Reacción de Monsta X cuando ven a su novia por primera vez en ropa interior o bikini
Después de varios días de no parar de trabajar, finalmente podían tomarse unas merecidas vacaciones. Y qué mejor lugar que ir a la playa para poder disfrutar de lo que resta del verano.
Hyunwoo estaba en la cocina, guardando un poco de comida en el bolso mientras su novia se ponía el bikini que acababa de comprar el día anterior.
— Cariño, ¿crees que se me ve bien este bikini? ¿O es demasiado? –pregunta modelando el traje de dos piezas color rosa pastel, el cual le realzaba el busto. Pronto Hyunwoo se dió cuenta de que se había quedado mirándo el cuerpo de su novia por demasiado tiempo, por lo que trató de distraerse con el vaso con agua que tenía en sus manos... tal vez así lograba contrarrestar el efecto de aquel bikini en su libido.– ¿Hyunwoo? –repitió.
— Ah, sí, es muy bonito –contestó sonrojado. Ella sonrió al conseguir la reacción deseada.
Estabas cambiándote ropa mientras Hoseok esperaba en la sala. Habías estado dándote vueltas un buen rato, no había nada en el armario que te llamara la atención.
Entonces fue cuando tu novio entró al cuarto sin tocar la puerta, lo cual te dejó totalmente congelada, pues nunca antes te había visto con tan poca ropa, luego cuando finalmente reaccioneaste, te cubriste con lo que tenías al alcance. Pero ya era demasiado tarde, Hoseok ya había visto suficiente.
— Oh, vaya –dijo después de ver a su chica en aquel conjunto, la hacía ver tan sensual, que no podía recordar a lo que iba a su habitación– ¿a qué venía? Amm... Te ves... hermosa....
— ¿Q-qué venías a decirme?
— Ah, cierto, los chicos ya están allí. ¿Realmente quieres ir? –preguntó esperanzado en poder conseguir algo más.
Llevaban un par de meses de novios. En esta ocasión, el día era tan caluroso que Minhyuk pensó que sería buena idea tener una cita en la playa. Por supuesto, estuviste de acuerdo, sería muy romántico... caminar por la playa, jugar en el agua y cosas por el estilo.
Para aquella ocasión, habías elegido un lindo bikini azul, con velados en la parte superior. Era tu favorito y esperabas que tu novio también lo amara.
Una vez instalados en la playa, completamente emocionados por llegar, ambos comenzaron a deshacerse de la ropa para rápidamente ingresar.
Mientras caminabas hacia el agua, te diste cuenta de que Minhyuk no te seguía, estaba mirándote de arriba a abajo, totalmente sorprendido.
— ¿Pasa algo, Minhyuk? –preguntas dudosa.
— ¿No te gusta? –contestas repasándolo con la mirada.
— No es eso, es hermoso. Pareces un angel –contestó con una sonrisa– soy tan afortunado de tenerte –dice abrazándote, haciéndote sentir aun más enamorada de él.
Hace unos días, los chicos habían organizado unas pequeñas vacaciones en una casa con piscina que arrendarían. Por supuesto, te invitaron a ir con ellos para que pudieras relajarte un poco.
En aquel momento, te encontrabas en la habitación, reuniendo el valor para reunirte con el resto en la piscina. La verdad, es que una amiga insistió en que aquel bikini se te vería bien y dejaría babeando a Kihyun. Pero era un poco revelador, en comparación a los trajes de baños que solías usar.
Finalmente, reuniste el valor y saliste hacia la piscina, cubriéndote un poco con los brazos, sintiéndote algo expuesta. Rápidamente recibiste la mirada de Kihyun, que se quedó sin palabras apenas saliste.
Sonrojada, te metiste lentamente a la piscina, esperando que el agua te cubriera un poco. Kihyun se acercó hacia tu dirección, también estaba sonrojado pero con una sonrisa plasmada en su rostro.
— Cariño, te ves realmente hermosa –dijo ya frente a ti, envolviendo sus brazos alrededor de tu cintura.
— Sí, ese bikini... wow, tu cuerpo luce tan hermoso.
Aquel traje de baño lo estaba volviendo loco, no sabía cómo reaccionar, cómo actuar. Era la primera vez que la veía tan expuesta a su vista, parecía que hasta cierto grado lo hacía a propósito. Pero, ¿qué debería decirle? No quería que se sintiera incómoda, solo llevaban saliendo un mes. Sentía que era demasiado para él. Siquiera sabía dónde debería posar la vista.
— ¿Estás bien, Hyungwon? Estás muy raro.
— Estoy bien, ¿por qué dices que estoy raro? –dijo sin mirarla.
— Tal vez por el hecho de que me has estado evitando. ¿Estás molesto por algo? –cuestiona sentándose frente a él, sabiendo que lo hacía poner nervioso.
— No estoy evitándote –respondió, tratando de mantener la vista en ella.– Es solo...
— Te vez hermosa –contestó para apartar nuevamente la mirada hacia otro lado.
— Puedes mirarme, eres mi novio –dijo leyéndole la mente– no tienes que sentirte mal... yo he estado mirándote también –sonríe coquetamente.
— Así que lo hiciste a propósito, ¿eh? Vas a pagarlo –dijo levantándose para ir tras ella entre risas.
Estaban celebrando su quinto mes juntos, por ello, Jooheon llegó sorpresivamente al departamento de su novia para invitarla a cenar. Llevaba un hermoso traje negro y un ramo de flores, esperaba poder sorprenderla en gran manera, lo cual obviamente logró.
Por ello, ahora se encontraba en la sala esperando a que ella se cambiara rápidamente de ropa a algo más elegante para combinar con él. La verdad, debido a lo espontánea que era la situación, no podía encontrar algo que la convenciera, por lo que estaba tardando más de la cuenta. Esto hizo que Jooheon se preocupara un poco, por lo que fue a preguntarle si estaba bien. Pero no esperaba encontrarse con la puerta semiabierta, y la verdad, la curiosidad era más grande en ese momento.
Su chica solo vestía un sensual conjunto negro, con lazos que se entrecruzaban bajo su busto. Su respiración comenzó a ser un poco dificultosa, por lo que tuvo que desabrochar el primer botón de su camisa y ajustar el cuello para poder tragar bien.
Pronto recuperó un poco la compostura, antes de tirar por la ventana todos los planes que tenía por quedarse en aquella habitación y cumplir con cada una de las ideas que pasaban por su mente. Por lo que rápidamente salió de la habitación antes de que perdiera el autocontrol.
Era la primera vez que su novia se quedaba en su departamento, la verdad era que mientras veían una película, una fuerte lluvia azotó la ciudad. Por ello, Changkyun pensó que era mejor que se quedara antes de exponerla a un resfriado.
Debido a ello, le buscó algo de ropa que pudiera quedarle para que estuviera más cómoda. Una vez hecho, salió del cuarto para que pudiera cambiarse cómodamente.
Luego de un par de minutos, recordó que su novia había dejado una chaleca y que tal vez podría usarla, por lo que entró olvidando el hecho de que ya se estaba cambiando.
— Bebé, olvidé decirte que... –quedó a media oración observando cómo aquel conjunto rojo oscuro lucía en el cuerpo de su chica, sin poder apartar la vista.
— ¡Changkyun! –exclamó ella sorprendida y sonrojada al verse expuesta ante la mirada oscura de su novio.
— Ese conjunto... luce muy sensual en ti –dijo con un tono completamente diferente al que ella había escuchado alguna vez.– ¿Podrías darte una vuelta? –propuso.
— ¡Changkyun! ¡Por Dios! –pronunció totalmente avergonzada.