no sabe con exactitud cuánto tiempo ha estado parada frente a la ventana viendo la lluvia caer. por alguna razón es aquél tipo de clima el que le brinda cierta paz. “¿no te parece hermoso?” es lo primero que pregunta al sentir presencia ajena junto a ella. “los problemas de la luz no son ideales, pero igual— hermoso, ¿no crees?”
Mirada entrecierra al observar por la ventana. Se predispone a disfrutar la inmensidad que el paisaje ofrece, a encontrar dicho adjetivo en los estímulos sensoriales que recibe, silente, durante un segundo, que se convierte en dos, que se hace tres, y... “ Es agua. ” las emociones nunca fueron materia predilecta, no, pero la imagen del otro lado no le transmitía nada precisamente positivo. “ Si te refieres a la lluvia, eh, prefiero climas que no te obliguen a estar encerrado. Ni causen tantos problemas de luz. ” por regla general prefiere no contradecir, pero ante la pregunta se vio obligado a responder.













