Personas buenas que me ofrecĂan comida o cuando menos compasiĂłn. Y otras que menospreciaban mi trabajo, que me miraban despectivamente, que no me dejaban ni tocarlos. Aun asĂ algo entendĂ de todo eso, que mi labor era dar lo mejor de mi sin condiciones, a que no importaba cĂłmo me trataran siempre darĂa mi mejor esfuerzo para dar lo mejor de mi, lo mejor de ese Niño de 18 años que iniciĂł la carrera. AsĂ fue, aprendĂ muchĂsimo, puede que mĂĄs aĂșn que en la escuela. Desde ahĂ supe que lo que mĂĄs me gustaba hacer se enfocaba en una sola especialidad y que querĂa ser yo un especialista.
Al año siguiente me tocaba cumplir con mi servicio social, en una comunidad, en un lugar en donde descubrĂ la marginaciĂłn de nuestro paĂs en muchos aspectos. El servicio social es muy solitario, la carretera era muy peligrosa, en tres ocasiones la combi de trasporte pĂșblico(muy fea por cierto) en la que viajaba para allĂĄ estuvo a punto de salirse en un voladero. EscuchĂ© que en otros estados habĂan asesinado a pasantes como yo, en unidades mĂ©dicas como la mĂa; tenĂa miedo, cuando la enfermera se iba a casa yo me encerraba bajo llave. Que silencio habĂa ahĂ. Pero no todo era miedo, mi mayor orgullo fue poner gordito y en buenas condiciones a mi paciente crĂłnico mĂĄs descontrolado, un paciente diabĂ©tico absolutamente caquĂ©xico y con evidente carencia total de insulina. Me sentĂ muy bien, ese logro era mĂo, por primera vez sentĂa que alejaba de la muerte a una persona, directamente yo, con mis conocimientos. Estaba a punto de convertirme en Doctor, ya se me notaba, ya lo notaba yo. Cuanta ilusiĂłn.
TambiĂ©n mientras cumplĂa con mi servicio social, estudiĂ© para mi examen de especialidad, un examen en donde compite todo MĂ©xico por escasos lugares(cĂłmo era la costumbre). Gracias a Dios pasĂ©.
Nueva ilusiĂłn. Nuevos objetivos. Nuevo uniforme blanco, nuevos zapatos y ademĂĄs esta vez usarĂa camisa y corbata. Uff! Hubieran visto cĂłmo me veĂa yo de elegante. Me veĂa y no la creĂa.
ÂżSe acuerdan del internado? ÂżSe acuerdan lo que dije del infierno? Es lo mismo pero por 4 años mĂĄs. AquĂ si que me exigĂan, cuando piensas que no puede haber algo mĂĄs exigente viene otra cosa y le gana(la medicina asĂ es). Se repitieron varias cosas inhumanas. En el primer año puede quĂ© haya dormido unas 8 horas a la semana de las 56 horas que duerme una persona normal, no hay cafĂ© que te quite ese sueño tan terrible. Me fueron convirtiendo en algo diferente a un humano, en alguien por quien ya nadie siente compasiĂłn, en un objeto de trabajo, en un esclavo, en un ente con mucha habilidad y conocimientos.
La contraparte a lo anterior fue que a lado de mis compañeros y maestros en esos años salvamos vidas verdaderamente. Personas que debieron de haber muerto salĂan caminando, cosas increĂbles. Unos te sonreĂan al irse, otros te daban las gracias, otros ni las gracias, otros hasta enojados se iban. Pero que importaba eso, se iban, vivitos y coleando como dicen, a sus casas con vida, y ese era el pago mĂĄs grande. Figurense que una persona que no ha dormido nada en dos dias, que lleva 20 horas sin comer, se la pasa parado frente a ti parando la hemorragia de tu hĂgado, te quita el bazo, repara todos los estallamientos de tus intestinos y al final tiene que ir a poner en hojas de papel todo lo que hizo y despuĂ©s a donde estĂĄn internados los demĂĄs pacientes estables para poner mĂĄs notas en papel de 30 pacientes. Pero que importa, tengo el orgullo de decir que en esa Ă©poca salvĂ© tantas vidas que perdĂ la cuenta.
Llegó el final de la residencia, de esos 4 años. Oficialmente a mis 30 años de vida terminé mi preparación, soy un recién graduado desempleado. Pero me queman las manos, mi cerebro estå listo, quiero salir y curar a todo el mundo, quiero salvarle la vida a todos, quiero compartir mis esfuerzos por las personas, quiero ser el mejor doctor del mundo.
Si supieran cómo me costó conseguir mis trabajitos con 11 años de preparación. Pero me he esforzado mucho y mi satisfacción mås grande sigue siendo verlos irse de pie a sus casas, sanos y vivos.
En este camino aprendĂ que no se puede salvar a todos, muy a mi pesar he visto personas morir y la conceptualizaciĂłn filosĂłfica de la muerte que tengo es diferente ahora. Me considero una persona sumamente sensible, siento que me muero cuando cada paciente estĂĄ aĂșn en proceso de recuperaciĂłn, porque yo soy su cuidador. Mi mayor deseo es que todos mis pacientes se vayan bien, que me sonrĂan y eso al final del dĂa, que aĂșn sigue siendo extenuante, es lo que me da fuerzas.
....
Hoy dicen que matĂ© a propĂłsito a uno de mis pacientes, que lo matĂ© con dolo. Me acuerdo muy bien de Ă©l, todos los dĂas le pienso, me doliĂł en el alma, ya me sentĂa triste; ahora con esto me siento mĂĄs. No entiendo nada de nada de leyes, no se que hacer, lo Ășnico que se hacer es ser mĂ©dico. No entiendo nada.
