— No gracias, Poppy cuenta como tres.— Su hermana era completamente impredecible, al grado de que no podĂan perderla de vista por más de cinco minutos o seguramente se meterĂa en problemas.
Ver a tanta gente que no conocĂa la ponĂa un tanto nerviosa. TomĂł el vaso de limonada con ambas manos para tener algo a quĂ© sujetarse. Acababa de darle un sorbo cuando escuchĂł al que suponĂa debĂa ser su hermano.
— Oh no no... No dije que tenĂa cara de gato, ni siquiera sabĂa cĂłmo lucĂa... Lo que querĂa decir era que tenĂa nombre como de un gato...— Se apresurĂł a rectificar. Recordaba bien lo que habĂa dicho el dĂa en que se acababan de mudar y Dawlish le hablaba sobre su hermano.
Pronto su atenciĂłn se desviĂł a quien suponĂa debĂa ser otra de sus hermanas, aunque no entendĂa muy bien de quĂ© estaban hablando los demás y le parecĂa descortĂ©s hacer preguntas al respecto.
— Cuando tienen pijamadas se quedan en la casa de la alberca. TĂ©cnicamente habĂa una habitaciĂłn de huĂ©spedes pero esa es para Hannah y Lizzie.— Una de las razones por las que se habĂan decidido por esa casa era porque habĂa una habitaciĂłn para cada uno de los niños, Hannah incluida por supuesto. Se habĂan asegurado de que tuviera una cuna para Lizzie igual que la habitaciĂłn de Benji tenĂa una para Sadie.
— ¡Louis! — Le respuesta del más pequeño de sus hijos la hizo casi derramar la limonada que estaba sirviendo en los dos vasos adicionales. Esa clase de bromas sobre el tema eran lo habitual en casa, pero en su opiniĂłn, no podĂan presionarlos, todo sucederĂa a su propio ritmo y debĂan darles su espacio.— Niños ya basta, tenemos invitadas.— Conociendo a los niños estaban a nada de comenzar a lanzarse cosas.
— Y tĂş eres su Ăşnico hermano, deberĂas darle el ejemplo y no alentarlo a ser un revoltoso.— AgregĂł, mirando a Benji que cuando estaba con George era como si los dos tuvieran la misma edad.
— Ay mamá, ÂżDe dĂłnde sacaste otras dos niñas? CreĂ que habĂamos acordado que ya eran muy viejos para más bebĂ©s.— MirĂł a su papá tambiĂ©n, recordándoles la conversaciĂłn que habĂan tenido cuando les dijeron que Georgie llegarĂa en unos meses.— Si siguen asĂ vamos a ser una docena.— De por sĂ no era como que seis fueran poca cosa.
— ÂżQuieres vivir para ver un nuevo dĂa?— No importaba si Georgie era pequeño, igual discutirĂa con Ă©l y no era excusa para dejarlo ganar. Aunque Hamish era su invitado, desde años atrás habĂan acordado quedarse en habitaciones separadas por el propio bien de ambos. Algo que tambiĂ©n habĂan prometido no volver a mencionar— Puedes tratar que sean quince segundos y aĂşn asĂ voy a atraparlo.— Mientras hablaba y antes de que Benjamin se acercara lo suficiente se deshizo de sus zapatos para salir corriendo más cĂłmodamente.
EntrĂł en el momento exacto para escuchar la conversaciĂłn y como supuso, se habĂa desviado al tema de siempre— Oye sĂ, el enano tiene razĂłn. No traje a nadie sin uno de estos antes.— Dijo, levantando su mano enseñándole a los demás el prácticamente aĂşn reciente anillo de compromiso.
— Como sea, veinte galeones a quien haga que el otro termine en el suelo primero. Treinta si alguien termina en la alberca.— Conociendo a ambos y que Danny no se detendrĂa solo porque Georgie era pequeño, aquello era completamente posible.
"Oh lĂ lĂ , la balle est dans votre camp!" HabĂa gritado Poppy con energĂa, creyendo que quizá se trataba de una especie de juego. George mirĂł a su hermana mayor con los ojos entornados y una sonrisa burlona en el rostro. Él tenĂa la ventaja de que conocĂa el lugar mejor que ellos que no llevaban ni veinte minutos ahĂ.
—No necesito que la detengas, soy más rápido. Un ganador. Amy, mejor que tengas esos treinta galeones en monedas francesas. Arrivederci, yorkies — dijo sin notar que usó palabras en cualquier idioma menos francés por la emoción, antes de salir corriendo por la puerta delantera de la cocina, pues su idea era rodear de nuevo la propiedad escapando por la puerta principal, pero fue atrapado por un fuerte par de brazos que reconoció enseguida.
—¡Ay no, Kat! Por favor, estoy enmedio de una carrera... — se quejó intentando en vano soltarse del agarre de su cuñada.
Aunque se habĂa adelantado para interponerse entre su hermana Danielle y Georgie, ignorando por completo a su madre, la visiĂłn de su esposa dirigiĂ©ndose hacia la cocina, lo congelĂł.
Apenas y reaccionĂł cuando unas conocidas manos chocaron contra sus rodillas. La pequeña Sadie habĂa rebasado a su mamá y lo habĂa atrapado. Se inclinĂł para tomarla en sus brazos y avanzĂł hacia Kat.
— ¡QuĂ© bueno que llegaste para atrapar a ese pequeño bribĂłn, mi amor! Eres nuestra heroĂna. No sabĂa que en Francia estuviera tan alto el crĂmen. Venga Sadie, tres hurras por mamá. Hip, hip... — se apresurĂł a intentar distraerla para que George pudiera huir pero sabĂa que era prácticamente una batalla perdida.
Sadie despertĂł justo cuando Danny llegĂł. SeguĂa en la sala con las gemelas y aunque su siesta habĂa terminado, la bebĂ© aĂşn estaba estirándose. Se tomĂł todavĂa algunos minutos antes de pedir levantarse. Aunque los demás estaban en la cocina, el ruido era lo suficientemente fuerte para llegar hasta donde estaban, lo que alertĂł a Sadie.
La ayudĂł a ponerse de pie y esquivar las maletas de todos que se encontraban en el pasillo, pero en cuanto las pasaron saliĂł corriendo a la cocina pues habĂa escuchado la voz de su papá. Iba siguiĂ©ndola de cerca pero chocĂł con el segundo más pequeño de la casa al que solo rodeo rápidamente con sus brazos para evitar caer.
— SĂ, en medio de una carrera a tropezarte con todas las maletas y no creo que quieras empezar las vacaciones en el hospital.— De camino a la cocina logrĂł escuchar su pequeña discusiĂłn con Danny y, por supuesto, la participaciĂłn de Ben.— Si Georgie es el pequeño bribĂłn, entonces tĂş eres el bribĂłn mayor.— En lugar de incitar a la violencia puedes cambiarle el pañal a Sadie, te toca.— Justo en ese momento escuchĂł a la mayor de las Dawlish terminar de contar y sin duda irĂa detrás de Georgie.
— Al armario, rápido.— Solo entonces lo soltĂł para ayudarlo a abrir la puerta más cercana y esconderlo de su hermana. AsĂ ganarĂa un poco de tiempo.

















