¿Quién pensó que se te iba a extrañar tanto, flaco?
2018, se cumplen cuatro años de que no estás.
Nos dejaste a todos frágiles por más de que pongamos cara fuerte.
En toda Argentina llueve los 4 de septiembre.
Nos dolió que nos hayas dejado de esa forma. Nos sigue doliendo que te hayas ido hacia otra dirección, allá arriba con tus grandes. Cómo Bowie por ejemplo.
Todos mis 4-09 van a ser luto por siempre.
Me criaron desde bebé escuchando tu música tan eléctrica, tan con doble sentido a veces, tan mágica.
Me criaron escuchando a los Grandes de Soda Stereo y le doy gracias a mi viejo que siempre me dió esa posibilidad de escuchar su música.
Venís desde hace 17 años acompañándome en la vida. Una lastima que a menos de la mitad de mi camino te fueras.
Una lastima el no poder ido a verte en conciertos.
Una lastima no poder ver cómo te sacabas con la guitarra tocando "sueles dejarme solo".
Una lastima no poder contar los días que faltan para poder ir a ver un concierto de Soda.
Siempre que te escribo, a solas y para mí, lloro.
De impotencia, de rabia, de tristeza, de amor, de dolor, de todo junto.
Nos dejaste a tus dos hijos que son tu calco.
Nos dejaste a tu mamá que siempre hablo maravillas de vos.
Nos dejaste tu música, a nosotros, seres inferiores que muchas veces no comprendíamos que nos trasmitias.
Nos dejaste una herida grande, Gus.
A toda la gente que te pido ver en vivo, la envidio y la admiro.
Muchos vivieron la mejor etapa de toda la música Argentina gracias a vos.
Condenadamente gracias a tus viejos, que te dejaron nacer.
Condenadamente gracias a tus hijos por ser tú viva imagen.
Condenadamente gracias a vos, por haber respirado tanto aire como pudiste y por cantar a todo pulmón para hacerle bien al mundo.
Te devuelvo tu "Gracias Totales", creo que eso te lo teníamos que decir nosotros a vos.
Gracias Totales, Gus. Donde sea que estés.