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¿Qué es lo que esperamos?
Hoy día, tenemos tanto acceso a la información de tantas personas cercanas o lejanas. Gracias a la tecnología, podemos enterarnos de tantas cosas, interactuar con nuestros amigos, saber qué es lo que sucede en el mundo, etc. Pasamos el tiempo visitando facebook, twitter, instagram y todos estos sitios que nos ayudan a ‘‘permanecer conectados’‘. Me encontraba el otro día en mi casa, reflexionando sobre mi vida y sufriendo mi eterna, y recién iniciada, crisis de los veinte, cuando una pregunta invadió mi mente:
¿Qué estás esperando?
¿Qué estoy esperando? ¿Qué deseo? ¿A quién espero? ¿Qué quiero? ¿Qué busco? ¿Qué es lo que tanto quiero que suceda? Todas estas preguntas se unieron a la inicial, pero todo, me hizo notar que vivimos invadidos de tanta información, tan cerca y tan lejos del mundo, que nos hemos comenzado a limitar a las cuatro paredes de nuestra casa y al menos dos pantallas que nos ‘‘abren puertas al mundo exterior’‘. ¿Es realmente esto lo que buscamos? ¿Es esto lo que nos hace felices o nos hace felices la idea de que sin mayor esfuerzo podemos ser y pretender ser alguien?
Cada vez que tengo mi celular cerca (es decir todo el tiempo), pienso en una de mis novelas distópicas favoritas: Farenheit 451. En ella se plantea una realidad repleta de tecnología y frialdad; una sociedad sin conocimiento ni libros o la oportunidad de crear historias propias. Una de las frases que más admiro de Ray Bradbury, que escribió esta obra maestra, habla acerca de llenar nuestros ojos de admiración por el mundo. Entiéndase, llenar nuestros ojos de admiración por lo que nos rodea: por la naturaleza, por las personas y lo que sabemos de ellas, admiración por llegar a conocer a alguien a profundidad; admiración por viajar y salir de la costa.
Nuestro estilo de vida actual nos ha alejado tanto de esta realidad tan anhelada por generaciones anteriores, que nos limitamos a lo que creemos saber de quienes invaden nuestras redes sociales con publicaciones constantes. ¿Son realmente ellas y ellos quienes dicen ser? Es una pregunta que quizá no debería ocupar mi tiempo, da igual, todos deciden quiénes ser, qué vivir, cómo ser y qué publicar. No es de mi interés. Solo sé, que vivir mi vida observando las mismas pantallas, las mismas publicaciones, los mismos rostros, las mismas palabras, los mismos ‘‘hashtags’‘ por el resto de mis días, no es mi meta.
Lo triste, es que permanezco el día entero deseando enterarme de todo lo que sucede. ¿Es esto lo que estoy esperando en el fondo? Espero que no, porque tengo la certeza, de que hay mucho más que eso.
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Confianza en los sueños que imaginamos
Ser joven es de las etapas más interesantes de la vida. No solo es la etapa en la que comienzas a conocerte a profundidad; es también el período en el que empezamos a reflexionar sobre lo que queremos llegar a hacer. Pasamos los días armando historias en la cabeza e informándonos sobre lo que más nos gusta para comenzar ‘’el resto de nuestras vidas’’. Todos tenemos sueños y anhelos que perseguimos: todos creamos en nuestra mente, la realidad que deseamos vivir de acuerdo al llamado que tenemos en Dios.
De hecho, llevamos ese espíritu soñador desde que somos niños y es porque el Padre incorporó en el diseño humano esa cualidad. Fuimos hechos a imagen de Jehová y esa importante característica nuestra, es el poder de imaginar y hacer realidad eso que creamos. Michael Crichton, uno de los autores de ciencia ficción más reconocidos en el mundo y escritor de la famosa novela Parque Jurásico propone en uno de sus libros, que nuestra habilidad para imaginar y soñar define nuestra realidad y también es la que nos permite lograr grandes cosas que pese a todo, se realizan.
Si Dios nos otorgó ese poder y además trazó un propósito para cada uno, todo sueño que tengamos – media vez lo pongamos en manos de Él- puede hacerse realidad lo creamos o no. Existen múltiples posibilidades y oportunidades en esta vida que van a ocurrir y abrirse en base a las decisiones que tomemos. Si es el Señor quien nos dirige, solo el cielo es el límite y ni si quiera eso, ya que también tenemos garantizada la vida eterna si lo seguimos.
