La vida antes y después de Archie Vol. 2
Próximamente.
Ilustración por @verdeaguacomics
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@lavidadearchie
La vida antes y después de Archie Vol. 2
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Ilustración por @verdeaguacomics
arte 2014
Vol 1. Capítulo 10. Continuará
La verdad, la dolorosa verdad. La humanidad ha soñado durante años en poseerla total y absolutamente, siempre buscando respuestas y encontrando más preguntas. La verdad es que nadie puede ni merece poseerla, no podemos cargar siempre con la verdad, la verdad y la felicidad no conviven por mucho tiempo, por eso llega la mentira, esa ilusión que te mantiene emocionalmente estable. Mi primera desilusión con la verdad fueron los Reyes Magos y aunque nadie me lo dijo supuse que Dios tampoco existía y me pregunté: ¿Cómo la gente adulta no puede creer en el Mounstruo del Lago Ness o en Santa Claus pero si creen en santos y dioses? Nunca tuvo sentido para mí.
La segunda vez que me desilusione con la verdad fue el día que morí, me di cuenta que en efecto no hay un Dios que te de la bienvenida al cielo y tampoco hay un infierno. Finalmente la tercera vez que me desilusione con la verdad fue post mortem, cuando descubrí que mi padre no era en realidad mi padre y que soy la posible reencarnación de quien sí lo fue.
Y con todos estos pensamientos tan confusos inició mi mañana, por eso después de casi dos meses me propuse ir a ver a mi hermano, hoy pareciera que todos pensaban igual que yo, se van a visitar a sus familias, sólo Gafe se quedo conmigo a acompañarme.
Naomi y Eddy
Naomi, la pequeña Naomi de 18 años se dirigía con semblante tranquilo a lo que alguna vez fue su hogar, iba acompañada de Eddy, tan responsable e inmaduro a la vez. Tuvieron que transportarse en autobús para llegar a lo que alguna vez fue su casa.
-¿Estás nerviosa?- preguntó Eddy al ver a Naomi jugar con sus manos. -¿Tú no tendrías miedo?- preguntó. -Estaría muerto- respondió Eddy con ternura e ironía. -¿Por qué tuvimos que acabar así Eddy? Es decir, tú eras más joven que yo, fallecimos quemados, por el mismo asesino- -Así es la vida, pero veo esperanza en tu sonrisa y en la de todos, porque no estamos solos y lo que venga después lo podremos enfrentar juntos, como una familia- -¿Qué viene después Eddy?- -Seguramente alegría-
Al fin llegaron a la casa de Naomi, entraron y para sorpresa de Eddy estaba vacía, parecía que se habían mudado, Naomi le pareció triste pero no se asombró.
-¿Dónde están tus padres?- preguntó Eddy. -Ya no están, huyeron de su pasado y del mío, no los culpo, no debe ser sencillo estar aquí sin un integrante de la familia- -Entiendo ¿Qué hacemos ahora?- -¿Qué has querido hacer y nunca te atreviste?- preguntó Naomi, Eddy simplemente sonrío.
Ambos reían en el parque de diversiones más grande y popular de la ciudad, gritaban en la montaña rusa más grande, después de algunas vueltas seguidas en el juego bajaron.
-Había recorrido el mundo con Chema, pero nunca me había subido a una de estas, nunca- confesó Eddy. -Yo sí, pero olvidaba lo bien que se sentía- respondió Naomi riendo. -Oh no, mira un insecto negro- señaló Eddy. -La muerte nos acompaña ¿Cómo crees que será y a quién le va a tocar?- -Espero que a un ancianito o ancianita, sin ofender pero ellos ya vivieron una vida más larga que todos los jóvenes de aquí- respondió Eddy.
El insecto volaba encima de una familia de tres integrantes, una madre joven, un padre enamorado de su familia y un niño de escasos 5 años.
-No- dijo Eddy mientras veían como el insecto descansaba en la cabeza del niño de tres años. -Debemos estar listos cuando suceda- susurro Naomi. -Mantengamonos cerca-
Su papá se detuvo a comprarle palomitas a su hijo mientras su mamá iba al baño, el vendedor le dio la bolsa llena al niño mientras que su padre buscaba cambio en su billetera. El niño tiró accidentalmente la bolsa y comenzó a recoger todas las palomitas del piso, entre ellas una piedra pequeña que no vio.
-Hijo, deja eso, no recojas comida del piso- le dijo al niño- Señor, deme otras por favor-
El infante no quiso tirar sus palomitas y continuó comiendo hasta que la piedra pequeña se le atoró en la garganta.
-Eddy, eso fue horrible- dijo Naomi llorando. -Créeme Nao, para el niño no es horrible- dijo Eddy tratando de consolar a Naomi mientras la escena se convertía en un campo dramático lleno de gritos y lágrimas.
-Disculpe señor- dijo un niñito llorando dirigiéndose a Eddy-¿Me ayuda a encontrar a mi mamá? No sé dónde estoy- -Hola, no deberías hablar con extraños, tal vez yo sea un alíen verde- le respondió Eddy levantando los brazos fingiendo ser un mounstruo intentando animarlo. -Tengo miedo- dijo el niño sollozando. -No te preocupes chiquito, mira yo soy Eddy y ella es Naomi, te vamos a ayudar- -Sí, no te preocupes, vamos a buscarla- dijo Naomi alejando al pequeño de la conglomeración de personas-
Aquella tarde el parque de diversiones cerró temprano, pero Naomi y Eddy jugaron con el pequeño niño sin importar que no hubiera nadie allí. Llegando el atardecer el niño se calmó y pudo irse sin complicaciones. Eddy y Naomi pasaron la noche en ese lugar recordando sus mejores momentos en vida.
-Mira Nao, un papelito- -¿Qué dice Eddy?- -Razón 4 para vivir: El atardecer es lo más hermoso que puedo ver- -Es verdad, mira esos colores- dijo Naomi señalando al horizonte.
Roxana
Caminaba por las calles del sur de la ciudad, tuvo que tomar el metro y subir a un autobús para llegar con velocidad, el reloj marcaba las 3:37 pm. Cuando finalmente llegó a su barrio una nostalgia la invadió. Toda una vida, una corta vida, sus ojos se nublaron por lágrimas y pronto escuchó una voz que la llamaba.
-¿Roxana?-
Incrédula ella volteo y miró a un antiguo compañero suyo de su escuela, nunca conversó con él porque era el "bicho raro" de las clases, pero esta vez era distinto, estaba feliz de verlo.
-¿Samuel?- -Roxana pensé que estabas...- dijo tartamudeando. -Muerta. Sí lo estoy, que gusto verte ¿pero cómo es que puedes verme?- -Me suicidé- respondió al instante. -Eso lo explica todo- fue corriendo a abrazarlo. -¿Por qué lo hiciste?- preguntó mientras sollozaba. -Fue hace dos días, me arrojé al vacío desde lo alto de mi apartamento, no recuerdo porque lo hice, tengo miedo- -Calma, ya estás conmigo-
Y Roxana le explicó sobre cómo funciona la muerte, sus reglas y sobre la nueva familia de fantasmas que tenía y que podía ir con ellos.
-Supongo que nos dedicaremos a asustar gente y a poseerla para divertirnos- dijo Samuel sonriendo- Disculpa, pensé que sería gracioso mi comentario- -Es gracioso, es gracioso, es sólo que he estado aquí un tiempo- -Yo también, es decir, pasaba mucho tiempo solo, ver a las chicas lindas como tú, llenas de amigos, admiradores, siempre con gente, que envidia- -A veces se está más solo acompañado, ahora que he estado muerta me la paso muy bien con mis pocos amigos, no necesito más- respondió Roxy con una sonrisa. -No me arroje al vacío- confesó Samuel. -¿No?- -Estaba en el techo y resbalé, lo mas duro fue ver a mi familia pensando que me maté, culpándose a ellos por mi tragedia y de repente llegas tú, mi ángel, de quien siempre estuve fascinado, por tu inteligencia y belleza, vienes a salvarme- dijo Samuel tratando de no llorar. -A veces estamos en el lugar y momento equivocado, a veces no- dijo Roxy mientras lo besaba, una sensación de vida y tranquilidad se apoderó de los dos. -Vaya que hermoso- dijo Samuel mientras la abrazaba. -¿Recuerdas lo que te dije de los insectos de la muerte?- preguntó Roxana mientras veía uno acercarse. -Sí ¿por qué?- -Porque ya llegaron por ti- le respondió Roxana mientras seguía abrazándolo. -No es justo, quiero quedarme a tu lado, un poco más- susurro sin soltarla. -Siempre vamos a querer un poco más-
Ese ultimo abrazo fue infinito para ambos, el insecto toco a Samuel y comenzó a desaparecer, movió sus labios, no se pudo escuchar lo que dijo pero Roxana sabía que decía: Te quiero.
-¿Qué es esto?- dijo al ver un pedazo de papel que cayó asusta pies- Razón 13 para vivir: La vida vale la pena si al final del día recibiste un abrazo o escuchaste un "te quiero"-
Archie y Gafe
Caminaba con Gafe a mi lado, amo a ese gato, decidí caminar hasta mi casa, mi vieja casa, pensaba y repasaba el día que morí, sino hubiera huido de mi hermano, sino hubiera dejado la escuela. Finalmente llegué a mi casa, la mirada de Gafe me decía que entrara, después de pensarlo lo subí al quinto piso del edificio, donde se encontraba mi departamento con la esperanza de encontrarlo vacío pero no fue así. Encontré a Maxie tirado en el piso, había llorado hasta quedarse dormido, abrazado de un frasco que tenía la etiqueta: 100 razones para vivir. Me sorprendió ver el frasco lleno. Verlo abrazado al frasco, aferrado a la vida me dio seguridad.
De pronto Gafe se subió a la ventana de la habitación y comenzó a aullar y arañar el cristal. Había un insecto negro afuera. No me había dado cuenta que mi hermano tenía en su puño un botecito de pastillas para dormir, estaba vacío.
-Por Dios, Maxie levántate, no me hagas esto, no te puedes morir- mientras me hincaba para revisarlo. -Creo que ya lo hice- dijo una voz detrás de mí, volteé para comprobar que era Maxie. -¿Por qué lo hiciste imbécil? Ya de por sí nacimos para morir ¿para qué acelerar el proceso? ¿Qué será de mamá, de Yoli?- le reclamé. -Les escribí una carta- -¿Eso las hará sentir mejor?- -Quería hablar contigo- respondió Maxie. -¿Para eso te mataste?- -Necesitaba intentarlo, no pensé que funcionaría, el frasco de pastillas no estaba lleno- -Tienes razón, no funcionó, sigues respirando- dije con alivio al notar los suspiros del cuerpo de Maxie, entonces fui a la ventana y miré fijamente al insecto que volaba por fuera, después de un momento se fue. -Sabía que estarías aquí- dijo Maxie. -No por mucho, tenemos que resucitarte- respondí preocupado. -No sé si quiero que lo hagas- -No empieces, ayúdame a pensar, no creo que tengamos mucho tiempo, tenemos que hacerte vomitar- y comencé a mirar alrededor algo que me ayudara. -Sé que eres mi medio hermano- confesó Maxie. -¿Vladimir te lo dijo?- -No, fue mamá, el otro día se puso muy muy ebria y me dijo que tu padre fue Rafa, tengo recueros vagos en la memoria, me compraba helados- -Hasta donde sé yo podría ser Rafa, su reencarnación- -Y Vladimir tu primo- me dijo. -Maximiliano ¿Qué pasó con el frasco de las 100 razones para vivir?- -Lo llené, mira, está lleno- -¿Y luego?- -Luego no tuvieron sentido alguno- -Sí lo tienen, yo extraño pisar las hojas secas en otoño, extraño el sabor del café, el frío, el clima cambiante de la ciudad, la gripe y el jugo de naranja. Extraño a mamá, a Yoli y a ti. No te darás cuenta hasta que estás frío, muerto y asustado como yo- -Creo que tienes razón, yo me siento solo y estoy asustado y confundido. Tenemos que despertarme mientras podamos-
En cuanto Maxie dijo eso Gafe comenzó a lamer la nariz del cuerpo de mi hermano.
-Oye, puedo sentir su lengua- exclamó Maxie- ¿Cómo se llama tu gato? -Gafe- -¿Gafe significa mala suerte?- me preguntó. -Ya venía con el nombre, pero lo que está haciendo está funcionando, está logrando despertarte, estás moviendo la cara... ¿Maxie?-
Su alma había regresado a su cuerpo. Despertó y acto seguido vomitó en el suelo al lado de él, fue al baño mareado, tropezó antes de llegar a la puerta sólo para vomitar nuevamente, estaba pálido y triste. Me quedé con él, se sentó más de una hora a reposar y después limpió todo. Se quedo mirando hacia mi dirección, como intuyendo que estaba cerca y tomó el frasco de las 100 razones, seleccionó un papel y lo leyó:
-Razón 74: Los pasteles de zanahoria son deliciosos... Ok, esa fue muy mala- dijo- debo tener una mejor. Razón 58: Porque las mañanas de invierno son mis favoritas desde la ventana. Razón número 1: Maxie está conmigo y si yo muero no estaré con él-
Sentí un vacío enorme pero supe que estaría bien, así que di media vuelta mientras seguía leyendo sus razones de manera aleatoria.
-Número 100: La vida es una etapa que no hay que esperarla, hay que vivirla, nadie sabe lo que hay después y así es mejor, nos invita a experimentar más que sólo dolor y sufrimiento, pues la muerte es una vieja amiga que espera paciente mi llegada-
Y en la entrada del edificio comenzaron a caer papeles del cielo. Mi hermano estaba vaciando el frasco por la ventana, estaba regalando razones para vivir al mundo. Mientras miraba al cielo como si me estuviera mojando bajo la lluvia como cuando era niño.
-Ellos continúan y yo, bueno, yo estoy jodido-
Vol 1. Capítulo 9. Secretos 2da parte
Los vivos siempre buscan motivos por los cuales existir, necesitan un propósito o una meta, todos en el fondo saben lo que quieren aunque por fuera no lo sepan. Los que no lo tienen se dejan morir y no lo digo físicamente, la muerte puede ser espiritual, te amarga y se descompone dentro tuyo. Ironías de la vida, mi cuerpo se descompuso y murió mientras mi alma emana energía y vida. Mi nombre es Archivaldo, Archivaldo Mendoza y morí hace 6 meses, en octubre, a mis 17 años, pero no se preocupe, mi vida fue corta pero he vivido y aprendido más estando muerto que vivo, tengo una familia nueva que quiero e incluso tengo novio... Así es, se pueden tener amor siendo un fantasma.
Estoy preocupado por Maxie, mi hermano mayor, y es que él se ha deprimido mucho con mi muerte al punto de planear su suicidio. Ya van tres semanas desde la última vez que lo vi, no busco verlo porque creo que no es sano para ninguno de los dos. Me he desapegado a mi familia estando muerto. En fin. Vladimir tiene la absurda teoría de que somos familia, que somos primos yo no lo quiero creer pero tiene sentido, él también puede ver y controlar a los insectos de la muerte. Hoy hablaremos sobre eso. Además hay alguien desconocido allá afuera que creo que también puede controlar a los insectos y no me agrada.
Entonces aquí estoy junto a Sergio, Eddy, la Roxy, Naomi y el gato. Estamos en el departamento de Ursula, la tía de Eddy, ella salió, es vidente y se gana la vida en eso. Le ofrecieron un puesto en un periódico amarillista para que se dedique a escribir la columna del horóscopo, ella le dejó la llave a Vladimir para que pudiera entrar, porque nosotros los fantasmas somos intangibles y no necesitamos llaves. En fin, Vlad llegó en punto de las 4 pm.
