Fortuito infortunio.
A veces me he creído sabio para el fortuito intentó del engaño, otras necesario el infortunio de la mentira, hoy preciso el del extraño, que me abre puertas al desengaño, y con razón te he extrañado, has faltado a mí cómo el sustento que nunca había pensado, pues como, respiro y bebo, pero algo esencial se ha ausentado, es tu sonrisa y tus ojos ofuscados, que en mi vida han dado un nuevo significado. Pronto vuelves y de tus labios no quiero ser despegado, cómo un domingo del sillón, bajo la lluvia con un techo laminado.












