/25.02.21/
me despierto tan desencastrada que ni siquiera puedo regalarme el momento de batir el café. tampoco pongo el pan a tostar. no me doy tiempo, aunque no tenga nada que hacer hoy. me acuesto a leer sobre fotos que nunca vi. en el teléfono dice que hacen 30 grados. me tapo igual. tapo toda la vergüenza y la culpa que sentí la semana anterior. me dejo transpirar. me obligo a sacarlas de mi sistema de cualquier forma. suena beyond amends en el parlante que tengo al lado de la cama. busco la letra porque el nombre me lo pide, pero no me habla. no me dice nada. releo una frase roja cuatro o cinco veces. me da la impresión de que se escribió en movimiento, quizás en un bondi o caminando. me invade el frío. otra vez aparece julio. lo escucho al psicólogo en mi cabeza y pienso que la selección natural ya se tendría que haber hecho cargo de mí. cuántas veces me habrán depredado? o mejor, cuántas veces me habré dejado depredar? cuántas veces le habré permitido a alguien masticarme y escupirme con el desayuno? (sin batir el café o tostar el pan)