-Hola chicos ¿Cómo están?- dijo Vladimir cuando entró al departamento. -Pues...- respondió Roxy desalentada- No he tenido sexo desde que estoy muerta- -Suertuda- dijo Sergio sarcásticamente y reímos mientras me veía. -No quiero saber de sus intimidades, vine porque encontré el diario de mi tío Rafa, el murió a los 24 por razones desconocidas, yo lo recuerdo muy poco, mamá dice que padecía alucinaciones y que mi abuelo sufrió mucho cuando él murió- -Wow, lo siento mucho- dijo Eddy. -No te preocupes, mejor empecemos a leer, esto lo escribió un año antes de su muerte- -Empieza, estoy emocionada- dijo Naomi. -¿Ya lo leíste tú?- preguntó Eddy. -No, estoy nervioso- respondió. -Comencemos- dije entre suspiros.
8 de septiembre de 1996
Estoy más aturdido que nunca, acabo de cumplir 23 hace unos días y estoy poniendo en perspectiva las cosas. Sigo teniendo pesadillas con bichos raros que matan a la gente, hace dos días ocurrió algo que me hizo perder los estribos, la gota que derramó el vaso. Estaba caminado para ir a la universidad y a unas calles comencé a gritar que tuvieran cuidado, que un autobús se estrellaría contra el poste de electricidad, la gente volteo a verme como un psicópata drogado. Pasaron unos segundos, quizás 40, cuando se escuchó que un autobús frenaba porque se le había salido una llanta y se dirigía al poste de electricidad, se volcó y atropelló a dos personas y mató a casi la mitad de los que iban a bordo. La gente me gritó, me agredió y llamaron a la policía, logré huir pero es algo que no podré olvidar. Yo predigo la muerte.
22 de Septiembre de 1996
Hoy estaba en el cementerio, pensando en toda esa gente e imaginando como llego ahí, me siento reconfortado y bienvenido en ese lugar. Fue entonces cuando la vi. Solitaria y triste como yo. Una chica sola y amargada pero con esperanza en su mirada. Se llama Sol, Sol Castillejo...
-¡Por Dios es mi madre!- exclamé interrumpiendo. -Continua por favor- dijo Eddy.
... Me le acerqué con mi pecho inquieto y alegre, ella me sonrió, nunca me dijo porque estaba ese día en el cementerio, mencionó algo sobre el destino. Hablamos de la vida y del futuro. Tuve miedo de perderla y de quererla, pero entonces me lo dijo: estaba casada y con un hermoso hijo llamado Maximiliano. Eso me tranquilizo, no puedo amarla. No podré amar a nadie. Estoy perpetuamente acostumbrado a querer lo que no puedo tener.
7 de octubre de 1996
No puedo creer lo bien que me la paso con Sol, de verdad, es tan comprensiva. Conocí a Max hace poco y es un niño encantador, hará grandes cosas en la vida, larga y próspera vida, lo sé, lo vi. Los sentimientos que tengo por ella me rebasan. Hoy llamó mi hermana Yvonne. Quiere saber como me encuentro y que vaya a ver a mi sobrino Vladimir, él me asusta, es de familia supongo. Somos raros, frívolos, brillantes pero aterradores, nos rodea la obscuridad. Yo creo que tenemos un destino más grande y más allá de esta vida. Quien sabe, pero ya no he visto esos insectos y he vuelto a la Universidad desde el mes pasado, lo hice porque Sol me lo ha pedido.
Hoy lo tengo todo.
12 de noviembre de 1996
No puedo creer lo que está pasándome, estos sentimientos no puedo ocultarlos y ella tampoco, ayer nos besamos otra vez cuando salí de clases, adoro cuando mis labios rozan los suyos, ahora estudio geología, salió de su trabajo a la hora de su comida para venir a verme. Necesitaba decirle mi poder, la razón por la que soy inestable y por lo que estaba en el cementerio el día que la vi. Se lo dije, pensé que se asustaría, que me tiraría de loco, me insultaría y se iría para siempre pero no fue así. No dijo nada.
Ahora que lo pienso me miro con ternura y me besó. Ese día vi morir a un motociclista que fue arrollado por un taxista.
15 de diciembre 1996
Hace poco más de un mes que no escribo nada, fue porque tuve temporada de exámenes finales. La muerte no ha sido tan recurrente, unos góticos en mi facultad dicen que huelo a muerto, que me cuide que me está vigilando, tontos que son, yo soy la muerte. La parca que ha hecho el amor con la mujer mas perfecta, sin complicaciones ni ataduras sólo amor.
Sol dice que su esposo ha bebido más de lo normal, que la amenazó porque sospecha que sale con alguien más. Soy un asco, me pregunto todas las noches cual será la consecuencia de lo que estoy haciendo.
6 de enero 1997
Hoy es día de reyes, Jorge, el esposo de Sol, no ha llegado a casa desde hace tres días. Ella teme por que sepa algo y venga por mí, dice que no le gusta su misteriosa y agresiva actitud, quise calmarla llevando a Maxie al parque con su nueva bicicleta. Ese niño es adorable, lo quiero mucho.
14 de febrero de 1997
Dios, esto está mal, esto está muy mal, Soledad está embarazada, está convencida de que es mío porque Jorge no la ha tocado en meses. Dios, ya tiene tres meses de embarazo, tres. No sé que hacer, ella lo quiere pero yo temo por su vida.
Hoy camino a casa sentí que alguien me estaba siguiendo, vaya manera de pasar mi San Valentín, estoy volviendo a reprobar mis materias de la universidad, creo que la dejaré, como dejo todo en esta vida. Pero no dejaré a Sol, ni a Maxie ni a mi hijo o hija, no lo haré.
26 de marzo de 1997
Ayer fui con mi hermana Yvonne, no ha parado de llamarme desde hace unos días, obvio no le conté ni siquiera sobre Sol, tengo miedo. Vi a mi papá, estaba feliz de verme y yo a él, les dije que los amo, después me quede a solas con mi sobrino Vladimir en la sala, ese niño no tiene mas de 10 años y está más perturbado que yo.
"Quítate esos insectos de la cabeza" me dijo. Yo no vi nada, no sé si lo dijo literal o podía ver mi desesperación en mi mirada. Yo le pregunté si veía cosas fuera de lo común, lo que fuera. Su respuesta fue que la gente muere y las cosas pasan así. Un escalofrío me invadió.
Cuando llegué a casa había un mensaje en el teléfono, era Sol y Jorge la había dejado, se enteró de todo y venia a matarme, a ella la había golpeado. Asustado fui a verla, le había dado una bofetada lo suficientemente fuerte para sangrar su labio, yo estaba furioso. Sol se culpaba y le dije que también era mi culpa. Lo había logrado, destruí una familia ¿Qué será de mi vida si destruyo la de las personas que amo?
Hay alguien allá afuera.
30 de abril de 1997
Con todo lo que me ha pasado no puedo decir que fue el mejor día del niño de mi vida, Sol ya tiene 5 meses y Maxie está creciendo, ahora viven con su hermana Yoli, es una gran mujer, casi no la conozco pero ella tampoco sabe la verdad, ella cree que Jorge abandono a Sol. Ahora él me asecha, está cegado de celos y estoy seguro que me acosa, me vigila por todos lados. Sino es él entonces algo me persigue.
8 de mayo de 1997
Hace tres días pasó algo muy cabrón, Sol me llamó muy asustada, dijo que Jorge se había intentado suicidar y que estaba muy grave en el hospital. Puta madre, nunca pensé que el sujeto llegaría a tal extremo. Fuimos al hospital de inmediato para ver como seguía. Resulta que se había cortado su arteria que pasa por el fémur y además tomó muchos analgésicos. Los doctores dijeron que había perdido muchísima sangre y además estaba intoxicado, no le diagnosticaban mucho tiempo de vida y así fue.
Lo que más miedo me dio fue que cuando lo pudimos ver, nos quedamos un par de horas y murió mientras estábamos ahí, eso fue doloroso pero lo que me aterró fue ver que de su boca salía un grotesco y horrible insecto negro. Ahora está afuera, en mi ventana, acechándome.
25 de julio de 1997
No tuve la intención de escribir durante casi mes y medio porque estoy emocionado por el embarazo de Soledad. Jorge me sigue persiguiendo, lo he visto causar accidentes en donde la gente sale herida, el otro día vi como entraba al motor de un auto y casi arrollaba a un ciclista por su culpa.
Lo que me emociona es que ya van 8 meses, es niño y ella quiere que se llame Alejandro pero yo dije que Archivaldo era un nombre más bonito, ella se rió y con su mirada me dijo: jamás. Creo que me haré a la idea de que se llamará Alejandro.
13 de agosto de 1997
No puedo dormir, tengo muchas pesadillas, sueño con Jorge, con insectos negros, con mi sobrino Vladimir y sueño que Sol sufre, como si se hubiera muerto alguien. Hay dos sillas vacías en su mesa, Maxie esta jugando con Vladimir en una esquina, esa parte del sueño me causa gracia, ellos nunca se conocerán. Después todos los muebles se convierten en insectos y mi familia desaparece entre ellos con un grito ahogado.
Tengo miedo.
31 de agosto de 1997
No me queda mucho tiempo, Dios tengo miedo ¿por qué?
Sol, sé que leerás esto, te deje en el hospital después de tus contracciones, salí de ahí porque estaba Jorge posado en tu vientre, bueno el insecto en el que se convirtió, quería matar a nuestro hijo Alejandro, pero por alguna razón se separó de ti y comenzó a seguirme. Estaba decidido a enfrentarlo pero no lo logré, entró a mí.
Voy a morir, no sé como, estoy en casa, es un hecho que moriré. Soy un idiota por dejarte sola a ti y a nuestros hijos.
Perdón. Te amo.
-¿Y qué ocurrió?- pregunté intrigado. -Ahí acaba, ese día naciste tú- respondió Vladimir. -¿Estas sugiriendo que reencarné?- pregunté. -No lo sé, no estuve ahí, pero tendría sentido- me dijo -Esto no tiene sentido, maldición, ni siquiera me llamo Alejandro- -Pero Rafael quería que te llamaras Archivaldo- me dijo Sergio y me abrazó. -¿Entonces mi padre se mató porque mi madre se revolcó con tu tío?- le grité a Vladimir. -Eso parece, entonces sí somos primos- dijo Vladimir. -¿Qué significaría el sueño que tuvo?- interrumpió Eddy. -Era una premonición- respondió Sergio.
Esa tarde nos quedamos en silencio, yo sentí algo similar a un mareo. Fue como estar vivo otra vez. Y así reforcé mi idea de que todos los vivos quieren un meta, un objetivo, a mí nadie me dijo que mi meta serían los 17 años o quizás aún no llego a mi meta.
Cuando todos nos fuimos y Sergio, Gafe y yo nos quedamos solos. Fuimos a la esquina en que morí, nos sentamos viendo la gente pasar con prisa, si supieran que con prisa o sin ella van a terminar tan muertos como yo.
Sergio suspiro y comenzó a cantar:
Me perdí en un libro de geografía Para no verte más, mis días están contados Mis respiraciones perdieron valor.
Mi sangre lloverá sobre Madrid, el avión se llevara todo de mí Le pedí a mi madre que eme enterrara en el jardín de tu casa Y así seré una flor, en vez de una molestia para ti.
-Te amo-
Vol 1. Capítulo 8. La huida
Nunca fue mi intención pertenecer a ningún club, en serio, no me gustaba formar parte de nada, si podía pasar desapercibido era mucho mejor. Una vez muerto nadie puede verte u oírte y lo peor es que sin saberlo ni quererlo me uní al club de “los muertos, no tan muertos”.
Los primeros en darme la bienvenida después de que un pedazo de edificio me cayera encima desde el piso 38 fueron Chema y Eddy, dos hermanos que murieron en un incendio provocado por un lunático hace 15 años. Después maté a un gato, Gafe, que no debió morir y se convirtió en la mejor mascota que un “muerto, no tan muerto” pudiera desear. Luego salió libre el lunático que quemó a mis dos amigos fantasmas y lo dejé vivir. Grave error, lo que no sabía es que el lunático llamado Andrés quería cometer otro acto terrorista y así asesinó a una gran cantidad de estudiantes en una preparatoria de los cuales tres no lograron cruzar y formaron parte de los “muertos, no tan muertos”, me refiero a Naomi, la chica rara que nos consiguió un departamento donde vivir, Roxy cuya mejor arma es el sexo casual y Sergio, mi dulce novio Sergio. En fin, logramos deshacernos de Andrés y se convirtió en un insecto de la muerte. Paréntesis. Los insectos de la muerte son seres invisibles para las personas vivas que cuando llega tu hora van hacia ti introduciéndose en tu piel provocando de una forma u otra tu muerte, no todo es horrible como suena, te permiten cruzar al otro lado, por alguna razón desconocida para todos yo puedo controlarlos al igual que Vladimir, un chico vivo que ve a los muertos y a los insectos de la muerte.
Bien, Andrés, ya convertido en insecto de la muerte decidió llevar a Chema al otro lado, es decir a descansar en paz. Bien, ese hecho nos dio esperanza a todos de que quizás no estaremos atrapados en el limbo por siempre como pensábamos en un principio. Luego regresa Vladimir, quién ha forjado una amistad con Sergio y ahora vino a decirme que él es mi primo... y hasta aquí mi historia. Bien es hora de continuar, pero sé que no me gustará.
Eran cerca de las 12:00 del día, me acompañaban Eddy, Roxana y Gafe, estábamos esperando a Vladimir que nos había citado para hablar del secreto de su abuelo que recién había descubierto. Algo no me daba buena espina, nos había citado en el lugar en que morí sentía escalofríos. Después de un par de minutos lo vi llegar con otro sujeto, no podía creerlo era Maxie.
-Hola Vladi- dijo Roxy saludando coquetamente. -Hola Roxy, Eddy, Gafe y...- dijo Vladimir con la vista agachada. -¿A quién le hablas?- preguntó Maxie, que se veía delgado y triste, muy triste. -Maxie ¿Recuerdas lo que hablamos ayer?- le dijo Vladimir. -Sí, pero no creí que fuera literal- respondió. -¿Qué le dijiste Vladimir?- le pregunté irritado. -Le dije que vendríamos al lugar donde moriste- -¿Vladimir es en serio que está aquí? Hermanito ¿Dónde estás? Te amo- dijo Maxie con lágrimas en los ojos. -Vladimir, no podré con esto, él no esta preparado para esto- le dije. -Calma todo mundo, Maxie tu hermano está aquí escuchándote, Archie lo traje aquí porque nunca había venido y tú tampoco, éste lugar es parte fundamental de tu vida, creo que era vital reunirnos aquí- dijo Vladimir. -Será mejor que nos vayamos Archie, regresamos en un rato, vamos Roxy- dijo Eddy mientras se perdían en la multitud.
Maxie se recargó en la pared del edificio que me mató y se sentó en la acera, yo me senté a su lado y lo abracé.
