No soy bueno, no delires, no soy bueno, no me mires, no me tires, no me nombres, no me pidas que de tu vida yo sea el hombre, pido ayuda, no respondes, grito auxilio y te escondes, ya no soy el conde de esa princesa, me rompió el saber que esto era cual Cleopatra con Cesar, me atrapo tu talento, ese ser violento que de mi nace, ante ti se quedo quieto, domadora del circo romano, con tanta belleza y delicadeza, no hace falta que seas griega pa´ que ante ti se hinque cualquier ser humano, me queda claro que de vista perdiste a este ser pagano, ya no arde el llano, no suplico que no me fusilen, no lo piensen y del gatillo tiren, es mejor que para el carajo me envíen, es mejor que de tus pensamientos me elimines, no me trates de entender, me diluyo despacio y tu llenas los espacios faltantes dentro de mi, mujer, te quiero ver, crecer, sufrir, arder y enloquecer, que mas hacer si me declaro Apolo y a ti mí Calíope, me doy cuenta del enroque, te perdí, la brújula del corazón ya no apunta pal´ norte, que buen escote y cruel destino, el mismo te puso y tu decides ya no pisar el mismo camino, me obligas volver a mi fortaleza de soledad, la que con cada año se suma otro cuarto más, ya no puedo calmar esta ansiedad, me hunde más, empezó siendo un lago y deje que se convirtiera en mar, cruel novedad de esas que no quieres ver, de las que dejan probar la miel y la convierte en hiel, ya no se que más hacer con esta piel que te pide a gritos girl, soy un tanto impulsivo, ser repulsivo, ser intuitivo, me han condenado a ser tan lascivo.