Alcanzar nuestros sueños más grandes es posible y el camino hacia ellos es sencillo, si vivimos por fe, claro. Imagina que tuviéramos la fe del tamaño de un grano de mostaza como dice la Biblia. Piensa que ya conoces lo que encontrarás al final del viaje. Cierra tus ojos en algún momento libre que tengas y reflexiona en cómo sería, si con algún tipo de lente especial pudieras quitarte de la vista lo que tienes enfrente para ver únicamente eso que sueñas.
Imagina que pudieras saber todo lo que pasará en tus años de vida ¿Sería más sencillo confiar en Dios, no? No tendrías ninguna distracción, persona, circunstancia o pensamiento diciéndote que no puedes. Eso es vivir por fe. Eso es tener la certeza de lo que se espera: no perder de vista nuestros objetivos sino mantener el enfoque, creyendo y actuando con la seguridad de que ocurrirán tal y como lo queremos.
No abandones por nada todas esas cosas que con todo tu ser anhelas lograr. ¡No te rindas y sigue adelante! Dios sabe que puedes y no solo eso, prometió darte una mano en caso te caigas o desanimes en la lucha por el propósito con el que te puso en esta tierra que sí, está ligado a tus sueños. Es cierto que seguir tus deseos más grandes implica responsabilidad, tiempo, disciplina, decisiones; pero confía en que todo el camino valdrá la pena.
Y lo más importante por supuesto: rinde todo lo que eres y sueñas al Señor. Él abre puertas, te bendice y resuelve tus mayores conflictos si lo buscas con todo tu ser y caminas con Él. En mi corta experiencia como comunicadora he logrado experimentar todo esto. ¡Por eso te animo a que disfrutes de la presencia del Padre! Y una excelente forma de conectarte con Él es a través de la música. Por eso te invito a que escuches Ilumina Hits de lunes a viernes de tres a cuatro de la tarde en Ilumina Fm. Será un gusto acompañarte con sonidos que bendecirán tu vida y te mostrarán, como Dios ha bendecido la mía.
:) #throwback
#TBT no me odien hahahahahahaha :')
Bubba Gump :)
Supermercados, únanse! #TBT :D :D
If we don't change, we don't grow. If we don't grow we aren't really living
Gail Sheehy
Ensayo :3
Stranded...#TBT
Cool Mafer memes! (Cuando hacía memes...) :D #badjokemonday
''La vida inicia en la intersección''- Switchfoot
Faust, Midas And Myself es mi canción preferida de la banda Switchfoot. Lo que me fascina es el nombre: Faust, de la famosa novela de Goethe acerca del hombre frustrado que le vende su alma al diablo; Midas, que es el dios griego que todo lo que tocaba lo volvía oro y la última parte, yo. Si unimos las tres palabras que lleva el título, encontramos la conclusión que está también en una parte de la canción: un corazón hecho de oro no puede vencer. Confuso, ¿no? con esto se refiere el autor (John Foreman), a que una persona que solo piensa en fama y dinero no puede hacer jamás lo que fue llamado a hacer.
No obstante, la frase que más me llega al corazón de este tema y la que envuelve todo el significado es la siguiente: la vida inicia en la interesección. Llegué a un punto en mi vida, en el que me doy cuenta que realmente, todo inicia cuando se nos ponen dos opciones a elegir; cuando se nos presenta una oportunidad para decidir. Lo mismo sucedió desde los inicios de la creación cuando Dios le dijo al hombre que no comiera del fruto prohibido. ¿Por qué Él dejó que Adán pecara? La pregunta del millón.
Pienso que Dios permitió que Adán pecara, no por hacernos pasar un mal momento en la tierra, sino con un propósito aún más grande. Pensemos en lo siguiente: lo único que diferencia a los humanos de los animales es su capacidad para razonar y elegir. En otras palabras la libertad, que es el poder de elegir el rumbo que tomarán nuestras acciones, era parte del gran plan de Dios para el mundo y por eso era necesario que el hombre cayera en pecado.
Aquí está el punto interesante: la libertad inicia cuando tenemos dos opciones o más para elegir, en base a las cuáles girarán las consecuencias a desarrollarse debido a ellas. Según Umberto Eco, experto en semiótica: los bits de información desprenden más posibilidades que me llevarán a una infinidad de situaciones que pueden o no suceder. Todo según mis actos.
Si lo vemos de este punto y según el punto de estudio de la física cuántica (que apoya la teoría de que existen probabilidades y realidades paralelas interactuando en un mismo momento), realmente la vida sí inicia cuando se nos presentan varios caminos a elegir. Es complicado, al menos eso siento en este preciso momento de mi vida. Es difícil saber que tenemos que elegir algo que determinará el rumbo del resto de nuestros días.