Van a meter a la cårcel al niño de 18 años que fui, a toda mi historia.
Si es que Dios existe, yo se que es el Ășnico que sabe que yo intentĂ© con toda mi alma que mi paciente se fuera bien, quien iba a pensar que presentarĂa la reacciĂłn alĂ©rgica mĂĄs severa de todas a un medicamento que jamĂĄs se le habĂa administrado. Cualquiera sabe que eso es imposible de saber, pero dicen que lo matĂ© y con dolo.
Los familiares dicen que me iré al infierno, no es cierto, este es mi infierno y el infierno ya lo conozco muy bien.
Mi querido Dios, la sociedad me quiere crucificar, ¿porqué me has abandonado? Yo solo deseaba ser el mejor doctor del mundo".
#TodosSomosLuis
SAN ANTONIO//TEXAS
#GreatPlace #DowntownUtsa #SanAntonioTexas
Soooo...My university has this fountain
The Sombrilla fountain has a legend. If you jump into before finals, you will get a ll Aâs in your classes, regardless on how you did through out the semester. However, UTSA doesnât allow people to mess with the fountain and if you try to jump in you will be expelled and put in jail. Today however, I donât know if this person cursed everyone or blessed everyone but this is pretty fun.
(Secretly hoping the person who put soap in the fountain blessed everyone with Aâs)
#Happy #UTSA #Runners #Peace #Proud
âđ»
Para pendejo no se estudia
JAJAJAJAJA.
#Let's go
Un relax de 30 minutos antes de irme a trabajar đđđ»đ€Šđ»ââïž ... Hace un año estuve en un lugar llamado #Huautla pertenece a Oaxaca, y lo veĂa como lo peor por la lejanĂa que tenĂa con mi familia y amigos, resulta que en este mes en el que ya casi terminaba mi estancia allĂĄ hace un año, vi lo afortunada que fui al ser enviada a un lugar mĂĄgico en todos los sentidos. Regrese a casa diferente pero tambiĂ©n temerosa por no saber mi destino siguiente. En este rato quisiera desahogarme, y espero alguna palabra de animo. Va a hacer un año prĂĄcticamente en que tambiĂ©n me empecĂ© a alejar de quien considerĂł una de mis mejores amigas đđ». Por lo tanto si ven amigos ha sido un año lleno de altibajos. A ti amiga te reitero mi cariño y mi amistad, es obvio que no cree en ello, a veces pienso que tiene razĂłn por quĂ© me porte mala onda hice berrinche y la metĂ en problemas en su trabajo sin querer, a pesar de querer hablarlo, eso y otras cosas mĂĄs, no hemos podido por equis o ye razĂłn. Pase unos meses en una localidad bonita pero mi deseo era regresar a casa, gracias a Dios y a mi trabajo ja ja se logrĂł y sĂ© que es rogĂł por lo que tengo que seguir echĂĄndole mil ganas. Con mi amiga ya no trabajamos juntas, si en el mismo lugar pero sus actividades y las mĂas no son las mismas ya, cuando cambias de un escalĂłn a otro sin estar preparado sientes que el piso se mueve pero que aĂșn te sientes parte de el escalĂłn anterior, es lo que me pasĂł a mi. Querida amiga, te quiero mucho, mi error ha sido querer seguir formando parte de aquel escalĂłn, cuando obviamente no es asĂ, para fortuna y desfortuna, fortuna por quĂ© se supone doy un salto mĂĄs, y desfortuna por quĂ© con la mejor intenciĂłn del mundo he querido seguir ayudĂĄndote y no me lo has permitido. Llegue con reclamos y reclamos desde hace esos meses, me sentĂ mal por quĂ© la confianza se vio afectada, y me sigo sintiendo asĂ, quiero echar desmadre con mi amiga estar en las buenas y en las malas, comprende que no todo estĂĄ en mi, tengo un genio de la chingada, no quiero meterme mĂĄs en tus asuntos si tĂș no lo deseas o no confĂas en mĂ. AclarĂł que esto no es un reclamo mĂĄs aunque lo parezca ja ja, hace unos minutos te pregunte por tus dĂas de descanso y no quisiste responder. Deseo terminar el año olvidĂĄndome de las cosas que nos afectaron, y hacer changuitos por quĂ© volvamos a las andadas en las buenas y en las malas. A todos ustedes que me leyeron, unos consejos, amen mucho, perdonen, no se metan en lo que no los llaman y seamos humildes. Errores que cometĂ para que mi amiga, tĂș que me lees te estĂ©s alejando y me llames caca: 1. Querer ser amiga incondicional. 2. Solapar a un amigo en comĂșn. 3. Hablarle a amigos tuyos por lo que me consideras de lo peorcito. 4. Ofrecerte una ayuda de la que no me arrepentĂ, pero tambiĂ©n tengo una casa a la que podĂas acudir por el. 5. No tengo ni madres de idea de que otra cosa te moleste de mi, maybe mi baja autoestima đ€Ł la que permite que me pisoteen, que me haya dicho que me veo mal, que le reclame a mi cirujano plĂĄstico por quĂ© no me dejo bien la
nariz, cuando no sabes la historia de eso, cuando aĂșn sabiendo que mi estima es la peor, me has criticado fĂsicamente. Cosa en la que por mi bien estoy aprendiendo a aceptarme. Te quiero mucho espero la pases chido en tus dĂas de descanso y podemos perdonarnos. #Autoestima No soy idiota, tengo baja autoestima. đ No sean sarcĂĄsticos con alguien sin saber por lo que estĂĄn pasando.
ĂXTASIS !Â