desempolvar
Miro por la rendija de la puerta y como un espejo, o tal vez como un portal, me veo a mi misma, como antes, como siempre, diminuta. Escondida en un rincón, cabeza gacha, capa de invisibilidad, huyéndole a los fantasmas, huyéndole a la vida. Intento abrir la puerta pero pareciera tener algún tipo de tope, algo la detiene mientras me hago cada vez mas pequeña, la cabeza cada vez mas gacha y ya ni capa de invisibilidad se necesita, porque solo yo me veo, solo yo y mi reflejo.
y la vida se va repitiendo como un flashback o dejavu, quizás como racconto porque esta historia tan larga pareciera nunca querer acabar













