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6. Mi musa ha cometido la locura de querer ir a casa de la tuya en plena tormenta, para cuando llega a su casa está casi congelado. [ voy a alterarlo un poquito :3 ]
Aquella mañana, cuando despertó, algo le dijo que lo mejor iba a ser quedarse en su nave, darse un respiro en sus investigaciones y descansar. Pero no hizo caso, estaba demasiado ansiosa por solucionar el enigma de la nave y volver a su hogar.
Como todos los días, se puso ropa cómoda y se teletransportó a un callejón no muy lejano a la biblioteca de la universidad. Se compró un té con leche y un pedacito de tarta en una cafetería que estaba de camino y tratando de mantener el calor del té contra su cuerpo, hacía muchísimo frio y estaba empezando a nevar, se encaminó a la biblioteca.
No le sorprendió cruzarse en su camino con Noel, hacía unos días que no le vía por la biblioteca, pero sabía que con aquel tiempo tan malo, habían suspendido varios días las clases. Él no pareció verla, o si lo hizo lo disimuló bien, pues iba con un grupo de compañeros. Lo que sí le sorprendió fue encontrar la biblioteca tan vacía, y el bibliotecario le dijo que iban a cerrarla, que habían avisado de una fuerte tormenta de nieve y habían mandado a todo el mundo a su casa. Ella le pidió un poco de tiempo, que solo iba a coger un libro y luego saldría y el hombre, ya bastante mayor, cedió. Fue a su sitio de siempre y comenzó a leer, no iba a irse, allí estaba calentita y al estar tan vacía la biblioteca, más tranquila no podía estar.
Se sobresaltó cuando las luces de la biblioteca se apagaron y se asomó con cuidado entre las estanterías para comprobar que la habían dejado encerrada dentro. Ma’leah se rascó una oreja, luego se encogió de hombros y volvió a su sitio. Estaba sentada junto a un radiador, por lo que no tenía nada de frio. Las horas pasaron y no fue hasta que sus tripas empezaron a rugir, que Ma’leah no decidió dar su sesión de investigación por terminada y regresar a su nave, pero como ya se había vuelto una costumbre, al intentar teletransportarse de regreso nada pasó.
—Ooh…— susurró al asomarse por uno de los ventanales y descubrir que fuera nevaba con fuerza. No pensaba que pudiese nevar así en aquella zona de la Tierra. Estaba atrapada en una tormenta de nieve en una biblioteca vacía, genial, pensó.
—Drabble sin terminar—















