Mary Renault, las palabras, el sentimiento, el amor…
Mary Renault se hizo mundialmente famosa a raíz de las novelas históricas sobre la antigua Grecia y ha sido eternamente adorada por los homosexuales desde que en 1953 publicó El Auriga, una bellísima historia de amor entre tres hombres. Mary Renault no fue una típica escritora de novelas históricas, por el contrario, su carácter fuerte y liberal chocó de frente contra las ideas conservadoras de la Inglaterra de posguerra.
Aunque nació en el seno de una familia de clase media, su infancia no fue idílica: su padre era un médico de carácter profundamente machista y su madre estuvo siempre en contra de la liberación de la mujer. Nunca le prestaron gran atención así que la joven Mary se refugió en los libros, que leía con voracidad, aislándose del resto del mundo. Entró en la Universidad de Oxford, gracias a la ayuda de una beca y de una tía suya (ya que el padre se negó a pagarle los estudios). Mary tuvo una esmerada formación universitaria que culminó en el St. Luchas College y en el St. Hugh's College . En cierto momento, dejó los estudios de literatura clásica por los de enfermería. No sería este el último cambio repentino en su vida…
En 1939 escribió su primera novela Purposes of love, que narraba el amor entre dos enfermeras… Para evitar la vergüenza de sus padres, Mary adoptó el seudónimo de Renault. A pesar de todo, la novela tuvo un relativo éxito, lo que animó a Mary a seguir escribiendo en sus ratos libres. Le siguieron otras obras que escribió durante la 2ª Guerra Mundial de acogida similar entre el público de aquella época. Su primera novela histórica correspondió a su séptimo libro.
En 1945 la Metro-Goldwyn-Mayer le pagó un premio de 150.000 dólares por la novela Return to Night. Unos pocos años más tarde, parte de ese dinero le serviría para embarcarse rumbo a Ciudad del Cabo (África del Sur) acompañada de Julie Maillard en busca de una nueva vida, mejor clima y mejor nivel de vida. Jamás regresó a Inglaterra. Perdieron pronto su dinero al meterse en un negocio inmobiliario ruinoso pero los rendimientos de las novelas de Mary permitieron mantenerlas a ambas.
Para su época, Mary Renault estaba totalmente liberada sexualmente. Aunque políticamente fue acusada de ser reaccionaria, lo cierto es que fue una firme defensora de los ideales griegos de la democracia y la justicia. Fue también una de las primeras mujeres en asociarse al movimiento ‘Black Sash’ (un grupo de mujeres que luchó contra el Apartheid). Con el paso del tiempo, sin embargo, se fue desilusionando de la política radical y se encerró en su mundo de ficción literaria.
En 1953 escribió la última de sus novelas “inglesas”, El Auriga, una franca y sensible historia del amor homosexual de un hombre joven. Durante más de 6 años la novela no se publicó en los EE.UU., lo cual nos demuestra una vez más lo avanzado de su literatura para los años que le tocaron vivir.
La pasión de esta escritora por la antigüedad helénica es patente en toda su obra. Su evidente erudición le llevó a cultivar la novela histórica con toda dignidad. Su obra está dotada de valores literarios incuestionables, destacando la agilidad estilística y la capacidad de narrar historias. Mary Renault se ha ganado un merecido y amplio reconocimiento a escala internacional no sólo entre la comunidad gay sino entre historiadores y expertos en la cultura helénica por la representación rigurosa de la historia griega en general y del emperador Alejandro Magno en particular. Es notable la forma en que Renault respeta la forma de pensar y sentir de sus personajes clásicos, sin intervenir en absoluto la mentalidad del siglo XX. Es quizá por ello que el amor homosexual aparezca reflejado en sus obras de una forma asombrosamente natural.
La característica más destacada, posiblemente, de esta autora sea la bondad y delicadeza con la que narraba el mundo masculino en la antigua Grecia y el amor entre hombres. Describía este amor homosexual con una franqueza y lirismo poco común. Muchos son los que han pensado que la persona autora de éxitos como El muchacho persa o Alejandro Magno no podía ser una mujer sino un hombre. Pero en realidad, Mary Renault era el seudónimo de una gentil dama, nacida en un suburbio de Londres, llamada Mary Challans. Se cree que Mary jamás sospechó su inmensa popularidad entre el público gay entre otras cosas, porque concedió muy pocas entrevistas. Siempre tuvo una relación discreta, por no decir inapreciable, con los medios de comunicación hasta su muerte en 1983 (dos años antes concedió una larga entrevista a un reportaje realizado por David Sweetman –biógrafo de la autora-, preparado para la BBC). Desde que se trasladó Sudáfrica, viajó muy poco: visitó diversos lugares del continente africano y viajó unas cuantas veces a Grecia lo que le aportó la base del conocimiento, sensibilidad e inspiración necesarios para escribir tan bellas novelas sobre la antigua cultura griega.
A pesar que tuvo una larga y estable relación con Julie Maillard nunca se consideró lesbiana. Detestaba las etiquetas. Su individualismo siempre ganaba y, probablemente, fue una fuente de inspiración para sus obras. Es por ello que sus libros no se pueden considerar literatura homosexual pues sus personajes homosexuales muestran sus tendencias de forma natural y nada forzada.
Su obra más destacada y popular es, sin duda, Alejandro Magno, que documenta de forma extraordinaria la vida del gran emperador de la antigüedad. Es un relato profundo, basado en documentación histórica y hechos ficticios, narrado principalmente por Bagoas, el esclavo y amante devoto de Alejandro. Bagoas fue entregado a Alejandro como parte de la oferta de paz del rey Darío. Bagoas acompañará al emperador durante toda la campaña en Asia, hasta su muerte con tan sólo 33 años.
Las tres últimas obras que escribió, una fascinante trilogía dedicada una vez más al emperador Alejandro: Fuego del paraíso (1969), El muchacho persa (1972) y Juegos Funerarios (1981) son consideradas obras maestras de la literatura y han supuesto éxitos de ventas en los múltiples lugares donde se ha publicado. Mary Renault falleció a los 78 años, víctima de un cáncer.
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Publicado por Hefestión para Las Cronicas de Hefestión el 11/27/2006 09:19:00 PM