jiyvn:
Por supuesto que no hizo falta mucha persuasión para convencerla de aceptar una salida, por supuesto. A pesar de que tenía un turno en el café familiar esa tarde, se las ingenió para que su compañero la cubriera y salió un par de horas antes, teniendo que arreglar los últimos detalles de su atuendo y maquillaje en el baño del local. Cuando notó que se le hacía un poco tarde, tomó su bolso y su cardigan para salir corriendo a tomar un taxi, pidiéndole que le dejara a una cuadra del punto en el que acordaron verse. Y mientras se ajustaba la minifalda en su camino hacia la esquina, ensanchó una sonrisa impecable al verlo a lo lejos y apuró el paso, saludándole finalmente con una inclinación de cabeza. “Cómo lo siento, ¿tardé demasiado?” preguntó escondiendo un mechón de cabello tras su oreja, sus ojos centelleando al oír el término ‘tiendas’. Entonces fue que miró a sus alrededores y torció su boca con cierta picardía, acercándose para enlazar sus brazos con delicadeza. “Si prometes darme algún presente, te acompañaré a donde tú quieras.”
“La espera valió la pena.” Dijo adulador, mirándola de pies a cabeza con apreciación, el atuendo quedándole a la perfección como siempre que la veía. Mordió su labio inferior, permitiéndole que lo tomara del brazo sin ninguna queja. ¿Por qué quejarse si una hermosa muchacha entablaba contacto físico? Conocía aquella sonrisa, era de las que le llamaba a pedir de su compañía, mostrando que no era tan inocente como aparentaba. “No te habría invitado aquí si no planeara darte un presente.” Contestó divertido, ideas paseando en su mente, entre vestidores y cuartos privados. Comenzó a caminar, guiándola hasta que pudieran observar las calles a su alrededor, repletas de tientas de renombre. “¿A dónde crees que deberíamos ir primero? Por su regalo, por supuesto.”













