Ella
— ¿Tienes hambre? — llevaba rato viéndola dormir, pero quería despertarla, quería escuchar su risa, o verla mirarme los labios sólo para que la bese... ella cree que no me doy cuenta, pero me encanta que lo haga.
— ¡mmm... — lo sabía, seguía dormida, así que empecé a besarla...era la mejor manera de despertarla. Justo en ese momento su risa sonó — ...dejaaa!
— ¿Tienes hambre?, puedo preparar pollo
— Ahora sí que estoy muy muy despierta, te escucho
— AJAJ eres un caso perdido — Empecé a cocinar, sabía que iba a tardarme y sólo quería estar en cama con ella.
La vi, durante todo el rato que estuve picando y salteando, se veia preciosa, intentaba reir en silencio para no desconcentrar a mi compañero de cuarto que intentaba estudiar.. pero me desconcentraba era a mi, comía una manzana mientras veía una película, y juro que cada vez que se cubría la boca algo en mi explotaba.
Una vez que la comida estaba lista se la lleve a la cama, la verdad es que también tenía hambre, así que estaba listo para comer, justo cuando ella me miró.. —Buen provecho, amor — Y me besó.
No pude parar de verla, ya en ese momento era imposible, se echó una carcajada y con comida en la boca me preguntó —¡¿Qué me ves?!
— Nada — respondí. Sólo entendí que no cambiaría ese momento por más nada en el mundo. Justo ahí, entendí, que estaba enamorado.