-Que frío hace- susurró. -No le digas que lo estoy abrazando Vlad, no quiero que se asuste- y asintió con la cabeza. -Maxie, Archie y yo tenemos algo en común... primeramente él está bien, no está solo, tiene amigos “fantasma” muy amables que he tenido la oportunidad de conocer y...- -Espera, te refieres a que después de muertos no hay nada más, es decir vagamos por el mundo sin sentido- preguntó mi hermano. -No, me refiero a que tu hermano no cruzó porque... larga historia- -¿Qué y cuando lo hará?- -Cuando cumpla su destino- -¿Y cuál es ese?- Preguntamos mi hermano y yo al mismo tiempo. -No lo sé amigos- -¿Cómo sé que esto es verdad y que mi hermano está aquí y no estoy perdiendo mi tiempo?- preguntó Maxie. -Dile que cuando tenía mi edad fumaba mota y se metía cuadros de LSD- dije. -¿Qué? Estás loco no le diré eso- respondió Vlad. -¿Qué? Dime- -Dice que te drogabas con hierba y LSD cuando tenias 17- -Dios ¿cómo lo sabias Archie? Nunca le dije a nadie- -Dejaste evidencia Maxie- le dijo Vlad. -¿Y puedes verlo, esta vestido, completo?- preguntó Maxie incrédulo. -Luce igual que el día que murió, sólo ligeramente más pálido- -Bien, cuéntenmelo todo- dijo Maxie refiriéndose a todo lo que había pasado desde que morí.
Y así pasamos varias hablando sobre los insectos de la muerte, sobre como me sentía y lo más importante: como se sentía él.
-Mamá no ha sabido como manejarlo, en Navidad se desmayó, la tía Yoli es quien más nos ha ayudado, la más centrada, el tío Bernardo volvió cuando se enteró de que habías muerto, jajaja, mamá le arrojó el florero de la abuela- -¿El que pesa 3 kilos?- pregunté riendo. -Archie pregunta si fue el florero de 3 kilos de la abuela- intervino Vladi. -Sí, ese... Y yo, yo sabía que no te habías ido del todo... había pensado en suicidarme para estar contigo- -Que bueno que ya no piensas así- dijo Vladimir. -Te equivocas, ahora sé, con todo lo que me han contado que tú o Archie pueden matar a mi insecto de la muerte y estar con Archie por siempre- -¿Qué? ¿estás loco? Piensa en mamá y la tía Yoli- dije yo a la par que Vlad lo repetía. -Ellas lo entenderán, son buenas entendiendo esas cosas. Vlad gracias, muchas gracias, ahora sé que puedo llevar a cabo mi plan y que resultara, te amo amigo- dijo mientras lo abrazaba y le daba un beso e la frente.
Mi hermano se levanto y echó a correr. Vladimir y yo nos miramos por un momento y corrimos tras él, no sé que planeaba, entró a un estacionamiento y de su bolsillo sacó las llaves del auto de la tía Yoli, logré atravesar la puerta y subí antes que Maxie. Arrancó el viejo mustang azul 1990 y antes de salir se detuvo frente a Vladimir, bajó la ventana y preguntó: ¿Dónde está Archie?
-Contigo en el auto- respondió Vladimir cansado y asustado. -Perfecto, no dejará que el insecto de la muerte me toque- -Maxie, no- gritó Vladimir mientras mi hermano pisaba el acelerador.
Maxie comenzó a acelerar, había mucho tránsito y él no paraba de pisar el acelerador. Yo estaba muerto y tenía miedo.
-Archie, sé que estás aquí, puedo sentirte, muy pronto podré verte de nuevo, porque me has hecho tanta falta- dijo mientras empezaba a llorar y a perder el control del auto. -No, Maxie, tienes una vida por delante, no puedes hacerle esto a mamá- le gritaba aunque sabía que no escucharía.
Él iba cada vez más rápido, varios insectos de la muerte empezaron a chocar contra las ventanas, venían por Maxie.
-Aléjense- gritaba y me obedecían.
De pronto el teléfono de Maxie comenzó a sonar, él lo sacó de su bolsillo, era Vladimir. No contestó y lo dejó junto a la palanca de velocidades, volvió a llamar, intenté contestar, me concentré con todas mis fuerzas pero fallé. Vlad intentó por tercera vez, esta vez Maxie respondió, activó el altavoz.
-Maxie, gracias a Dios que contestaste, detente ahora- -¿Vlad? No, Archie esta conmigo- -Dile que quiero que se detenga- grité al teléfono. -Archie suplica que te detengas- -Muy tarde, mi familia se deshace, mi mejor amigo puede ver a mi hermano y yo no, después de todo se enojó conmigo el día que murió- dijo mientras empezaba a llorar. -Esta bien, dile que esta bien, pero que a esta velocidad no lo va a lograr- le dije a Maxie por el celular. -¿Qué? Archie dice que, que esta bien pero que a esa velocidad no lo lograrás- -Tiene razón- Maxie cambió de carril bruscamente y entró a una calle vacía y larga- Veamos lo que puede hacer este bebé- -Archie detenlo- gritó Vladimir del otro lado del teléfono. -No lo va a hacer créeme- le respondí para calmarlo, aunque no estaba seguro.
Maxie apretó el acelerador a fondo y se dirigía a un muro al final de la calle.
-Maxie, no sé qué pretendes pero te quiero, eres mi hermano, el que nunca tuve y tanto me hizo falta y si me tienes a mi tendrás a Archie también-
Max se detuvo en seco, apagó el motor y le dijo a Vladimir que fuera por él y lo llevará a casa.
Vlad tardó 15 minutos en llegar y encontró a Maxie deshecho, yo lo estaba abrazando, también lloraba pero él no lo sabía, Vladimir le dio unas pastillas para el dolor de cabeza, ojalá existieran pastillas para el dolor en el corazón, y condujo hasta nuestra casa. Cuando llegamos lo subió a su habitación, yo los acompañé, era la primera vez que volvía a casa desde mi funeral, mi habitación ahora era una bodega, vacía. Nos sentamos en la cama y permanecimos en silencio.
-Maxie ¿Recuerdas el frasco de las 100 razones?- le pregunté. -Archie te pregunta que si recuerdas el frasco de las 100 razones- repitió Vladimir. -Sí, cuando Archie quería dejar la prepa le di un frasco y le dije que me lo devolviera con 100 razones convincentes para no dejar la prepa- -¿Y lo hizo?- preguntó Vlad. -Me lo devolvió con un solo papel adentro que decía: Púdrete- dijo riendo. -Sé que no fue lo mejor pero oye, estaba enojado- le dije a Vlad tratando de justificarme- bien, quiero que hagas una de las 100 razones convincentes para seguir vivo- -Él quiere que escribas 100 razones para seguir vivo y que sean convincentes- -Dile que se pudra- dijo y comenzó a reír, yo también reí- No es cierto Vlad, gracias y gracias a ti Archie, me salvaste. -No te preocupes, cuando morí yo también te perdí a ti y la familia, no tenía la fuerza para volver, así que me refugie en mis amigos, en mi gato, en la nueva vida que tengo, pero aún te amo, aún estoy aquí y es por algo, sigo aferrado a algo que no me dejará ir hasta que esté terminado, no sé si sea aquí ahora y tampoco sé si este camino me lleve en la dirección correcta, pero estoy bien, tengo una familia nueva que me adora y adoro y un novio que me ama y ahora sé que te tengo a ti también, eso alimenta mi espíritu- dije. -Archie dijo que...- -No te preocupes Vlad, sé lo que dijo-
Esa tarde estuvimos los tres sin decirnos nada, sin hablar, sólo nos tiramos a la cama y por vez primera desde que morí pude dormir, olvidaba lo lindo que es dormir y soñar que estas vivo, que nada ocurrió, que yo terminé la preparatoria, que ingrese a la universidad, que Maxie hizo una familia, que mamá y la tía Yoli se enorgullecían por nosotros, que ni Sergio, ni Naomi, ni Roxy habían muerto y que los conocía, que Gafe un día llegaría a mi casa vivo y sería mi mascota, que Eddy y Chema tuvieran mi edad y también fueran mis amigos, que fuera otro contexto totalmente distinto a lo que ahora es.
Cuando era niño me gustaba jugar a las escondidas, siempre ocultándome de todos, amaba la sensación de no ser encontrado, de escapar, creo que siempre me sentí incomodo y hacia a los demás sentirse incómodos también, ahora me doy cuenta de que ya no me quiero esconder, que estoy aquí por algo y creo que mi destino cada vez esta más cerca, a punto de encontrarme.
Mientras Vladimir y Maxie seguían dormidos yo desperté, era el atardecer cuando un ruido en la ventana llamó mi atención, era un insecto de la muerte que quería entrar, al principio tuve miedo, sabia que quería venir por Maxie así que lo deje entrar. Al diablo las reglas, estoy harto de seguirlas, pero para mi sorpresa se posó en la cabeza de Vlad. Hice lo que de todos modos iba a hacer: aplastar al insecto para que dejara de fastidiar.
-Auch- exclamé- Olvidaba que dolía aplastar esas cosas-
Me asomé por la ventana y abajo entre las sombras vi a alguien que sonreía, no pude ver quien era pero estaba rodeado de insectos negros y por alguna razón quería deshacerse de Vladimir. Se quedó un rato hasta que anocheció, se fue caminando seguido por un enjambre de insectos negros.
-¿Qué pasa Archie?- dijo Vladimir despertando. -Vi a un hombre que era seguido por un enjambre de esos insectos- respondí. -Rayos, me encontró- -¿En qué estás metido Vlad?- -Hace mucho tiempo en la tierra habían dos árboles, uno en el norte, que era el de la vida y otro en el sur, el árbol...- -El árbol la muerte, conozco ese cuento, los animales lo destruyeron y el árbol de la vida se fundió con la tierra y la muerte quedo liberada en forma de insectos ¿Cuál es el punto?- -Él es la encarnación del árbol de la muerte, el control de los insectos que reclama su poder, Archie, él sabe que también tengo su poder de controlar a los insectos, tengo miedo- -Se ve inofensivo, además yo no le temo a nada- respondí. -Deja de hacerte el valiente no has visto lo que ha hecho- contestó Vladimir en voz alta despertando a Maxie. -¿Qué pasa?- preguntó Maxie. -Nada hermano, me voy- dijo Vlad- Nos vemos, no está bien que me quede. Ahh y Archie, puedes hacerte el héroe pero eres un estúpido sino te da miedo. Adiós-
Vlad cerró la puerta, Maxie se quedó extrañado e inquieto pero no le dio tanta importancia, tomo una hoja de papel, escribió algo en ella y la leyó en voz alta como para que escuchara:
-Razón número uno para vivir: la vida es un milagro-
Vol 1. Capítulo 7. Secretos 1ra parte
Voy a contarles una historia, no mi historia, esa ya la conocen, sobre como la muerte me cayó del piso 38 de un edificio... eso es aburrido. No, hoy les contaré una simple historia que inicia antes... El origen de todo.
Hace varios milenios, el creador o si prefieres llamarlo “Dios”, estaba muy conforme con lo que había creado, un ecosistema funcional, en serio, el primero que funcionaba. Pues en medio del planeta había sembrado un árbol, así es, el árbol de la vida, éste proporcionaba la energía suficiente a las cosas para sobrevivir, sólo que después de unos días, el creador se dio cuenta de que las criaturas que había creado se estaban multiplicando y que su pequeño terrario, incluso el árbol de la vida no sería suficiente para contener a tantos especímenes, en ese momento del otro lado del mundo creó al árbol de la muerte (que original ¿no?) y de ese modo los animales nacían en el norte y durante su vida viajaban hacia el sur para encontrarse con el otro árbol y morir. Listo, el ecosistema perfecto, la vida nace de un lado y se termina del otro.
Lo que no sospechaba es que las criaturas no querían morir, entonces se pusieron de acuerdo todos los seres que estaban llegando al sur del planeta para deshacerse de aquel árbol, era un hecho que dejaría de existir. Finalmente el día llegó y los animales rodearon al indefenso árbol que fue pisoteado, mordisqueado, arrancado de la tierra y quemado, para sorpresa de todos los animales las raíces del árbol eran muy largas ya que por dentro de la tierra se conectaban con las raíces del árbol de la vida. Sin uno no existía el otro. Entonces entendieron que habían hecho algo malo.
Del obscuro tronco del árbol salieron unos insectos negros y raros que parecían termitas, fueron bautizados como los insectos de la muerte, eran millones y se esparcieron por todo el mundo. El árbol de la vida tampoco tardó en secarse, pero sus raíces se habían extendido por todo el planeta, permitiendo que se generara la vida en otros lugares. Desde ese momento los animales ya no tenían que viajar al sur a morir ni tampoco nacer en el norte y cada quien escogió un lugar en el mundo para crecer, vivir y morir. “Dios” estaba muy enojado con ellos, habían vencido al sistema, los consideró criaturas inferiores e hizo lo que siempre ha hecho... les tiró un asteroide que provocó su extinción. Esa ha sido la tarea mas ardua de los insectos de la muerte. El creador se había dado por vencido y dejó olvidado su pequeño planeta, lo que no sabía es que la vida y la muerte aún estaban conviviendo aunque de otro modo, esto permitió que la vida, que estaba impregnada en la tierra, volviera a hacer de las suyas siempre en equilibrio gracias a los insectos de la muerte y así llegamos a la actualidad. Ese es el gran secreto de la vida a lo que me remite a que todos tenemos secretos.
Existen secretos de todo tipo, los mortales, los inocentes, los de amor y los de la vida. Mi hermano Maxie, por ejemplo, su secreto era que fumaba hierba y de vez en cuando consumía cuadros de LSD, en serio, el hijo perfecto de la familia consumía drogas. El secreto de Eddy es que le guarda un gran rencor a la vida, uno nunca sabe lo enojado que puede estar un niño muerto de once años. El de Roxy es el que me da más pena, ella murió con el miedo de nunca ser amada y no permite que nadie lo sepa aunque todos lo sospechamos. El secreto de Naomi es que cuando vivía estaba enamorada de su primo Roberto, ese es un secreto interesante y bizarro. Sergio es un chico complicado, su secreto más grande fue ocultarle su sexualidad a sus padres conservadores, eso y el romance que tuvo con su profesor de yoga de 42 años en la escuela. Gafe el gato es quien seguro tiene más secretos que nadie, pero como saberlos, es un gato. Y yo, bueno yo no tengo nada que ocultar... está bien sí tengo secretos, pero son inocentes, como que no soy virgen como le dije a Roxy, una vez en los vestidores de mi escuela bueno, estaba solo con Bryan un amigo de deportes y pues pasó en las regaderas, pero nunca se lo dije a nadie. Ya sé que no es interesante pero es mi secreto. Oh sí, olvidaba a alguien, Vladimir... pero él no importa ahora.
Ya es febrero, el tiempo pasa más rápido cuando estas muerto, por fortuna Sergio y yo tenemos una relación viva conformada por personas muertas, creo que a Roxana no le pareció la idea, se ha apartado mucho del grupo y eso está mal, en un grupo pequeño como el nuestro tener amigos es mejor. En fin, no hablaré de ella, hablaré de Sergio, con él siempre voy al cine o a conciertos el último fue de Julieta Venegas, es como una relación entre vivos, aunque los vivos no lidian con otros muertos como lo que paso el otro día, fue terrible.
Caminábamos por unas calles de Tlatelolco, por un parque en donde hay un kiosco en medio, eran las 6 de la tarde, estábamos sentados observando el cielo cuando vimos a un insecto volando por encima de nuestras cabezas.
-Oh no- dijo Sergio- ¿Harás algo?- -No, cada que evitó una muerte las cosas se ponen feas, pero Chema me enseñó un juego muy divertido- -¿Cuál?- -Adivina quien y como va a morir- -Eso no es divertido- -Tienes razón, aborrezco ese juego, yo digo que un sujeto perderá la cabeza, sacará un arma y le disparará a alguien- dije sin pensar. -Yo digo que un perro grande de la calle atacará a un viejito- respondió Sergio. -Eso es más cruel- dije, pero no tenía idea.