Quiero dejarlos con este pensamiento en mente. Algo que personalmente me cuesta creer por mi inseguridad y deseo de tener el control de cada situación: siempre tenemos una opción. Hay solución a todo y si en algún momento nos separamos de nuestros caminos, recordemos que de todas formas, siempre llegaremos a concretar el propósito que Dios nos dio desde que nos creó.
Orwell, G. 1984
Big Brother vs. el Anticristo.
Eric Arthur Blair, más conocido como George Orwell fue un periodista y experto en política que, aunque solo escribió dos novelas completas (1984 y Animal Farm), marcó la literatura inglesa y con esto, dio una perspectiva sobre la política en base a la realidad que vivió durante las dictaduras extremas en Europa durante la II Guerra Mundial. Por lo que vio trabajando como escritor, notó lo que puede llegar a hacer un régimen autoritario extremo como ''INGSOC'' de su obra 1984. ''Big Brother Is Watching You'' es la frase que captura la atención del lector en toda la novela y causa un sentimiento de ''protección'', pero también de terror y opresión.
Lo que más llamó mi atención de 1984, es que Orwell la escribió en el 48 y logró anticipar muchas de las cosas que conocemos hoy día, como sucedió con la visión que Dios le dio a Juan- que sería plasmada en el Apocalipsis. ¿Cuál es la relación entre ambas ''joyas'' literarias? Tanto Orwell como el último libro del Nuevo Testamento, anticipan la aparición de un recurso a través del cual un ''gran líder'' podrá tener dominio total del mundo.
''Aquí hay sabiduría el que tenga entendimiento, calcule el número de la bestia, pues es número de un ser humano: seiscientos sesenta y seis'' dice Apocalipsis 13:18, definitivamente uno de los versículos más recordados por todo el mundo y de los más impactantes de este libro bíblico, ya que el número aquí mencionado adquiere un significado que al igual que ''Big Brother'', causa terror y confusión, ya que no logramos entender por qué razón habla de un ''numero humano''.
El punto al que deseo llegar con esta nota es, que tal y como Orwell lo mencionó en una parte de su novela- de hecho la más interesante, ya que es la que inicia TODO el relato- la única forma de salir del control político, econonómico y social de un régimen autoritario es renunciando a lo que nos conecta con cada ser humano: la tecnología. En este punto de mi publicación cito a Edward Snowden, ex analista de la NASA que el año pasado afirmó que lo que Orwell describió en su novela como ''aparatos que observan'', no son nada comparados a lo que existe ahora. Analicé esta declaración por varios días y me di cuenta que es verdad.
Todos los días llevamos en nuestros bolsillos dispositivos inteligentes sin los cuales podríamos vivir un segundo. Con ellos- más conocidos como ''celulares inteligentes- podemos tener control de nuestros estados de cuenta, control de nuestras redes sociales, contactos, información personal, etc. El país donde habito, Guatemala, aún escapa del control político que ya domina a EE.UU por los avances tecnológicos que existen y el fácil acceso que tiene la gente a las redes y gadgets. No obstante, me adelanto- tal y como lo hicieron Orwell y Ray Bradbury- a decir que no estamos lejos de contemplar lo que Juan describió en la Biblia como la marca de la bestia: una marca en la frente y la mano derecha a través de la cual se pueden hacer compras y sin la cuál son exterminadas las personas.
''La ignorancia es fuerza'', uno de los lemas principales de INGSOC, el partido creado por Orwell en su novela, que se resume en lo siguiente: los ciudadanos que piensan ''fuera de la caja ideológica'' que la sociedad nos ''instala'' en la mente, son amenaza a los líderes políticos. Por lo tanto, es claro que en la realidad apocalíptica, los cristianos podrán ser localizados fácilmente- sin necesidad de un tatuaje o marca demasiado obvia- sino a través de algo más sutil y a la vez más eficiente: tecnología.
Con esto me adelanto a afirmar que el número de la bestia podría ser un código específico que el gobierno del anticristo usará a través de un dispositivo como los celulares- para ese entonces mucho más avanzados e inteligentes- para eliminar a quienes representen una amenaza a su reino: los cristianos. Cada vez está más cerca el fin, es más, se anuncia la venida del Señor desde que fue escrito el último libro de la Biblia, pero pienso que mucho de lo que se explica en él, es comprensible en nuestra realidad actual.
No quiero causar temor, pero sí demostrar cuán verídica es la información bíblica y cuánto podemos confiar en ella. Lo mejor es que cada vez será más comprensible cada metáfora descrita en el Apocalipsis y con el tiempo veremos cómo todo encaja en la promesa más esperanzadora de Dios: su majestuoso regreso por nosotros.