Decidí que si a veces me tentaba la idea de no vivir, en vez de desaparecer de repente sería más inteligente disfrutar de cada momento sin preocupaciones ya que para lo peor que puede pasar, es decir, la muerte, ya me siento preparada. Por lo tanto, voy desvaneciéndome lentamente sin miedo al frente, viviendo por amor al arte y a la lujuria. Sintiendo al máximo, tocando todo lo prohibido y jugando sobre una cuerda floja a la que llamamos vida sin temor a perder la partida.
Srta Tass. (via palomitasverdes)





