De pronto una señora comenzó a gritar que no encontraba a su pequeña hija.
-Oh no- exclamé.
Sergio y yo vimos al insecto de la muerte entrando por la cabeza de la pequeña niña que seguía a una ardilla en el parque. Su nombre era Nina y ella también tenía un secreto, le gustaba jugar con los animales pero su madre no la dejaba porque temía que fueran a lastimarla, por eso Nina escapaba cuando veía un potencial compañero de juego. Lo que la pobre pequeña no sabía es que la ardilla quería escapar y para hacerlo corrió al árbol que estaba del otro lado de la acera y Nina no pudo ver el camión de basura que transitaba por ahí...
Algunas personas gritaron y el conductor del camión bajo inmediatamente, su madre aún la buscaba del lado opuesto del parque. Sergio lloraba.
-Hola linda ¿Cómo estás?- le dije al alma de la niña cuando apareció junto a nosotros. -Bien, pero no debo hablar contigo, eres un extraño- me dijo, Sergio volteo, se secó las lágrimas y saludó a la niña. -Yo soy Archivaldo y él es Sergio y bueno queremos ser tus amigos y no ser extraños- -Bueno, me parece bien, soy Nina y quiero a mi mamá- -Bien, vamos a buscarla- le dije y le di mi mano y la llevamos del otro lado del parque antes de que su mamá llegara al accidente. Esto era nuevo para mí nunca había ayudado a un ser tan pequeño a cruzar.
-¿Qué vamos a hacer Archie?- me preguntó Sergio, no respondí. -Nina ¿Te ha pasado que no te quieres bañar pero cuando lo estas haciendo no te quieres salir?- le dije. -No, bueno, sí jaja, empiezo a jugar con la espuma y ya no quiero salir- -Bueno Nina, ahora estamos a punto de entrar a la bañera y es ese momento en que no quieres bañarte... ¿Entiendes lo que estoy diciendo?- -No, pero yo quiero a mi mamá- -Nina- dijo Sergio- tengo un juego para ti, se llama "lo más bonito del mundo" y se trata de que cierres tus ojos y nos digas lo más bonito que se te ocurra y el que diga la cosa más bonita gana- -Esta bien, tu empiezas- dijo Nina emocionada. -Bueno. Lo más bonito del mundo es pasear en otoño y pisar las hojas secas, beber chocolate caliente con mi abuelita y ver películas de animales que hablan- -Yo amo a los animales- dijo Nina- Yo sigo- entonces cerró los ojos- Lo más bonito de la vida es estar con mamá y leer cuentos mientras comemos galletas- -¿Qué más?- preguntó Sergio. -Ir al parque y oler todo el jardín de aromas, todas las flores-
El cielo se iluminó y Nina empezó a desaparecer, Sergio lo había logrado, ella había encontrado paz. Nina siguió hablando mientras la veíamos desaparecer. Luego silencio.
-¿Por qué Archie? Ella es tan pequeña, es cruel- dijo mientras comenzaba a llorar de nuevo. -Lo sé, no conocerá muchas cosas, pero a todo mundo le importa menos a ella, estará bien... Supongo- lo abracé y comencé a cantarle en su oído una canción de La Bien Querida que se llama hoy- ¿Qué será la muerte? Me preguntaste un día y no te supe contestar... Si la muerte es mirar y no verte... Que la muerte es mirar y no verte...-
Llegó la noche y con ella nuestros amigos. Nos reunimos en nuestro departamento, todos menos Roxana y eso era preocupante.
-Nadie la ha visto, ni a ella ni a Gafe- dijo Eddy. -Seguro el gato está con ella- dijo Naomi- Yo sólo sé que ella quería respuestas- -¿Respuestas?- pregunté. -Sí, respuestas a la muerte- dijo Naomi. -¿Fue a la iglesia?- exclamé. -No, ya sé a donde fue- dijo Sergio.
Para las 2:30 am estábamos los cuatro afuera del cementerio donde estaban los restos de Roxy. Sabíamos que estaba allí porque Gafe salió a recibirnos y nos guió hasta ella, pero no estaba sola.
-¿Vladimir?- Pregunté al ver una sombra. -¿Qué hacen aquí?- Preguntó Roxy enojada. -¿Qué ocurre?- dijo Sergio. -Estoy ayudando a Roxana a cruzar- dijo Vladimir. -¿Cómo pretendes hacerlo?- exclamó Eddy. -Los insectos de la muerte suelen frecuentar los cementerios, estábamos tratando de tener una atmósfera de paz para atraer alguno y que pueda guiarlo a Roxana- Explicó. -Roxy, así no funciona- dijo Eddy. -¿Y tú que sabes?- le gritó Roxana a Eddy. -Porque estamos aquí por algo- Respondió. -Sí, por accidente, por culpa de ese... ese homosexual- dijo señalándome. -Roxy, cálmate- le suplicó Vladimir. -Bésame Vladimir- le dijo Roxy. -¿Qué? Estás muerta y alterada- -Sé que te gusto- -¿Qué?- exclamó Vladimir asustado. -¿De esto se trata todo esto Roxana? Todos tenemos miedo a ser olvidados o a no ser amados, pero sorpresa, aquí tienes una nueva familia que te quiere- dijo Sergio. -No, aquí no le importo a nadie, por eso quiero irme de aquí- -Oigan ¿Quién anda ahí?- gritó un vigilante del cementerio. No podía vernos pero a Vladimir sí. -Ay, carajo- dijo Vladimir mientras se acercaba a él.
Tanto en la vida como en la muerte las cosas nunca salen como las planeas, en serio, yo planeaba morir viejo y miren. Vladimir planeaba ayudar a Roxy y terminó en el Ministerio Público. Eddy y yo lo acompañamos todo el camino, Sergio, Naomi, Roxana y Gafe volvieron a casa. Vladimir llamó a mi hermano para que viniera a pagar la fianza por invadir propiedad privada y a pesar que le dije que no lo hiciera lo hizo. No estaba preparado para verlo.
-Archie- me susurró Vladimir para que no lo escucharan sus compañeros de celda. -¿Qué pasó?- le dije. -Tengo que contarte algo antes de que llegué tu hermano, es... un secreto- -Me encantan los secretos- dijo Eddy. -Leí el viejo diario de mi abuelo- susurró Vladimir. -¿Tu abuelo es que veía a los insectos también?- pregunté confundido. -Ya sé porque tu también los podías ver cuando estabas vivo- -¿Por qué?- -Eres mi primo-
Vol 1. Capítulo 6. Feliz Navidad Sergio.
-¿Estás seguro de esto Sergio?- dijo Archie con esa sonrisa que tanto me gusta.
-Ya estás muerto y yo también ¿qué puede pasar, a caso por ser muertos no podemos entrar al cine, ocupar un par de asientos y besarnos en la obscuridad como las otras parejas adolescentes?- dije bromeando. -Estás loco- me dijo él.
Lo tomé de la mano y lo llevé a una sala, nos sentamos en un par de asientos vacíos y comenzamos a ver la película. Es una suerte que no vaya mucha gente a la cinética y menos en épocas navideñas. Esto de haber fallecido el día de muertos ha sido muy fuerte. Creo que es una suerte que Archie y Eddy hayan estado allí para ayudarnos a entenderlo. Desde que su amigo Chema se fue, Archie ha estado muy triste, extrañaré a ese niño aunque realmente lo conocí poco tiempo, pero a decir verdad espero que lo que le haya pasado a él nos pase a nosotros.
-Sergio- me susurró Archie sacándome de mis pensamientos. -Mande Archivaldo- le dije con una sonrisa. -Feliz Nochebuena-
Recordé que sería la primer Nochebuena que no pasaría con mi familia.
-Tranquilo Sergio, también es mi primera vez muerto en Nochebuena- me dijo abrazándome. No soporte más y lo besé, cuando lo beso me siento vivo por unos instantes, además me gusta como se estremece cuando lo hago.
La película terminó, eran alrededor de las 3:00 pm y nos reunimos con nuestros amigos en la nueva casa, cortesía de Naomi. Me hubiera gustado conocerla en vida.
-Archie ¿No dirás nada verdad?- le pregunté antes de llegar con nuestros amigos. -¿Decir qué?- me preguntó confundido. -De lo nue... que te besé- -Debí imaginarlo- respondió enojado- tranquilo no somos nada, ni siquiera estamos vivos, nuestra relación tampoco lo está- -Archie, espera... te quiero-
Se detuvo abruptamente pensé que era por mí pero había un chico enfrente de él, uno vivo. Me acerqué para ver quien era.
-Ya te dije que te alejaras de Maxie- le dijo Archie al sujeto. -Hola- dije yo. -¿Y él?- dijo el sujeto. -Soy Sergio, morí hace poco más de un mes, una prepa se quemó- -Lo siento tanto, soy Vladimir- -Hola Vladimir ¿Por qué puedes vernos?- -Por desgracias de la vida- dijo Archie- ¿Nos vamos Sergio?- -Ahh, creo que me quedaré con tu amigo un rato- -¿Qué? Como quieras... no tardes- dijo Archie y se fue. -¿Qué le sucede?- preguntó Vladimir. -Celos- dije. -¿Por qué? ¿Quién eres?- -Soy su novio- aún no sé porque lo dije. -¿Su qué? No sabia que a Archie le gustaran los... muertos- dijo sonriendo. -Sorpresa- -¿Por qué no cruzaste?- -¿Por qué puedes verme?- respondí. -Nací así, es de familia, mi abuelo podía ver a los insectos de la muerte y yo también- -Bien, yo no crucé porque nunca hubo insecto para mí, lo que me dijo Archie es que no debió haber pasado ese incendio- -Bueno, lamento escucharlo, un gusto Sergio, ahora debo irme- -Espera ¿por qué viniste?- -Fue coincidencia, paseaba por aquí y encontré a Archie, aproveche porque quería decirle a que su hermano no esta muy bien... ni tampoco sus padres- -¿Qué les sucede?- pregunté. -Están tristes... bueno adiós- -Espera, puedes hacerme un favor ya que es Nochebuena, necesito hacer algo- le dije mientras volteaba a verme- ¿Ayudarías al novio muerto de tu amigo muerto en vísperas de Navidad?-
Y así aceptó a acompañarme a mi casa, necesitaba ver a mi familia, era Nochebuena. Tomamos dos autobuses y un taxi para llegar a casa, después caminamos dos cuadras más.
-¿Qué diré exactamente?- preguntó Vladimir. -Que eras mi amigo, que si puedes pasar a mi habitación y despedirte, allá te daré instrucciones- -¿Qué? Estás loco amigo- -Cuando mueres los demás quieren algo tuyo, algo que les recuerde que sigues con ellos de otra manera- respondí. -¿Y?- -Tonto, con esa excusa entrarás a mi habitación y dirás que si puedes tomar algo como recuerdo- -Estoy nervioso- -Necesito entrar Vladi, por favor- -De acuerdo, hagámoslo-
Llegamos a la puerta de mi casa, nunca me había sentido tan nervioso de entrar a mi propio hogar, Vlad tocó la puerta y después de unos segundos mamá abrió, había llorado y mucho. Al parecer no iba a celebrar la Navidad con la Tía Lucí eso me entristeció, no merecía estar sola en Nochebuena.
-¿Sí?- dijo mamá. -Buenas tardes, soy Vladimir, era amigo de Sergio- -No te recuerdo- respondió. -Dile que eras de otro semestre, de la clase de teatro- le dije a Vlad. -Soy de un par de semestres mayor que Sergio, lo conocí en clase de teatro y apenas ayer supe lo que sucedió- -¿Apenas ayer? Pero si fue tu escuela la que incendiaron ¿cómo no vas a saber?- respondió mamá irritada. -Fuck es verdad- exclamé. -Verá, yo me fui un semestre a Vancouver y llegué hace dos semanas. Cuando volví supe lo del incendio pero no logré encontrar a nadie que me dijera algo sobre Sergio- explicó Vladimir con lágrimas en los ojos. -Debe ser muy dura la noticia para ti también, pasa por favor ¿te ofrezco algo?- dijo mamá servicial. -Eres un gran actor hermano- le dije a Vlad.
Entramos y la casa estaba muy descuidada.
-Me muero y todos en esta casa se mueren- dije triste y asustado. -Cálmate- susurró Vlad.
Mamá trajo una taza de té de vainilla para Vlad, mi favorito.
-Murió el 2 de noviembre, en pleno día de muertos. Verás soy cristiana y esas tradiciones se me hacen absurdas, adorar a los muertos. Pero ahora que Sergio no está me gustaría hablar con él- -Dile que estoy bien- dije pero Vlad negó con la cabeza. -Sé que está esperando en el paraíso con nuestro Señor- dijo mamá -Estoy esperando que sigas con tu vida, aquí a tu lado- dije. -A veces creo que está aquí dándome ánimos para seguir- respondió ella. -Yo también he perdido gente querida, mi abuelo para empezar, fue un segundo padre para mí y ahora Sergio, tan joven- dijo Vlad bebiendo del té. -¿Quieres ver su habitación? He empacado varias cosas pero aún quedan sus muebles, su computadora y unas cuantas cosas en su lugar- -Claro- dijo Vlad. -Perfecto, ahora encárgate de que te deje solo un rato Vlad-
Subimos hasta mi habitación. Cuando mamá abrió la puerta sentí que vomitaría.
-Sabe señora...- -Margarita, soy Margarita- dijo mamá. -Me gustaría, sino le incomoda claro, quedarme un momento a solas- dijo Vladimir. -Está bien, estaré abajo, puedes llevarte algo como recuerdo, solo avísame. Sabes, muchos de sus amigos me han llamado y otros fueron a su funeral, pero eres el primero en venir, gracias por no dejarme sola en Nochebuena- dijo mientras se fue.
-¿Te estaba hablando a ti o a mi?- preguntó Vlad. -A ti tonto, yo estoy muerto- -¿Y tu papá?- -Seguro ebrio en algún lugar- -Lo siento- -No lo hagas, así son las cosas, ahora a lo que venimos. Toma mi laptop y enciéndela por favor- -De acuerdo... no tiene batería- -Los cables están en aquel cajón- le dije a Vlad mientras lo hacía. -¡Eureka! ¿Cuál es tu contraseña?- -Osopanda18, la primer letra mayúscula- -¿Es en serio?- preguntó mientras se reía. -Necesitaba algo fácil de recordar y el oso panda fue por mi primer novio que me regaló uno- -Cosito- dijo burlándose- ¿Y ahora qué, necesitaré una usb o copiar algo?- -No, vete a la carpeta de documentos- -Ok- -Luego a la carpeta que dice Proyectos Sergio- -Ok- -Luego Imágenes de estudio- -Sí...-
En eso mamá tocó la puerta y desde afuera dijo:
-Vlad ¿Estás bien quieres más té?- -No gracias, sólo me gustaría quedarme un poco más- -De acuerdo hijo- dijo antes de alejarse por la escalera. -Rápido ¿ahora qué?- dijo Vladimir. -Ahora borra la carpeta y vacía la papelera de reciclaje- -¿Qué hay en esta carpeta?- preguntó. -Porno ¿esta bien? Te traje para que borraras mi porno- -¿Vine aquí en Nochebuena para borrar tu porno de tu computadora?- dijo enojado. -Escucha, soy gay y mi madre una cristiana conservadora ¿cómo crees que se va a sentir cuando vea, porque lo va a hacer, mis archivos de hombres desnudos copulando duro con otros hombres aún más desnudos- -¿Se puede estar aún más desnudo?- preguntó irónicamente. -No, no sé. También hay fotografías que tomé en un estudio... de hombres semivestidos y semidesnudos- -¿Artísticas?- -Sí- -¿Puedo verlas?- -Adelante, están ahí- dije señalándole la carpeta. -Sergio son muy estéticas, tenías talento ¿Seguro que quieres borrar éstas?- -Sí, no sirven ahora, nunca las podré exponer en ninguna galería ni en ningún lugar- -Tonterías- dijo Vlad mientras de su bolsillo sacaba una memoria USB y guardaba la carpeta para después borrarla de mi computadora. -¿Qué haces?- -Salvando a un artista de su anonimato-
Sonreí. Él guardó la computadora y antes de salir vio mi disco de música favorito en mi buró.
