{...}
—Si tanto dolor de cabeza te da, tómate una aspirina.—Respondió con suma tranquilidad sin advertirse que sus palabras pudiesen haber malinterpretado como una grosería. Ella no lo sintió así. El pequeño canino miraba con atención al ser humano que se posicionada frente a él. Ming Lea ladeó la cabeza, buscando con mera curiosidad la dirección de susodicha casa.—Mmm, ya.—Respondió con un asentimiento .—Vivo por allá también.—¿Cambiaría de expresión Lóng Donghae por aquel comentario?
Tras ese comentario, viró bruscamente los ojos.-- Ese ha sido el comentario más inteligente que he escuchado en mi vida -- Ironizó, riendo amargamente unos momentos.-- Y además, tan fuera de lugar. -- Las palabras brotaron como si nada, como si aquel hecho venía en combo en su nuevo cuerpo, y por lo tanto, en su nueva personalidad. Jamás habría podido tratarla de aquella manera, pero ahora parecía normal, lo sentía normal, como si estuviese acostumbrado a ello. Sonrió sin ganas, apropósito.-- Mhm, que bueno. --















