Las últimas dos o tres semanas fueron nos salimos radicalmente de la rutina que teníamos desde hace casi medio año: levantarnos, hacer ejercicio, desayunar, bañarnos, ponernos a trabajar, refrigerio o comida, seguir trabajando, cena, ver pelis o jugar videojuegos, dormir. Los domingos, visitar a mis abuelos. Pero desde que llegó mi papá y nos trajo el coche, todo cambió. Llegó mi suegra y su mamá, tuve un último proyecto de trabajo, íbamos todos los días con mis abuelos, allá trabajábamos o paseábamos, y luego las fiestas, y todo pasó muy frenéticamente hasta que de pronto, ayer, primer día del 2024, por la tarde, todo comenzó a detenerse. Y ahora tuvimos que retomar la rutina, de alguna manera, aunque no como quisiéramos (no hicimos ejercicio y desayunamos menudo, y no huevitos con verduras), el día está nublado, la vecina no está... Es un día raro.
Pero sé que, poco a poco, conforme vayan pasando los días, todo se irá acomodando. Tendremos que hacer una nueva rutina, ya que nuestra realidad se ha modificado, y buscaremos seguirla modificando en los próximos meses, ya que tenemos grandes planes y muchos propósitos para este nuevo año. Todo resultará muy bien, estoy seguro. Le echaremos muchas ganas y trataremos de seguir prosperando, construyendo un futuro juntos y disfrutando de buenos momentos. No buscamos nada más.