-Wow, increíble que te guste Métisse- -Llévatelo y gracias por el favor- -¿En serio? Wow, nunca lo había visto en las tiendas del país- -Lo pedí por internet- -Gracias, ahora debemos irnos- -Vlad, creo que me quedaré con mamá esta Nochebuena- -¿Seguro?- -Sí, anda y ve-
Vladimir me agradeció una vez más por el disco, bajamos por las escaleras. Mamá esperaba en la sala, bebiendo té, parecía más tranquila, eso me causó alegría.
-Muchas gracias señora, el té estuvo estupendo y tomé este disco de música ¿Está bien?- preguntó Vladimir. -Tú no conocías a Sergio ¿verdad?- -Dile que sí- dije. -No, de hecho no- dijo el tarado de Vladimir. -¿Qué?- exclamé. -Y seguramente tampoco ibas en la escuela de mi hijo- -Tiene toda la razón señora- respondió Vladimir. -Ok, puedes llevarte el disco- dijo sonriente. -¿Qué?- exclamamos Vladimir y yo al mismo tiempo. -Y puedes regresar cuando quieras- dijo mi mamá. -Gracias, muchas gracias- dijo- Bueno, nos vemos- -Vladimir una cosa más... dile a Sergio que estaré bien- -Claro señora ya lo sabe- dijo Vladimir sonriendo. -Y también dile que voy a pasar la Navidad con mi hermana Lucí- -Perfecto- le respondió Vladimir- Feliz Navidad Margarita. -Feliz Navidad Vladi. Feliz Navidad Sergio- dijo antes de que Vlad cerrará la puerta.
Caminamos en silencio hasta la mitad de la calle, finalmente Vladimir rompió el hielo.
-Wow ¿Qué fue eso?- -No lo sé- -¿Te quedarás con tu mamá?- -Ya la escuchaste, se irá con mi tía a celebrar, bien por ella no merecía estar sola. Yo volveré con mi nueva familia- -Debo ir a casa- dijo Vlad. -Gracias por todo, en serio, no sé por qué a Archie no le agradas- -No me conoce del todo, yo pensaba que ver a los insectos de la muerte era una maldición, pero conociéndote a ti creo que podría acostumbrarme- -Vámonos-
Volvimos a mi nueva casa, Naomi estaba afuera del edificio esperándome junto a Gafe, ya casi anochecía. Le presenté a Vladimir y lo despedimos. Después nos quedamos solos Naomi y yo.
-¿Qué tal tu día?- me preguntó. -Fascinante, fui a casa- le dije. -Archie estuvo muy inquieto por ti- -Wow ¿están arriba?- -No, estamos en la casa de la tía de Eddy, aun llegaremos a tiempo para el brindis- -¿Qué hacen allá?- -La tía de Eddy también puede vernos y oírnos ¿fascinante no crees? Ella no tiene con quien pasar la Navidad y bueno, nosotros quisimos acompañarla- -Wow, si ella puede vernos entonces no estamos muertos del todo, eso me emociona y me da esperanza-
Caminamos hasta el metro más cercano, Naomi cargó al gato y subimos al tren.
-¿Cómo está Archie?- -Bien, la ha pasado con Roxy. A ella le gusta mucho Archie- -¿En serio? Que zorra- dije. -Oye, cálmate, así es ella... pero tienes razón. De todas las chicas buena onda de la escuela ¿por qué ella se tuvo que quedar con nosotros?- -Así es la vida- respondí. -No, así es la muerte- dijo y me sonrió. -Feliz Navidad Nao- y la abracé.
Finalmente llegamos, Eddy nos esperaba en la salida del metro y nos guió a la casa de su tía. Entramos y saludamos a todos, la tía Ursula es muy agradable, paso la noche poniendo música, bailando y hablando de Chema todo el tiempo. Archie me evitaba y hablaba con Roxana. La tía Ursula terminó de cenar para brindar, nosotros solo hablaríamos, no podemos tomar las copas. Ella fue la primera.
-Por hacerme la noche con su dulce compañía, recuerden que siguen aquí porque tienen un propósito más grande de lo que se imaginan, ser fantasmas no es un impedimento para continuar viviendo. Salud- terminó mientras aplaudimos.
Y así le siguió Eddy que hizo una mención muy linda y especial de su hermanito Chema, le agradeció a Archie lo que hizo por él y bueno lágrimas emotivas. Naomi dijo que nunca se había sentido tan viva y afortunada de tener a una familia como nosotros a pesar de que extraña a su verdadera familia y agradeció a la tía Ursula por brindarnos su casa. Roxy dijo que a pesar de las inconveniencias de estar muerta se la pasaba bien... a veces. Y entonces fue turno de Archie.
-Cuando estaba vivo quería estar muerto y no por tener pensamientos suicidas, sino porque nadie habla mal de los muertos, si fuiste un perezoso, indiferente y arrogante adolescente como yo te conviertes automáticamente en el chico genio incomprendido pero alegre, con grandes cosas que pudo haber hecho. Todo se te perdona, es como una segunda oportunidad para limpiar tu reputación. Pero ahora que estoy muerto pienso en las cosas que perdí... pero pienso más en los amigos que gané y brindo por ellos, por ustedes, que cada quien encuentre la luz al final de su obscuro túnel-
Todo mundo aplaudió, sus palabras nos habían conmovido. Y ahora era mi turno. Nunca fui bueno para hablar frente al público y eso era justo lo que quería decir:
-Primero que nada. Gracias tía Ursula, no tengo palabras que describan lo mucho que aprecio pasar la Navidad en su linda casa- -Gracias hijo, son bienvenidos- respondió. -Bueno, siempre estamos subestimándonos a nosotros mismos. Siempre decimos "creo que no puedo, creo que no puedo, creo que no puedo" pero podemos, siempre podemos. Yo hoy me dije "no puedo volver a casa" y lo hice, "no puedo comunicarme con mamá" y lo hice, "no puedo tener un amigo vivo estando muerto" y lo hice. Y lo más importante "no puedo enamorarme"- me acerque a Archie, lo abracé y lo besé- ... Y lo hice. Brindo por que sí podemos-
Archie se apenó pero al ver que todos decían salud y aplaudían se animó a darme un beso. Fue muy lindo. Me di cuenta que tenía miedo de mí, de lo que yo podía pensar de como me verían los demás, que error. Todos me felicitaron, todos menos Roxy pero no me importó, lo que me importaba era ser feliz con los amigos que encontré.
-Feliz Navidad Sergio- dijo Archie abrazándome.
Vol 1. Capítulo 5. ¿Qué pasó con él?
Algo que siempre odié de la ciudad eran los autobuses contaminantes, llenos de gente, mi hermano solía decir que son un unificador social, todas las personas sin importar su clase social lo usan, te vuelve igual, algo así sucede con la muerte, cuando mueres te unificas con el resto, te vuelves igual a los demás, eso si cruzas al otro lado, si te quedas aquí en el limbo… bueno… pues eres diferente, invisible, intangible, sin dolor ni frío pero con un gran vacío, más si moriste joven como yo y mis amigos.
Han pasado cuatro días desde que por mi culpa murieron Sergio, Naomi y Roxana, localizamos a sus familias y pudimos acompañarlos a sus respectivos funerales para despedirse de sus seres queridos y de sí mismos. Fueron en diferentes lugares y días, hoy era turno de Sergio; Chema y Eddy estaban hartos de ir a funerales, pude notarlo en sus expresiones, así que como me sentía responsable, porque de hecho lo era, me ofrecí a acompañar a Sergio a su funeral. Roxana también quizo venir, no tuve inconveniente, después de todo iban en el mismo salón de clases, le vendría bien una cara conocida en esta situación difícil.
Por su lado Eddy y Chema quisieron hacerle el rato ameno a Naomi así que fueron al zoológico, como muertos que somos tenemos entradas gratis a todos lados y Naomi siempre quizo estudiar medicina veterinaria y evidentemente amaba a los animales así que de inmediato adoptó a Gafe como un amigo animal muerto para una chica cariñosa muerta, perfecta combinación.
Sergio murió usando sombrero, playera blanca, un saco casual gris y su mochila, debo confesar que se veía muy atractivo y Roxy, la clásica chica popular, inteligente y fresa, no me caía mal pero no es el tipo de personas con las que sueño hablar. Ella usaba unos jeans, una blusa azul turquesa sin mangas y un suéter negro. Caminábamos hacia una parada de autobús para abordarlo y por un momento ser iguales a los vivos.
-Archie, tengo miedo, no soportaré ver a mi familia sufriendo- dijo Sergio secando sus lágrimas. -No es tan malo como parece, mi funeral fue tranquilizador- dijo Roxy para calmarlo. -El mío también lo fue, tú relájate- respondí. Él sonrió. -¿Por qué estamos aquí Archie? Es decir, los demás que murieron en la explosión cruzaron- se quejó Sergio. -La vida y la muerte son como un sistema, funciona en armonía, pero todo sistema tiene fallas, nosotros somos producto de esas fallas. Se cayó el sistema en nosotros- respondí agobiado- Ustedes tienen suerte, es decir, yo morí sin que nadie me ayudará a entenderlo, sin que nadie me explicara o me acompañara a mi funeral- -Ósea, mátate, eso no me hace sentir mejor- exclamó la “tierna” Roxy. -A mí sí- respondió Sergio- Debió ser angustiante no saber que hacer o a donde ir, estar solo-
Llegamos a la parada, esperamos unos pocos minutos y llegó el autobús, subimos y ahí estábamos, tres fantasmas imperceptibles para los vivos viajando a un cementerio en al sureste de la Ciudad. Veintidós minutos después habíamos llegado al panteón. Era muy frío y triste.
-Amigos, hay algo que no les conté de mi familia, verán, son cristianos y conservadores… Papá tuvo problemas con el alcohol hace un tiempo y temo que haya recaído por mi muerte… lo que intento decir, preferiría ir sólo al velatorio, no me gustaría que conocieran a mi familia en estas condiciones- confesó Sergio. -Adelante, no tengo problema- dije. -Sí, yo me quedaré con Archie, ve- contestó Roxy.
Y así Sergio entró al velatorio mientras Roxy y yo dábamos una vuelta por el frío panteón, la temperatura era baja a pesar de que era medio día.
-Es un tipo extraño ¿no?- dijo Roxy para romper el hielo. -No, me agrada, esta asustado, yo aún estoy asustado- confesé. -¿Qué se siente ser el famoso “Loco de la Avenida Reforma”?- -No empieces con eso- dije mientras reía. -Crea fama y échate a dormir… Algo así me decía mi abuelo- -Lamento mucho que hayas muerto tan joven, eres muy bonita… Eras, es decir sigues siéndolo pero…- -¿Me estás coqueteando? Porque si estuviera viva no funcionaria, pero como estoy muerta… No. Tampoco funcionó, preferiría besar al rarito de Sergio- dijo burlona. -No, yo no te quise coquetear, es que, bueno no solía tener amigos y nunca tuve… ya sabes un noviazgo y…- -Espera un momento- me interrumpió- ¿Estás tratando de decirme que eres virgen?- -Eh, sí, bueno una vez, en los vestidores… está bien morí virgen-
Roxy comenzó a reír como si no hubiera un mañana.
-Que dulce y gracioso- -Niña, tengo 17 años era perfectamente normal ser virgen- -No, yo empecé en la secundaria a los 15, vaya que eras un ñoño, me caes bien- dijo.
Caminamos un largo rato, pasaron al menos dos horas hasta que decidimos sentarnos en frente de un mausoleo.
-Nunca pensé que morir significara deambular eternamente por el mundo- dijo ella viendo las estatuas de ángeles del mausoleo. -Bien, las cosas no siempre son como nos gustaría que fueran. Somos muertos vivos, vivos ya muertos, muertos que viven en la vida o quizás vivos que viven en la muerte- -Que confuso- respondió Roxy -Un amigo escritor me dijo una vez: la muerte siempre te alcanza, no hay forma de ganarle- -Eso lo han dicho muchas personas tontuelo- -Hay que estar medio muertos para disfrazarnos ante ella… Si le pierdes el miedo a la muerte no te lleva, a esos se los lleva alguien más, pero si estás medio viva la muerte te deja y si te deja nadie más vendrá por ti. La muerte no es mediocre ¿sabes? No se lleva vidas a medias, a esos los deja desamparados, ella sólo se lleva a los vivos enteros para presumirlos como trofeos- -Ya te entiendo, estamos vivos a medias- -Exacto, por eso la muerte no nos asecha, huye de nosotros- -¿Siempre estaremos medio muertos?- dijo ella mirándome a los ojos. -No lo sé, Chema y Eddy tampoco lo saben. Lo que nos pasó te pasó a ti también-
Ella me miró profundamente a los ojos.
-Archie…- Susurró y luego me besó. No supe que hacer, pero pude sentir su energía, pude sentir vida fluyendo a través de mí.
-¿Interrumpo algo?- dijo Sergio que se había aparecido enfrente de nosotros. -No, nada- dije mientras apartaba a Roxy de mí. -Perdón, nos dejamos llevar, fue emocionante ¿no es cierto Archie?- -Ahh, bueno… Fue mi primer beso post-mortem- dije confundido- ¿Qué pasó, todo bien?- -No, nada está bien, estoy muerto, se supondría que iría a la universidad, que tendría una familia y que envejecería… mis padres están deshechos, quiero ir a casa con ellos- -No te lo recomiendo- le dije- Yo… bueno, duele menos si no los ves sufrir- -¿En serio?- dijo él. -No estoy seguro- respondí. -Bueno, no sé ustedes pero me gustaría alejarme de éste lugar tan deprimente- dijo Roxy. -Nuestra casa es otro panteón, donde está enterrado Archie y sus amigos ¿Qué más da?- replicó Sergio enojado. -No, conozco un lugar donde pasar la noche- dije.
Después de abordar el transporte público llegamos a la Catedral de la Ciudad de México, la que está a un costado del zócalo.
-Archie, no soy religioso como mis padres pero ¿vamos a pasar la noche aquí?- preguntó Sergio. -En el techo en realidad, hay una vista asombrosa-
Atravesamos la puerta y subimos las escaleras del campanario, eran las siete de la tarde y ya estaba obscuro. La iglesia puede ser un lugar aterrador. Finalmente subimos al campanario y llegamos al techo de la catedral.
-Solía venir a los recorridos guiados por el campanario- dije explicando como había encontrado ese lugar. -Es hermoso, pero ¿y los demás?- preguntó Roxy -Estarán bien sin nosotros- respondió Sergio, tenía razón.
Esa noche hablamos, bailamos, reímos y también lloramos, fue como si nos hubiéramos puesto borrachos pero sin beber alcohol, dijimos como nos sentíamos ahora que estábamos muertos y las cosas que hubiéramos hecho para que no ocurriera. La vida no es justa, la muerte tampoco lo es, a decir verdad ni siquiera debería existir la palabra justicia, es una utopía creer en la justicia, éramos unos adolescentes, nos merecemos una explicación, no una eternidad fastidiada llena de incertidumbre y vacío.
