Rescatando gatos
Mininos, mininos, mininos
Es curioso cómo la compasión sale de uno en los momentos menos planeados. Esta semana estuve en mi casa de Tequisquiapan en Querétaro. Fui sólo con mis papás en esta ocasión, y el sábado por la tarde, mi mamá y yo nos fuimos a caminar por el fraccionamiento donde está mi casa.
En el fraccionamiento aún hay muchos terrenos baldíos, donde aún no se ha construido nada. Fue en uno de esos terrenos donde mi mamá y yo escuchamos unos ruidos extraños, y es que se nos hizo raro, porque generalmente no hay ruido de ningún tipo en el fraccionamiento. Nos llamó la atención también que al lado de este terreno había una casa con dos perros grandes, pero que estaban ladrando de una manera curiosa, como si estuvieran alarmados por algo. Fue justo en estos momentos que vi movimiento en la división de la casa con los perros y el terreno baldío. Un animal mucho más pequeño que los perros estaba escalando esa barda, y dos figuras más lo seguían.
Pero en un momento, uno de los perros agarró a uno de los animalitos, y en ese momento mi mamá y ya entramos en pánico. Nos dimos cuenta de que los animalitos eran gatitos de apenas un mes de vida, estaban diminutos, y los perros tenían a uno y lo estaban usando de juguete.
Por un momento no supimos qué hacer, teníamos miedo de que algo verdaderamente malo le pasara al gatito, pero no podíamos entrar a la casa simplemente y rescatar al gatito, así que tuvimos que resistir la urgencia de rescatarlo para ocuparnos de los otros dos. Se habían puesto en una esquina del terreno baldío, así que estaban a nuestro alcance, pero cuando quisimos agarrarlos, en seguida desconfiaron.
A mi en lo personal no me gustaban mucho los gatos, siempre he tenido perros como mascotas. Pero verlos en esa situación me hizo sentir un poco triste. Por eso siento que a veces la compasión llega en momentos inesperados. Es por eso que no dudé en regresar a mi casa por un caja y uno guantes para poder recogerlos sin que me rasguñaran a mi o a mi mamá, mientras escuchábamos como el otro gatito sólo gritaba. Cuando por fin logramos meter a los dos gatitos en la caja, salieron al fin los dueños de la casa y por fin controlaron a sus perros, pero sólo sacaron al gatito del terreno, e hicieron un poco de caso omiso de nosotras que estábamos ahí. Tomamos al otro gatito y lo metimos en la caja.
Mi madre rápidamente le preguntó a los dueños de la casa si lo gatos no eran suyos, pero ellos dijeron que no, y que incluso pensaban que los gatos eran como una plaga, porque siempre han habido gatitos que se meten a comer la comida de sus perros.
Después de eso, regresamos a mi casa con tres gatos bebés, les dimos agua y leche, y una salchicha cortada en pedacitos chiquitos.. Porque ya era tarde como para ir al super a comprar provisiones, y de todas maneras yo no estaba segura de que se les pudiera dar croquetas cuando son tan bebés. Así que me puse a investigar qué es lo que se les da generalmente de comer. Decía que no se les debía dar leche, porque, en contra de lo que generalmente se cree, los gatos son intolerantes a la lactosa. Pero el daño ya estaba hecho, y los gatitos ya se la habían tomado toda.
En ese momento me di cuenta de lo importante que es la experiencia para aprender cosas nuevas. Yo probablemente nunca me hubiera enterado de la intolerancia a la lactosa de los gatos si no me hubiera encontrado en esa situación. También descubrí otras cosas acerca del cuidado de los gatos, como el hecho de que se tienen que desparasitar, y que eventualmente se deben de operar para que no puedan reproducirse cuando salgan a las calles por instinto, y dejen a más gatitos en esa situación de calle.
Pensé que era un poco inhumano impedirles lo que al final es el punto de la vida: la reproducción, pero considerando las pros y las contras de operarlos, sí me di cuenta de que es algo que al final ve por el bien común de una comunidad más amplia que sólo considerar a los gatos.
Por ahora estoy pensando en dónde y con quién voy a posicionar a los gatos, porque aunque quisiera, no podría quedarme con los tres. La idea de quedarme siquiera con uno es un poco complicado porque tengo un perro, así que decidí contactar a alguna organización o incluso compartir con amigos y familia, para ver si alguien está interesado en adoptar. Tendría yo que estar muy atenta a que sea gente en la que pueda confiar que les den un buen trato a los animales, y que sepan bien cómo cuidarlos. Incluso estoy viendo si yo misma los llevo a que los operen, para asegurarme de que lo estén.
Con todo esto he visto que la vida de un animal puede cambiar muchísimo cuando se le recoge, y me puse a pensar en todos aquellos animales que no tienen la suerte. Y me pone un poco triste pensar en eso, porque no es culpa de ellos que estén en esa situación, y es un gran problema en México, y recoger a estos gatitos me ha puesto a pensar en ello, y que debe de solucionarse. Tal vez una parte de la solución es que cada quien ponga de sí, y de buena voluntad recoja a los animales que ve en las calles, y los lleve a centros especiales donde se les cuide debidamente para su posterior adopción.
HORAS A REALIZAR: 2 horas Servicio
OBJETIVO CAS:
Considerar las implicaciones éticas de mis acciones
OBJETIVO PERSONAL: Darle a los gatos un hogar decente














