¿Que de qué se trató la película que acaban de ver? No tiene idea.
Autumn no puso ni un poco de atención a lo que pasaba en la gran pantalla. En realidad, no viene poniendo ni un poco de atención desde el comienzo de aquella cita y con ese comportamiento, más le hubiese valido cancelar. Pero no pudo hacer eso. Fue más fuerte que ella.
Tenía que verle la cara al muchacho después de todos los recuerdos que le habían salido a flote y de todos esos detalles desconocidos que le había compartido su padre, tan casual y tan ajeno a la realidad como podía estar.
Diablos, en qué se ha venido a meter. De todas las personas en la inmensidad de Nueva York… justo… él…
En sus manos, tiene una bandeja de nachos con queso a medias. El cheddar ya está frío y desagradable, por lo que no tener apetito en ese caso no viene siendo algo malo. De hecho, es un beneficio y el menor de todos sus problemas.
Detrás suyo, de la sala, salen otras tantas personas que los han acompañado durante la proyección. Ella los ignora, como ignora a todos, hasta el joven tan bonito que tiene al lado.
De nuevo, de toda la gente en Nueva York…
“¡Ay, niña! ¡Camina más rápido!” le grita un tercero, de muy mala gana, cuando se la lleva por delante como si fuese un objeto que estorba mucho y no una persona. Su cuerpo se sacude por la violencia del impacto y aquella vuelta a la realidad, sumado al humor de perros que descubre que tiene, son un mal cocktail—. ¡Lo siento! Me olvidé que iba por el carril de mano rápida, esa por la van todos los imbéciles como tú. —escupe, arisca y hostil, ignorando lo mal que la deja a los ojos de los demás. A los ojos de él.
DE TODO EL PUÑETERO NEW YORK, LEROY, QUE TENÍAS QUE SER TÚ.
Leroy estuvo con los ojos pegados a la pantalla durante toda la película. El un principio, no estaba muy convencido de querer ver una película de época, pero una vez que el film lo atrapó, no hubo vuelta atrás... Incluso en algunas partes se le escapó algún que otro jadeo por la sorpresa que le generó una cierta escena. Encima de las piernas tenía el paquete mediano de palomitas que había comprado para compartir y jamás se enteró que solo él estaba comiendo, de a ratos metía la mano en busca de un puñado de snacks, de a ratos le tomaba la mano a Autumn, y en una oportunidad se tapó la boca al quedarse atónito.
Durante la película, Leroy jamás se dio cuenta que algo andaba mal con Autumn, pues ambos debían mantener el silencio y concentrarse en algo más que no fuera el otro—. Wow, me dejó pensando mucho. No suelo ver películas que me dejen pensando —expresa con gracia un segundo antes de que ocurra el incidente entre Autumn y otra persona. El impacto le afecta de manera indirecta, pues la joven se le viene un poco encima al ser empujada, aunque eso se le olvida cuando la oye responder de una manera inimaginable en ella—. Eh, eh, tenga más cuidado... No es el único que pasa por aquí —le advierte al señor y toma a Autumn de la cintura para hacer que vaya caminando delante de él y no a su lado. Además, también la quiere alejar un poco de ese señor. Recién cuando están en la calle la suelta y se detiene—. Tu contestación fue un poco... ruda me parece. —comenta como quien no quiere la cosa. Es que tiene que admitirlo, no se hubiera esperado nunca esas palabras saliendo de la boca de la joven.