A la mañana siguiente regresamos a nuestro hogar, el cementerio y ahí estaban Naomi, Eddy y Chema, éste último corrió hacia mí y me abrazó en forma de saludo.
-¿Dónde estuvieron? Me preocupé- dijo Eddy mientras nos saludaba. -No queríamos pasar la noche en el cementerio- intervino Roxy. -De hecho es lo que queríamos decirles- dijo Chema- Ya no tenemos que vivir en el cementerio, creemos que es hora de un cambio- -¿En serio?- pregunté. -Sí- dijo Naomi- Mis padres tienen un departamento vacío en el sur de la ciudad, nunca lo ocupan, está literalmente vacío pero no es un triste cementerio- -Vaya, me encanta la idea- exclamó Roxy muy emocionada. -Pues vámonos de una vez- dijo Chema con alegría. -¿Dónde está Gafe?- pregunté. -Descuida ya está en el departamento, le gustó mucho el lugar- dijo Naomi. -Vaya gracias Nao- dije.
Nos pusimos en marcha al lugar, todos estaban muy tranquilos e incluso emocionados por la mudanza, todos excepto Eddy.
-¿Qué ocurre Eddy?- le pregunté. -No te asustes, no lo debe saber nadie, pero Andrés nos está siguiendo- -¿El asesino, quien se convirtió en insecto de la muerte?- pregunté. -Sí, ese, está detrás de nosotros, vamos, has algo bueno y desaste de él- me dijo, yo acepté.
Me aparté un poco del grupo y lo vi, estaba unos metros tras de nosotros, volaba en círculos, le ordené que se fuera, incluso le grité pero sólo lograba ahuyentarlo un rato, volvía después de unos minutos.
Finalmente llegamos al lugar. Era un edificio de ocho pisos, nuestra nueva casa estaba en el segundo. El departamento no era demasiado grande pero parecía acogedor e iluminado, después de todo no necesitamos el baño, ni la cocina, más bien queríamos la sensación de tener una casa y no “vivir” en la calle. Cuando entré mi gato estaba allí.
-¡Gafe! Te extrañé loco- -Ahora tu casa tiene fantasmas- le dijo Chema a Naomi y todos reímos.
El día llegaba a su fin, Naomi, Sergio y Roxana estaban caminado por un parque cercano al edificio, Chema, Eddy, Gafe y yo decidimos subir al roof garden para ver el atardecer.
-Si he de vivir muerto una eternidad no tendría mejor compañía que ustedes- dijo Chema. -Yo me alegro de no estar sólo y tenerlos a ustedes, muchas gracias por recibirme a mí y a ellos- dije. -Oye, nada de sentimentalismos esta noche que estamos celebrando- dijo Eddy.
De pronto llegó Andrés, volaba en nuestras cabezas y comencé a gritar.
-Largo maldito asesino, vete de aquí, no molestes más- -Archie creo que…- interrumpió Eddy. -¿Sabes qué? Baja y yo mismo te aplastaré- le gritaba. -¡Archie cállate!- dijo Eddy- ¿No lo ves?-
Andrés voló sobre Chema y se posó en su mano.
-¿Eddy?- dijo Chema nervioso. -Tranquilo Chema, un insecto es una invitación, puedes cruzar- dijo Eddy con lágrimas en los ojos. -¿Qué, pero por qué yo?- preguntó Chema. -Tú moriste primero, es tu turno, es hora de un cambio- respondió Eddy. -Pero sólo hay uno, no me iré sin ustedes- -No dejes ir esta oportunidad, podrás estar con el abuelo, la abuela, tu amigo Tony el vecino y mamá y papá- le dijo Eddy mientras lo abrazaba. -¿Pero tú y la tía Ursula y Archie y Gafe y Naomi y los demás? Yo los quiero, no me quiero ir Eddy- dijo llorando. -Yo me quedaré y cuidaré de ellos, date prisa-
El insecto se metió en la mano de Chema y una luz iluminó el cielo. Yo me quede sin palabras por un momento, cuando comprendí que Chema se iba para siempre lo abracé muy fuerte y le dije que lo quería.
-Fuiste como mi hermano menor campeón, te quiero- le dije. -Yo a ti- me dijo mientras se disolvía.
Eddy y yo nos quedamos en el techo del edificio hasta que se perdió en el cielo del atardecer. Luego nos abrazamos y lloramos de alegría, Chema había logrado cruzar.
-¿A dónde fue?- -No lo sé- respondió.
Pasaron un par de horas y bajamos al nuevo departamento, todos nos preguntaron por Chema y les contamos, parecía que había esperanza en su mirada, esperanza del descanso o de cruzar o avanzar ¿pero a dónde? En la madrugada salí del edificio para estar sólo, me senté en las escaleras a ver el cielo junto a Gafe. Una estrella fugaz pasó.
-Un mal rato ¿eh?- dijo Sergio que estaba tras de mí. -Es sólo que no dejo de perder a las personas que me importan- dije con lágrimas en los ojos. -Tú me importas ahora, eres parte de mi familia- dijo mientras se sentaba junto a mi- y también te debe importar Eddy, Naomi y es evidente que te importa Roxana- -Ella me besó, en realidad no me gusta- dije entre suspiros. -¿En serio?- -Sí en serio, en realidad nunca me gustaron las mujeres, pero no importa somos fantasmas ahora- -¿Los fantasmas se enamoran?- preguntó. -No lo…- respondí hasta que me besó, fue una sensación gratificante, tampoco supe que hacer, pero pude sentir su energía y vida fluyendo a través de nosotros como latidos de corazón, latidos de vida, fue armónico y me sentí seguro. -¿Que fue eso?- pregunté sonriente- ¿Por eso te enojaste cuando me encontraste con Roxana?- -¿Te diste cuenta? Rayos, perdón, esto fue una mala idea- dijo. -No lo creo- respondí y lo volví a besar.
La muerte es impredecible incluso te sorprende cuando ya estás muerto, pero hay algo que no muere: el amor, y no me refiero a un noviazgo sino al amor que dejas sembrado en las almas de los demás. Todavía en las noches recuerdo a Chema y cuando él está de buen humor manda una estrella fugaz como para decirme: ¡Hey! Estoy bien, deja de preocuparte. Pero sigo preguntándome casi todas las noches: ¿Qué pasó con él?
Vol 1. Capítulo 4. Día de muertos
Todos formamos parte de un sistema, todos somos un número y pertenecemos a las estadísticas, nada es casual, todo tiene un propósito o al menos es lo que me han dicho sobre todo ahora que morí, pero como todo sistema siempre hay fallas y he oído que soy un técnico en sistemas de la muerte, pues parece que tengo cierto control en los pequeños insectos negros y eso me pone a pensar que si fui parte de un error sistemático quizás pueda rescatar a otros. Así que sin más un día salí a caminar solo, vagando por las calles, bueno no estaba solo, me acompañaba Gafe, el gato que maté y parecía que estuviera sintonía conmigo.
En fin, caminaba por las calles transitadas de Coyoacán cuando vi volar a un horrible insecto de la muerte, son como chapulines alargados con alas, patas largas y mandíbulas afiladas. Iba detrás un señor de unos treinta y ocho años, el pobre señor parecía estar muy alterado, algo debió ocurrirle, se detuvo en un semáforo y el insecto se posó en su cabeza, me acerqué lo suficiente y lo traté de aplastar:
-Lárgate imbécil-
Algunas personas en la calle voltearon como si me hubieran escuchado, de hecho, el señor que estaba a punto de cruzar la calle se detuvo antes de ser atropellado por un taxi… ¿Me habrá escuchado? No lo sé, pero el insecto se había ido y yo había vencido a la muerte.
-Soy un maldito genio, me doy miedo- exclamé victorioso.
Gafe me miró con seriedad profunda, como diciéndome que algo muy malo iba a ocurrir por lo que había hecho, yo me sentía pleno y tenía que compartirlo con el mundo, bueno con Eddy y Chema, así que regresé al cementerio.
-¡Amigos! No van a creer lo que hice- exclamé mientras corría con ellos entre tumultos de gente, hoy había muchas visitas en el panteón. -Seguro ya se dio cuenta- dijo Eddy a su hermano. -¿Darme cuenta de qué?- pregunté intrigado. -Hermano ¿Sabes que día es hoy?- -2 de noviembre- interrumpió Chema. -¿Y?- dije yo. -Día de muertos tonto, jaja, como no vas a saberlo- respondió Eddy. -¿Ok?...- -Es nuestro día tarado, hoy la gente puede oír y a veces ver a las almas perdidas- afirmó Eddy. -Wow ¿En serio?- -Sí, este día del año lo usamos para divertirnos y asustar a unos cuantos mocosos- dijo Chema emocionado. -Siguen siendo niños pequeños- reí. -¿No habrás crecido que nuestras tradiciones eran falsas o sí?- preguntó Eddy. -Nunca lo había pensado en realidad. En fin lo que quería decirles es que salvé a alguien de morir- -Espera ¿qué estupidez hiciste?- gritó Eddy muy molesto. -Pensé que te alegraría saber que uso mi poder para el bien- -Imbécil, tú no eres Dios, no puedes interrumpir el sistema o el sistema te va a interrumpir a ti, idiota con la muerte no se juega-
Nunca lo había visto tan molesto... En las tres semanas que llevo de conocerlo.
-Pues yo estoy muy orgulloso de lo que hice- -¿Por qué lo hiciste? ¿Era un hombre verdad? ¿Te gustó no es cierto? Pues adivina que, estás muerto ya ningún sujeto se fijara en ti, no los salves- sentenció Chema. Sus palabras me dolieron. -No, no me gustó, era un señor, ustedes son un asco, hice algo bien, le salve la vida a un hombre, algo bueno tendrá que hacer con la nueva oportunidad que le di- -Perdón, quizás tienes razón, es que estamos alterados, no se puede interferir en la muerte, eres un caso nuevo para nosotros, no sabemos que hacer contigo- dijo Eddy disculpándose. -Yo también lo siento, es que Eddy se enteró de algo que me tiene preocupado- dijo Chema disculpándose. -¿Qué ocurrió?- -El culpable de nuestra muerte salió libre hace dos semanas, por eso Eddy fue a nuestra antigua casa- respondió Chema. -Lo leí en un periódico la semana pasada, ven acompáñame, te mostraré- dijo Eddy mientras me guiaba entre la gente.
Cuando estaba vivo nunca me puse a pensar en lo fascinante que era el día de muertos, tan colorido, lleno de sabores y olores deliciosos. Gafe nos seguía entre la multitud, le gustaba saltar sobre las lápidas y parecía sonreírme, de pronto vi a mamá y a la tía Yoli, traían flores para mí, quise ir a saludarlas pero no me sentía con ánimos después del regaño de mis amigos. Finalmente salimos del cementerio y Eddy me guió a un puesto de revistas, entró y hurgó a su alrededor hasta que escuche ¡Eureka!
Entramos y la noticia era encabezado de un diario local de la semana pasada:
Sale libre el Andrés Méndez responsable del incendio de 1999.
Quedé totalmente anonadado, el asesino de mis amigos era el sujeto que había salvado esta mañana, de haber podido me hubiera visto pálido.
-¿Qué ocurre?- preguntó Chema.
No podía decirles que había salvado al responsable de su muerte, la gente cambia ¿no? Quizás él le salvará la vida a alguien, quizás tiene un propósito que favorezca a la humanidad, después de todo lo salvé, eso significa karma instantáneo para mí ¿no?
-Oh, nada es que nunca les dije que sentía mucho que hubieran muerto tan jóvenes- respondí fingiendo demencia.
-Bueno, vayamos a algunas ofrendas y a asustar a las personas- propuso Eddy emocionado.
Gafe me miraba como si me estuviese advirtiendo algo, esto no estaba bien.
Comenzaba a atardecer y decidimos salir por las calles, en la plaza de Coyoacán estaban las ya clásicas ofrendas y los niños que confundían Día de Muertos con Halloween, caminábamos por una escuela preparatoria cuando de pronto el suelo se cimbró, había ocurrido una explosión dentro del la escuela, sentí pánico, miedo y no sabia porque. Por un momento me alegré, no había insectos de la muerte cerca, nadie había fallecido por la explosión… o eso creí.
La gente empezó a correr al edificio.
-Los chicos que estudiaban en la tarde siguen adentro- le oí decir a una señora aterrada.
Chema y Eddy también estaban asustados no sabían que ocurría, de pronto un enjambre de insectos llegaron a la escena como si se llegaran tarde.
-¿Qué sucede?- pregunté. -O por Dios, miren, es Andrés, quien quemó nuestra casa, está huyendo... Dios lo volvió a hacer ese psicópata piromaníaco-
Fue entonces que comprendí lo que dijo Eddy de que no puedes interrumpir el sistema o el sistema te va a interrumpir a ti. Había jugado a ser Dios, alteré el orden de las cosas, Andrés debió morir atropellado esta mañana pero lo salvé, lo que no sabia es que había salvado a un terrorista que de pequeño se dedicaba a quemar animales vivos. Por eso no hubo insectos de la muerte a tiempo, porque esto nunca debió pasar. No pude con la situación e hice lo que mejor sé hacer desde que morí: me tiré a llorar.
-¿Qué te pasa chillón?- dijo Eddy. -Yo los mate a todos- dije sollozando.
El cielo se iluminó y decenas de almas se disolvían en el cielo para no volver jamás.
-¿Por qué dices eso?- preguntó Chema. -Porque la persona que evité que muriera esta mañana era Andrés, su asesino y miren lo que paso, si hubiera muerto estas personas seguirían vivas- yo no paraba de llorar.
Mis dos amigos estaban callados, sabía que querían reprocharme pero no lo hacían.
-Bien, esto es lo que vamos a hacer- dijo Eddy- Chema tu quédate aquí y ayuda a las almas que puedas, mira allá va una chica y allá un chico, ayúdalos a ellos y a todos los que puedas, Archie tu vienes conmigo a seguir a ese bastardo- -Hecho-
Limpié mis ojos, me levanté y seguí a Eddy, corrimos por un callejón donde se había escabullido Andrés, corrimos como locos durante diez minutos por el camino que intuíamos que era. No había nada. Gafe apareció de repente, nunca supe como hacia eso, maulló y con su cabeza señaló a una calle, caminamos directo hacia ella, la calle llevaba a una avenida principal y de ahí al túnel del metro, decidimos entrar a la estación y ahí estaba, sentado en el piso con una mochila esperando el tren en la estación vacía, estaba sonriente y tranquilo, me acerque y con todas mis fuerzas le grité:
-Bastardo ¿cómo pudiste?- él volteó pero no vio a nadie, me había escuchado. -¿Te acuerdas de mí? Asesino- le dijo Eddy- Yo estaba en esa casa que incendiaste hace 15 años, pero eso tu ya lo sabías, mataste a decenas de personas- -¿Quién dijo eso? Yo no hice nada, soy inocente- exclamó el asesino mientras se levantaba y caminaba al fondo del andén. -¿No te acuerdas?- dijo Eddy riendo y se puso frente a él. -¿Qué? Debo estar enloqueciendo, sí, esos años en prisión me hacen oír cosas- -Dime, ¿por qué te gusta quemar gente? Porque yo te voy a decir lo que se siente, es una angustia eterna de no saber que hacer, de no poder moverte porque por todos lados hay llamas, morir de a poco y ver a tu hermano ardiendo también, gritos hasta que el humo te sofoca...- -¡Basta!- gritó Andrés mientras se tapaba los oídos y giraba en su propio eje tratando de encontrar a quien le hablaba. -¿Tú te detuviste? No verdad, no lo hiciste y hoy, hoy interrumpiste vidas jóvenes que tenían una todo por delante-
Andrés comenzó a llorar y a suplicar perdón, estaba fuera de sus casillas asustado, cuando de pronto tomó su mochila y sacó un artefacto de ella.
