¡Ven huracán! ¡Ven a mí!
Llegas, de forma súbita, aunque lo sabía. Con un éxtasis que no logro comprender ni explicar, alborotando todo mi ser, batiendo todas mis fibras sensibles, con tu brisa, apasionada y fría. Llegas... así llegas. Con besos que mojan a cántaros, con caricias que arrazan todo, como vientos huracanados. Y yo, me dejo envolver en ese torbellino de instantáneas pasiones y me olvido que eres como un huracán, y decido no reaccionar, hundiéndome más y más en tu tormenta, olvidándome que eres un huracán, que tu amor es de todas, como el viento, que es de quien lo respire. Cuando dejo de sentirte, despierto y todo es destrucción, todos mis sentimientos están esparcidos, heridos, agonizantes, desolados y yo no tengo más que hacer, que empezar a construir el refugio de mi alma, pero nunca con materiales anti huracanes. #letrasconfronteras si eres un escritor joven latinoamericano, te esperamos en nuestro movimiento LETRASCONFRONTERAS