-Hasta aquí llegamos todos, esto acabará con todos aquí y me dejaran en paz, la accionaré en cuanto llegue el próximo tren- amenazó el hombre. -No lo harás- de las sombras Eddy se acercó a su asesino, por su expresión supe que él podía verlo. -Es imposible- caminó Andrés hacia atrás asustado por ver al fantasma de su víctima. -Eddy, detente- le dije. Andrés volteó a verme y gritó. Caminó hacia atrás y cayó a las vías del metro electrocutándose y muriendo al instante. -Eddy… ¿está…?- -Sí Archie, está muerto- -Esto está mal, no hubo insecto, se quedará por siempre en la tierra como nosotros-
Su alma comenzó a salir de su cuerpo en forma de luz, una luz muy pequeña, cuando la luz se disipó vimos que era un insecto negro, un insecto de la muerte.
-Su alma es negra, pequeña y letal- dijo Eddy. -Entonces así nacen los insectos de la muerte- expresé sorprendido. -Sí Archie, ya lo había visto antes, dejemos que se vaya... Regresemos con Chema-
Regresamos tan rápido como pudimos, Chema estaba con tres almas jóvenes perdidas, dos chicas y un chico.
-Eddy, Archie, que bueno que llegaron, tenemos malas, muy malas noticias, amm, ellos son Sergio, Naomi y Roxana, no hubo insecto para ellos- los chicos se veían tranquilos, excepto Roxana, ella aún lloraba. -Archie ¿Tienes algo que decir?- me dijo Eddy. -Lo, lo siento muchachos, yo... Ya nos encargamos del responsable- dije triste. -Tranquilos no están solos ¿Qué edades tienen?- les preguntó Eddy. -Yo 18- dijo Naomi. -Yo tengo 19 pero no puedo creer que este muerto, en un mes es Navidad y ¿qué será de mi familia? Van a sufrir muchísimo...- dijo Sergio. -Yo- dijo finalmente Roxana- yo tengo 19, tiene que ser un sueño- -Pues bienvenidos a nuestro club, ya nos conocerán- dije mientras sonreí tratando de no llorar con ellos, yo los había puesto en este lugar como a Gafe.
Y así fue como el sistema me venció a mi y de que manera. Hay gente que no merecía morir, que por azares del destino se encuentran en el momento y lugar erróneo y eso no es justo, siempre supe que la vida no es justa, nos lo enseñan desde que nacemos pero no nos dicen que la muerte tampoco lo es y a veces para infortunio de tres jóvenes estudiantes con una vida por delante el destino les juega sucio por algo que no sabia que no debía hacer... Pero así es la vida ¿no?
Vol 1. Capítulo 3. Gafe el gato
Cuando era niño siempre solía preguntarme cómo sería la vida de viejo, lleno de nietos y perritos, me gustaban los perritos, ahora sigo pensando en eso, la diferencia es que ya no podré saberlo. Mi madre me decía que ese momento llegaría, que no me preocupara porque cuando se es adulto se tiene que cargar el mundo o podría aplastarte. Bien a mi ya me aplastó. Ha pasado una semana desde que una viga de 643 kilos me cayó encima de un trigésimo octavo piso, desde entonces me la paso con mis dos nuevos amigos muertos: Eddy y Chema, dos hermanos de once y siete años respectivamente que murieron en un incendio hace quince años, durante ese tiempo se han dedicado a viajar por el mundo y de vez en cuando ayudan a otros muertos a cruzar al otro lado en caso de que sea necesario, tenemos algo en común: estamos jodidos.
La vida como muerto no es tan mala, es decir, no hay frío, ni hambre, ni calor, mucho menos dolor, se puede oler, ver, escuchar y sentir pero con otra perspectiva, el mundo se ve más azul sin importar la hora del día, hay algo nublado, como que andamos en otra frecuencia y eso es gracioso.
-¿Qué hacemos aquí Chema?- -Venimos a ver a una vieja amiga, se llama Ursula, te encantará, esta viva- -¿Viva? Wow- -Archie han pasado varios días y no has ido con tu amigo vivo, el tal Vladimir- preguntó Chema mientras caminábamos por las calles de la Colonia Independencia, eran alrededor de las cinco de la mañana. Eddy no nos acompañaba, decidió visitar el lugar en que murió él y su hermano, Chema por otra parte quería visitar a su famosa amiga Ursula: la no muerta.
-Vladimir no es mi amigo- respondí- y bueno aún no estoy listo para ir a verlo- le dije mientras veía uno de esos insectos negro volando cerca de nosotros. Al otro lado de la calle había una mujer paseando a su gato negro “¿Quién saca a pasear a su gato y a las 5 am? Está loca”.
-Eddy y yo tenemos un juego y como él no está aquí tendrás que jugar conmigo- dijo Chema- el juego consiste en adivinar quién y como van a morir los involucrados en la escena- -¿Eso no es cruel?- pregunté con remordimiento. -No, de cualquier modo todos mueren ¿cierto?- dijo sonriendo- Bien, yo digo que la mujer morirá atropellada por un sujeto ebrio que no la va a ver cruzar la calle, vas tú- -Yo, yo digo que se va a morir el gato- propuse. -Interesante, ven, vamos a ver de cerca-
Corrimos mientras el insecto volaba cerca de ellos, para mi sorpresa se posó en el gato y se metió en él.
-Vaya eres bueno en esto, serás un buen rival para Eddy ¿cómo crees que morirá?- -No, no lo sé-
Un helicóptero se acercaba, podía escucharlo y de pronto dejó caer una pesada cámara de televisión sobre el indefenso gatito, su dueña gritó con horror.
-Vaya eso si que fue inusual- dijo Chema -No me parece tan loco, ese gato y yo compartimos un mismo final... Ser aplastado por el mundo-
El espíritu del gato apareció junto a nosotros y nos miraba.
-¿Por qué sigue aquí? ¿No debería cruzar?- le pregunté a Chema mientas me hincaba para acariciarlo- Mira, tiene un collar y aparentemente se llama Gafe- -¿Gafe? ¿Qué significa?- -Persona u objeto que atrae la mala suerte- respondí. -Vaya que es verdad, que mala suerte tuvo- -Mira en el cielo, tres insectos más- dije asustado. -Vaya, esto se pondrá bueno- -La dueña del gato se dirige a ese edificio abandonado- señalé.
Entonces apareció de nuevo el helicóptero, perdía velocidad y altura mientras se dirigía al edificio abandonado, dos insectos entraron a la aeronave y otro se perdió en los últimos pisos del edificio.
-¿Viste eso? Uno entro al edificio, creí que estaba abandonado- exclamó Chema justo antes de que el helicóptero se estrellara en el apartamento. La mujer dueña del gato salió corriendo y la perdí de vista.
Estaban viendo la escena cuando de pronto escuché la voz de Chema.
-Hola, soy Chema- -Hola Chema, soy Ernesto, Ernesto Echeverría, trabajo dando el reporte del tránsito ¿qué me pasó?- -Sé que sonará muy fuerte lo que le diré, pero acaba de fallecer señor- -¿Qué? Por Dios y supongo que tu eres un pequeño angelito ¿no Chema?- -Ohh no, yo, yo sólo lo guiaré a su luz, tú y otras dos personas murieron en el accidente, por alguna razón tu no has encontrado la luz al otro lado- -Oh no, ¿Paco también murió? Paco era el piloto, le dio un ataque de asma y perdimos el control y un niño, había un niño en el edificio, lo vi asomarse por la ventana- -Descuide, todas esas preocupaciones hacen que no encuentre la luz, ellos ahora están bien- dijo Chema para consolarlo. -Tuve un mal día, hoy me ascendieron y hoy morí- dijo con voz quebrada. -Descuide, yo morí hace una semana- me animé a confesarle- tengo apenas 17 años y estoy bien muerto, Chema sólo tenía siete cuando murió, mira estaba mudando sus dientes de leche, así de patética es la vida, yo no tuve licencia para conducir, nunca tuve novio, no le dije a mi hermano que lo amaba por última vez, así es la muerte- -Espera ¿dijiste novio?- preguntó Chema. -¿Cómo moriste?- preguntó Ernesto secando sus lágrimas. -Me cayó una viga de un edificio en construcción- respondí. -Eres el “loco de Reforma”, vi las noticias sobre ti- -¿Perdón? ¿Cómo que el “loco de Reforma”?- pregunté indignado. -Según testigos te vieron gritarle a las personas y huir como si te persiguiera algo. Algunos te acusaron de esquizofrénico con mala suerte y otros creen que fuiste una especie de profeta- -Que enfermos- respondí. -Bien, aquí viene la luz Ernesto, déjate llevar- dijo Chema mientas el cielo se iluminaba y Ernesto se disolvía. -¿Ustedes no vienen muchachos?- nos preguntó Ernesto mientras desaparecía frente nosotros. -¡No podemos, pero esperamos encontrarnos algún día!- gritó Chema mientas se despedía.
Y así se fue.
-¿No podemos ir con él?- pregunté -No, nosotros no cruzamos y si los tomamos de la mano ellos no pueden avanzar, simplemente no hay manera- -Vaya- suspiré. -Entonces novio ¿eh?- dijo Chema sonriendo. -Olvídalo, no voy a hablar de mi sexualidad con un niño de siete años- le dije. -Luzco de siete pero tengo veintidós, bueno los tendría- -¿Qué haremos con el gato?- pregunté preocupado. -Pues no lo sé, debió haber cruzado, ya sabes lo que dicen sobre que tienen nueve vidas o quizás le gustaste, de cualquier modo creo que tenemos un nuevo integrante en la pandilla- -No me gustan los gatos- le dije. -Ahora sí- sentenció.
Siete días largos desde que me fui de mi vida y hay cosas que me faltan por aprender de un niño de siete y otro de once y ahora de un gato ¿Quién dice que los fantasmas no podemos tener mascotas?
Mientras nos alejábamos llegaban ambulancias al lugar. Ya estaba amaneciendo cuando nos encontramos con una mujer mayor de cincuenta años que deambulaba por las calles, vestía como una gitana y era muy divertida, lo mejor es que estaba viva.
-¡Tía Ursula!- gritó Chema con emoción y fue corriendo hacia ella, intentó abrazarla pero la atravesó y cayó al piso. -Jajajaja Chema, que gusto verte, te extrañé tanto, a ti y a Edgar... ¿dónde se metió?- respondió Ursula. -Fue a nuestra casa, ya sabes sigue obsesionado con...- -Entiendo, yo también querría volver... No vas a presentarme a tu guapo amigo- dijo señalándome, me hubiera sonrojado si hubiera podido. -Él es Archivaldo. Le cayó un pedazo de edificio o algo así la semana pasada- dijo Chema mientras me llevaba con su tía. -Ahh eres “Loco de Reforma”- -Ay no puede ser- exclamé irritado. -Perdón, soy Ursula, soy vidente, en realidad sólo puedo ver a los muertos y a esos horribles insectos pero a la gente le digo que soy vidente y me gano la vida con esas patrañas- -Genial- le dije. -Tía, Archie mató a su insecto antes de morir- -¿Eso es cierto?- -Sí, los ví antes de morir- -Espera ¿ese gato es Gafe?- preguntó sorprendida la tía Ursula. -Sí ¿lo conoces?- -Sí, soy la vidente de su dueña, la visité ayer, tenía un insecto en negro en su casa, se paraba en su cabeza con frecuencia, ella debió morir, pero no, la acabo de ver muy alterada gritando que su gato había muerto, es raro-
El gato nos vio a los tres como si supiera que estábamos hablando de él.
-Tía, tu nunca te equivocas... Tía, tía, Archie y yo estábamos jugando a “adivina quien muere” y Archie dijo que moriría el gato y el insecto lo obedeció- -¿En serio? Impresionante, eso explica porque el gato sigue aquí, no era su turno, no puede cruzar porque no le tocaba- dijo Ursula con una expresión de angustia. -¡Yo maté al gato! Por Dios ¿En qué me he convertido? Soy un maldito y asqueroso asesino- No pude con la impresión y me tiré a llorar. -Archie, cálmate por favor- me decía Chema mientras se sentaba a mi lado. -Pero maté al gato- -Pero ellos pueden escucharte ¿No lo entiendes?- Exclamo Chema. -¿Te refieres a los insectos?- -Sí, hasta ahora creíamos que nadie podía darles ordenes- dijo Chema. -En efecto- intervino Ursula- Archie, lamento que hayas muerto tan joven, mira a mis sobrinos, las navidades que no pasarán con sus familias, no crecerán, no tendrán un empleo, nunca se graduarán ni tendrán novia, nunca más volverán a comer helado. Y yo lamento que estés en esa situación también, pero si algo me ha enseñado la vida es que vivos o muertos tenemos todos un propósito y el tuyo puede ser importante, eres especial, anda con cuidado.
Sequé mis lágrimas y abracé al gato, me sentía en deuda con él. Y así fue como inició mi mañana. Muerto pero no sólo. Otro día en el mundo.
Vol 1. Capitulo 2. Adiós
En el mundo todo es efímero, las especies, los ecosistemas, hasta las montañas tienen fecha de caducidad. Depende tu función en la vida es el tiempo que permaneces en ella, como por ejemplo yo, un caso perfecto de que quizás nací porque no tenía nada que hacer en la vida y ese sería un perpetuo ejemplo para mi familia y mis conocidos, pero lo que no me dijeron es que probablemente tenía algo importante que hacer después de vivo.
Llevo dos días muerto y todo es tan surrealista, hoy va a ser el funeral, mi familia tuvo que perder un día en el ministerio en trámites burocráticos, de aquí para allá, nunca fui bueno con los trámites y nunca pensé que estar muerto traería más complicaciones que estar vivo y mucho menos que mi situación se agravará por morir en “vía pública”.
¿Qué demonios? Mi madre sigue consternada dice que va a demandar a medio mundo y que todos se van a pudrir en la cárcel por la negligencia de operar una grúa sin mantenimiento en el piso treinta y ocho de un edificio en construcción en pleno Reforma... Tiene razón, que se jodan todos.
Finalmente llegamos al velatorio, bueno los seguí, es una falacia eso de que puedes volar siendo un espíritu, pareciera que la leyes de la gravedad aplica para el “ectoplasma”, como sea, los funerales son muy tristes y son peores si es el de uno mismo, así que a la mitad de la aburrida velación decidí irme a recorrer el panteón, estaba cansado de la gente que siempre te dice lo mismo: “Tu hijo estaba tan lleno de vida” o “¿Cómo pudo suceder? Era tan joven” o “Tenía la vida por delante”, sentimentalismos que quizás no sean falsos pero son frustrante en esos momentos.
De pronto vi a dos niños, de unos once y siete años respectivamente, estaban sentados encima de una tumba lo extraño es que miraban a la dirección en la que yo estaba, miré atrás de mí pensando que había alguien vivo pero no. El mayor me hizo una seña de que me acercara a ellos y sorprendido fui, al acercarme noté que tenían las ropas rasgadas, las rodillas raspadas y el más pequeño estaba chimuelo, la edad en la que se le caen los dientes de leche.
-¿Entonces cómo te moriste?- preguntó finalmente el niño menor. -¿Qué? ¿Cómo sabes que yo..?- pregunté más sorprendido. -Cuando tienes tanto tiempo como nosotros aprendes a reconocer- respondió sonriendo. -Bueno... Pues yo... Me cayó una viga de metal del piso 38 de un edificio en Reforma, espera dijiste “tanto tiempo como nosotros”, eso significa que ustedes están...- -Muertos- respondió el mayor- Sí, hola soy Eddy y mi hermanito es Chema, morimos hace quince años en un incendio, nuestra vecindad se quemó y mi hermano y yo nos morimos así, vinimos a visitar nuestras tumbas, nos hace recordar... como una fotografía antigua... ¿Cómo te llamas?- -Archivaldo, pero pueden llamarme Archie- -Hola Archie ¿cuándo moriste?- preguntó Chema -Hace un par de días- -Novato- bromeo Eddy- ¿Y tu qué hiciste para no cruzar al otro lado al momento de tu muerte?- -Maté a mi insecto negro- -¿Qué, cómo hiciste eso?- gritó Eddy sorprendido. -Lo vi, tuve miedo así que lo maté, no sabía las consecuencias- respondí. -Eso no se puede, nadie puede verlos y menos tocarlos, son la muerte, ellos aparecen cuando es tu hora y nada se puede hacer, además es tu pase al otro lado- explicó Eddy. -Aguanta, si son tu pase al otro lado y no se puede escapar de ellos ¿por qué están aquí desde hace quince años?- le pregunté.
El semblante de Eddy y Chema cambió, ambos se entristecieron, por un momento me arrepentí de haberles hecho esa pregunta, finalmente Chema respondió después de un suspiro:
-Bueno Archie, con el tiempo te das cuenta de que nada es perfecto, las leyes del universo no son perfectas, habemos personas que estamos en los lugares equivocados en los momentos equivocados, habemos personas que no debimos haber muerto y entre esas personas estuvimos nosotros- -Nunca hubo insecto para nosotros, no debió pasar, ahora estamos condenados a estar aquí por siempre, como tú y como yo- Agregó Eddy. -Pa... para siempre- sentí escalofrío al oír esas palabras- ¿Y que han hecho desde entonces?- -Viajar, como puedes ver lucimos iguales, incluida la ropa, al día morimos, entonces siempre luciremos como unos niños, pero hemos cambiado, hemos aprendido muchas cosas y de vez en cuando nos gusta seguir a los insectos ver como hacen de las suyas... Si un espíritu no encuentra su luz rápidamente nosotros lo tranquilizamos y lo ayudamos a cruzar- -Wow, eso es como servicio a la comunidad- dije disimulando mi nerviosismo. -Así es, bueno tienes que contarnos como estuvo eso de que mataste a tu insecto- dijo Eddy. -Bueno, en realidad tengo que volver a mi funeral, mi hermano Maxie no se la está pasando bien y deseo verlo- -Descuida, planeamos pasar la noche aquí, es como un santuario, después de todo aquí estamos- Eddy sonrío.
Caminé de regreso a mi funeral cuando de pronto vi a Vladimir abrazando a mi hermano, es un extraño chico que conoció Maxie hace unas semanas, nunca había hablado con él, Maxie me dijo que había estado en terapia por motivos de depresión o algo así, era bueno ver al apoyo de personas que a Maxie le importan, los observé a una distancia relativamente corta de pronto vi que Vladimir miraba a mi dirección, le hizo señas a Maxie pero él negó con la cabeza, lo abrazó de nuevo y mi hermano entró nuevamente al velatorio, Vladimir se acercó a mí.
-Ar... Archivaldo ¿eres tú?- preguntó Vladimir pálido, yo no sabía que ocurría, hoy todos podían verme. -Vladimir ¿Puedes verme y oírme?- pregunté emocionado, sí eso era realidad tenía contacto con los vivos, por ende con mi familia. -Sí, pero nunca me había pasado, es decir no sabía que podía ver a los muertos- dijo incrédulo. -¿Cómo?- -Esto no tiene ningún maldito sentido. Yo puedo ver a unos insectos negros que predicen la muerte...- -Yo también, bueno el día que morí, maté al mío- le dije. -¿Que hiciste qué?- -Acabo de tener esta conversación con dos... espera, ven, tienes que verlos- -¿Ver a quién? No Archivaldo no entiendes, esto es muy serio, no debes estar aquí es lo único que sé, no debiste matar a tu insecto ¿en serio los viste? Tú y yo pudimos haber sido un gran equipo- dijo Vladimir. -Bueno vamos con Maxie, necesito que le digas un par de cosas- -¡No! No Archivaldo, no me va a creer, no podemos, no puedes, no sé que hago aquí, escucha esto es muy malo, no puedes permanecer aquí, me refiero en nuestro mundo, no puedes- -¿Por qué no? ¿Y por qué no quieres que hable con Maxie? Vaya amigo que se encontró, no puedo creer lo que me estás diciendo, ten respeto por mí, estoy muerto, parece que eso no vale- reclamé enojado. -Estamos en un cementerio a punto de enterrarte, ¿qué va a pensar Maxie? Cálmate, mira yo vivo cerca, ve a mi casa para hablar- dijo antes de decirme su dirección.
Pasaron las horas, estaba sentado en la capilla del velatorio llorando, callado, inerte, veía entrar y salir a la gente hasta que recordé a mis nuevos amigos, nos sentamos en silencio hasta el atardecer.
-Entonces ¿quieres ir a ver tu tumba?- dijo Chema. -¿Por qué no?- respondí.
Fuimos a mi tumba y me senté frente a ella.
Archivaldo Mendoza 1997- 2014 Joven y soñador amado.
-Es un bonito y tranquilo lugar- dije. -Siempre es muy verde y lleno de flores- dijo Chema. -Amigos tengo que irme, se obscurece- dije. -Solo un poco más, me gusta el atardecer- dijo Eddy y ahí nos quedamos.
Fue entonces que entendí que no siempre extrañas las grandes cosas grandes hacías sino las pequeñas rutinas, el aroma a café por las mañanas, los cálidos abrazos instantáneos al despedirte, un “te quiero” antes de decir adiós, todas esas palabras que no dije y que les pude haber dicho a la gente que amaba, seguro esas pequeñas cosas que no hice son la razón por lo que probablemente sigo atado aquí.
Vol 1. Capítulo 1: ¿Por qué?
Hola... Bien yo contaré mi historia y no crean que será larga, de hecho es muy breve, sí, una historia de sólo 17 años, verán yo estoy muerto... No, no se preocupen, está bien, ya lo acepté, morí hace un año y sigo aquí, entre ustedes, soy el vigilante perpetuo de la vida en la tierra, soy un fantasma, soy Archivaldo.
La vida como muerto es muy solitaria y es bueno poder contarla, verán yo... No sé por donde empezar, claro, por mi vida antes de mi muerte, mi vida en vida:
Yo era un chico de la ciudad, de hecho no hay mucho que contar, pues nací un día de verano del 97, el más caluroso del año. Tenía un hermano mayor, Maxie… como lo extraño… la última persona con la que hablé y no fue algo muy lindo, como sea, crecí en un barrio medio de la ciudad capital, vivamos en un departamento en el quinto piso, sí, quinto piso, aún recuerdo el aroma de café en la mañanas preparado por mi tía Yoli, ella siempre se preocupaba por mí, una mujer muy correcta y quizás conservadora. Papá huyó dos años después de que nací, en realidad desapareció según dice mamá, yo sospecho que se escapó, a veces yo también quería escapar, no me juzguen, era un adolescente.
Mi madre es gerente de un restaurante en el centro de la ciudad, a veces desatenta con nosotros, es un gran mujer pero a veces Yoli parecía tener más control sobre mi hermano y sobre mí. El departamento es herencia de mi abuelo para sus dos únicas hijas así que ahí vivamos, era mi hogar.
Mi hermano, Maxie, fue siempre todo lo que yo quise ser, mayor, exitoso en los estudios, con muchos amigos, el orgullo de nuestra pequeña familia, tal vez yo era el consentido pero siempre terminaba siendo comparado con el gran hijo prodigio, que pesadilla. Mi hermano siempre se preocupaba por mí, cuando deje la preparatoria porque no quería seguir estudiando, cuando quise vender drogas para conseguir dinero, e incluso cuando me di cuenta que las drogas no eran lo mío se preocupo por conseguirme un empleo en una oficinita de telemarketing (es decir los que llaman a tu casa a arruinarte el momento con promociones estúpidas), todavía puedo oír sus últimas palabras en mi memoria:
-Archie, aprovecha el momento, la vida es un viaje y no da la vuelta atrás, no la desperdicies como lo has estado haciendo- -Bueno, no estoy seguro de querer seguir viajando, me quiero bajar- dije muy enojado, supongo que alguien me escuchó porque para la siguiente hora estaría muerto. -No digas eso, me gusta estar contigo- -Max, te quiero, eres mi hermano pero si seguimos juntos el único que brillará serás tú, siempre eres tú, ya no quiero, quiero ser reconocido por mis logros, mi estúpido trabajo lo conseguiste tú, soy un inútil, aléjate de mí- y lo empujé con mucha fuerza, lo derribé.
Recuerdo correr por las calles de la cuidad sin saber bien a donde ir eran las 3 de la tarde, fue un octubre, ya saben lluvias frecuentes. Para no perderme decidí caminar en las grandes avenidas principales. Reforma. Estaba a unas cuadras de llegar al emblemático Ángel de la Independencia cuando vi un enjambre de insectos negros, eran muy extraños, tuve miedo, se dirigían hacia a mí, corrí en dirección contraria tratando de escapar de esas criaturas hasta que un semáforo me detuvo, los vehículos pasaban a toda velocidad, no podía cruzar, di media vuelta, las demás personas que estaban ahí parecían no verlos, yo grité y cubrí mi cara con los brazos, la gente se detuvo y volteo a mirar, los insectos también se detuvieron, volaban frente mío, uno de ellos se colocó en la cabeza de una chica con el cabello morado, se introdujo en su cabeza como si se fusionara con ella.
-Estoy alucinando, estoy alucinando- me repetía mientras la gente me miraba como si fuera un vagabundo demente.
La gente se me acercaba, algunos insectos volaban hacia ellos, parecían entrar a sus cuerpos. Un señor me preguntó si estaba bien, dijo que me veía pálido, de pronto sonó mi celular: Maxie.
-Archie ¿Dónde jodidos te metiste?- -Maxie un enjambre me persigue...- -¿Abejas en la ciudad? Busca refugio- -No son abejas, son insectos negros y muy feos, están encima de la gente... ven por mí Maxie- -¿Dónde estas?- -Yo...-
No pude decirle nada, no me pude despedir, ni siquiera pude decirle lo mucho que lo quiero, a veces no te arrepientes de las cosas grandes que haces o no haces, a veces de las cosas que te arrepientes son de las cosas pequeñas que pudiste haber hecho y no hiciste. Debí abrazarlos a todos la última navidad porque para variar discutí con mamá por haber dejado la escuela, debí decirle a mi tía Yoli lo mucho que la quería por haberme ayudado y escuchado cuando lo necesite y Maxie… debí escucharlo.
Miré a la chica del cabello morado, en la que el primer insecto se internó. Se acercaba a mí cuando del cielo le cayó una polea de una grúa. Todo el mundo gritó, yo no pude moverme por el miedo. De pronto vi que un insecto estaba en mi brazo y con mi mano lo aplasté, fue como si rompiera una pequeña esfera de árbol de Navidad… una esfera vacía… dolió… algo me dijo que no debí hacer eso. Miré hacia arriba. Lo último que vi fue la viga de acero cayendo de lo alto de un edificio sobre mí.
Silencio.
Angustia.
Miedo.
Desperté… bueno "desperté" a unos 10 metros de incidente, no sé cuanto tiempo me fui. Cuando me levanté mi celular estaba en el piso con la pantalla rota. Pude ver que Maxie estaba llamándome, traté de tomar el teléfono pero me era imposible. Mucha gente estaba aglomerada alrededor de donde cayó la viga, no podía ver nada. Un sujeto muy sucio y drogado vio mi celular, lo tomó y se lo llevó, nadie lo vio, yo corrí tras él, lo alcancé traté de tomarlo por los hombros pero no pude, lo atravesé como si el sujeto fuera de aire. Algo en mí me lo decía que yo ya estaba muerto.
Deseché la idea rápidamente, debía estar inconsciente en algún hospital y esto era parte de un sueño, tres ambulancias, una patrulla y una camioneta de la televisión llegaron un rato después, me acerqué y pude escuchar a los policías hablando con el reportero:
-¿Qué se supone que pasó aquí?- dijo el reportero. -Una grúa de este edificio en construcción falló por falta de mantenimiento y se desprendió una polea que cayó en una joven de 23 años identificada como Amelia Alvarez- dijo el policía más joven. -Producto de ello la segunda polea de la grúa no pudo sujetar la viga de 643 kilos y cayó directo a tres personas, dos de ella no identificadas todavía, Fabian Pliego de 39 años, uno parece ser un adolescente muy joven y otro que parece tener 58- explicó el otro policía. -¿Son todas las víctimas?- preguntó el reportero. -No, algunos restos de la grúa cayeron hiriendo de gravedad al menos a 6 personas, unos están siendo atendidos en las ambulancias- contestó uno de los hombres uniformados.
Suspiré, no podía estar pasándome esto, yo seguía aquí, no podía estar muerto, miré alrededor, varias personas también murieron aquí ¿dónde estaban? Me dirigí a las ambulancias, entrar fue fácil, no tenía que tocar la puerta, cuando vi a las dos personas que estaban en esa camilla descubrí que eran a las que se habían tenido contacto con esos espantosos insectos negros ¡Eso es! los insectos sabían que iba a pasar... ¿o ellos lo provocaron?
-Paro respiratorio- gritó un paramédico. La ambulancia arrancó. -Taquicardia en este otro paciente- dijo el otro.
El pulso de ambas personas disminuía.
-No lo lograremos- dijo uno perdiendo la esperanza.
En efecto, no lo lograrían, dos minutos después ninguno de los dos pacientes tendría pulso, su cuerpos empezaron brillar y salieron sus “fantasmas”, bueno esta bien, sus almas… pero a diferencia de mí estaban felices, tranquilas, ambos me vieron y se despidieron de mí mientras se disolvían, yo les grité que no me dejaran solo, me sentí angustiado, comencé a gritar, a llorar, estaba asustado y solo, entonces todo tuvo sentido: los insectos. Yo maté al mío, ellos no, ellos ni siquiera podían verlos.
De inmediato bajé de la ambulancia y corrí de nuevo al lugar del accidente. Ya habían más medios de comunicación, yo busqué por todos lados algún insecto, sólo encontré una cucaracha debajo de un arbusto, era inútil, tenía que hacer algo así que temeroso volví a casa, me tomó el resto del día, llegué a media noche. Subí por las escaleras intentando pensar que esto no era real que era un sueño, cuando atravesé la puerta mamá estaba inconsciente, Yoli trataba de reanimarla con una botella de algo, Yoli se veía perdida, sustraída en sus pensamientos, sus movimientos eran automáticos y Maxie, Maxie lloraba llamando a gente, quizás seguía llamando a mi celular.
Y así fue. Ese fue el día que morí. Lo más aterrador que me ha ocurrido. Aquella noche Maxie se quedo dormido en el sillón junto al teléfono, yo me quede a su lado abrazándolo, aunque sé que el no podía sentirme ni escucharme llorar, yo no podía dormir, más bien ya no podría dormir nunca más.